Ermidelio Urrutia: “Las derrotas nos duelen en el corazón”


urritia1No se habla de otra cosa en Las Tunas que no sea el mal momento de los Leñadores, un equipo al que cuesta trabajo reconocer después de que comenzara la segunda etapa de la presente Serie Nacional de Béisbol con cinco victorias consecutivas.

La peor racha en muchos años ha sido desencadenada por una letal combinación de bajo rendimiento deportivo con inexplicables y constantes recesos del calendario, que echan por tierra cualquier planificación, y una plaga de lesiones ensañada con varios de los principales hombres del equipo.

Sin embargo, una vez repartidas las cuotas de responsabilidad que deben asumir por igual jugadores y cuerpo técnico, habrá que recordar que de los ocho elencos aún en disputa, el único debutante en esta etapa es Las Tunas; y convendría no olvidar, por ejemplo, que los actuales subcampeones de Isla de la Juventud tuvieron que pagar un costoso peaje y habitar los últimos puestos de esta fase, antes de dar el salto a la postemporada.

En torno a esta compleja situación, 26 dialogó con Ermidelio Urrutia, mentor de los Leñadores.

¿Qué análisis ha hecho el colectivo técnico del mal momento que vive el equipo?

Sabemos cómo está el pueblo de Las Tunas y somos los primeros que le damos la razón… Un equipo que comenzó inspirado, con cinco victorias seguidas, que no había sufrido una racha tan mala como esta mientras a casi todos los demás les ha pasado, y que de momento comience a perder tantos juegos…

Hemos buscado todo tipo de variantes, cambiando constantemente la alineación para que juegue el que mejor esté en ese instante. Ha sido más difícil por las lesiones de hombres sumamente importantes, que no tienen reemplazo, no solo por su calidad, sino porque hay resoluciones de la Dirección Nacional de Béisbol que nos impiden subir y bajar peloteros.

O sea, que el momento es muy delicado, pero no tiene nada que ver con algunas especulaciones que andan por ahí, de que los muchachos no quieren jugar pelota. Les puedo asegurar a todos que eso no es así, nosotros somos los que más sufrimos con cada derrota, los jugadores salen al terreno porque aman este deporte y se han entregado en busca de las victorias.

¿Cuánto puede haber influido la preparación física y general realizada antes de la competencia?

No creas que no hemos pensado en eso. En estos días hemos estado revisando los planes de entrenamiento y si podemos hacer ajustes los vamos a hacer. Pero también hay que señalar que esto ha sucedido con todos los equipos: Granma perdió más de 10 juegos consecutivos, Ciego de Ávila tuvo un bache, igual que Industriales y Matanzas, la Isla ha tenido muchos problemas… Creo que toda esa inestabilidad se debe en gran parte a la cantidad de recesos que ha habido en la temporada. Así es muy difícil hacer una planificación y en el caso de nosotros nos ha pasado que cuando hemos comenzado a tomar la forma deportiva, ahí se ha detenido la temporada. De todas maneras, estoy convencido de que aún tenemos tiempo, quedan más de 20 juegos y en eso estamos trabajando.

El caso de Dánel Castro es muy sensible para los tuneros, porque es un pelotero muy querido. ¿En qué condiciones está ahora mismo?

Para hablar de Dánel hay que hacerlo con mucho cuidado. Él ha sido un pelotero insignia de esta provincia y aun con su lesión de la rodilla todos lo vieron por la televisión deslizándose fuerte en home para tratar de ayudar al equipo. Además, es un muy importante dentro del banco, por su experiencia, y desgraciadamente es insustituible, no hay otro Dánel en el equipo.

Su lesión nos ha desajustado por completo, porque hemos tenido que mover a Rubén Paz al tercer turno, pero eso nos debilita entonces el primer bate. No tenemos como en otros tiempos tres o cuatro figuras en el banco para entrar por los titulares. Además, hay peloteros claves que no han tenido un buen año y eso ha obligado a que un grupo reducido se haya tenido que echar el equipo encima. El más destacado ha sido Yosvani Alarcón y ya llevamos casi tres subseries completas sin poder contar con él.

También está el caso de José Adiel Moreno, que venía siendo uno de los mejores zurdos del Campeonato y apenas ha aportado algo en esta segunda etapa, porque tiene problemas en el brazo. Sin embargo, hay que destacar la labor que ha hecho Ubisney Bermúdez, que ha respondido muy bien como abridor.

Para colmo de males, el refuerzo Yankiel Mauri no va a lanzar más, dice él que le duele el brazo y que no viene más. Si ya el relevo estaba en una situación difícil, imagínate ahora… porque la mayoría de las veces los abridores han trabajado bien, pero después los relevistas no han podido aguantar.

Todos quieren ver a Las Tunas en la postemporada, pero uno de los objetivos antes de comenzar la Serie era superar la mejor actuación histórica, que es un sexto lugar. ¿Todavía se puede aspirar a eso?

Estoy convencido de que sí. Nosotros ya cumplimos el primer objetivo, que era el de estar entre los ocho primeros, pero creemos que a pesar de todos los problemas que he mencionado, tenemos un grupo de atletas que puede dar mucha batalla todavía y no renunciamos incluso a la meta de estar entre los cuatro grandes.

Solo pedimos un poco más de apoyo. El pueblo es muy sabio y la mayoría de las personas nos dan ánimo, pero es cierto que algunos por la calle hacen críticas injustas. A nosotros las derrotas nos duelen en el corazón. Yo llevo la pelota en la sangre y me duelen más las derrotas que lo que me alegran las victorias.

Los tuneros no pueden olvidar que este mismo equipo fue el que trajo otra vez a Las Tunas el Juego de las Estrellas, que este mismo equipo consiguió después de tres años estar entre los ocho mejores de Cuba. Y yo estoy convencido de que vamos a salir de este mal momento, que vamos a mejorar.

Sin embargo, muchos tenemos la impresión de que el béisbol tunero, y este equipo en particular, necesitan lidiar mejor con la crítica, aprovecharla para crecer.

Mira, esta es una generación de peloteros distinta, que es más sensible a lo que piense o diga el público. En otra época, cuando yo jugaba, entrábamos al terreno y tratábamos de dejar todo lo demás fuera, pero por muchas razones el jugador de hoy es diferente en ese sentido. Y entonces nos afectan mucho las opiniones: si apoyan los motivan, si los critican, les cae un cubo de agua encima.

La afición es libre de expresar sus criterios, pero lo que sí tiene que quedar claro es que nosotros no queremos ver al pueblo triste, queremos verlo feliz. Y quienes están en las gradas no saben si el pelotero tiene un problema familiar, al final somos seres humanos como todos, muchos tienen hijos, se preocupan si están enfermos… y a veces tienen que jugar con todo eso en la cabeza.

¿Se sienten bien atendidos los peloteros tuneros?

Yo sé que hay por ahí algún comentario de que los muchachos no quieren jugar pelota porque no se sienten bien atendidos. Y no niego que quizás pueda haber algún caso individual que no esté del todo satisfecho, pero yo siempre les digo a ellos que nosotros estamos aquí por algo mucho más grande que un simple resultado deportivo.

Con todo respeto para los que estuvieron antes, creo que es la primera vez en 30 años que veo tanto apoyo y atenciones hacia el equipo de Las Tunas, por el Partido y el Gobierno en la provincia y los municipios, los distintos organismos, mucha gente se ha volcado en esa tarea.

Yo vivo inculcándoles a los atletas, a los entrenadores e incluso lo he conversado con nuestros directivos que no podemos solo saber de pelota, hay que saber dónde y en qué condiciones vivimos, hasta dónde puede llegar una provincia que no es de las más desarrolladas de Cuba, que no se puede comparar con otras que tienen turismo y muchos recursos.

¿Cómo está en estos momentos Yosvani Alarcón y cuál es la situación del equipo con las lesiones?

Alarcón está deseoso por jugar, pero la verdad es que yo no soy médico y no puedo apurarlo, arriesgarme a perderlo por el resto de la temporada. Vamos a ir poco a poco insertándolo, quizás juegue hoy si de verdad está en condiciones, pero queremos ser muy cuidadosos.

Del resto, Dánel está lesionado, al igual que el zurdo José Adiel Moreno, que es nuestro cuarto abridor. Vismay Santos también, aunque de todas formas jugó en Ciego de Ávila y lo sigue haciendo ahora; Orlando Acebey tiene problemas en un tobillo y ahí está, activo; Yosbel Alarcón está haciendo un gran esfuerzo, porque tiene un problema en el cuello; y ahora Yankiel Mauri sale del roster por problemas en el brazo.

Son ausencias muy importantes que afectarían a cualquier equipo y nos han llevado a un muy mal momento integral. De todas maneras, el pueblo de Las Tunas tiene que saber que nosotros salimos todos los días con la mejor disposición de ganar, jamás pensamos en la derrota y estamos haciendo nuestro mayor esfuerzo para recuperarnos lo más rápido posible de la mala racha en la que estamos.

Béisbol cubano: La Isla señala el camino


La Isla de la Juventud discutirá por primera ocasión el título del béisbol cubano.

Foto: Ricardo López Hevia

La Isla de la Juventud es un pequeño territorio de apenas 2 mil 200 kilómetros cuadrados y poco más de 86 mil habitantes, que posee en cambio un enorme equipo de béisbol.

La ambición de asaltar la historia llevó a los pineros a imponer soberanamente el calificativo de Piratas para sus peloteros y la nave filibustera acaba de hacerle honor a su nombre, después de anclar por primera ocasión en una final de la pelota cubana. A la espera del desenlace ante los Tigres de Ciego de Ávila, su actuación puede considerarse ya una verdadera hazaña, conseguida gracias a una labor colectiva digna de estudio para el resto de los conjuntos que, superiores en nómina y palmarés, deben sentarse ahora a admirar el milagro pinero.

La fórmula no es para nada nueva: se trata de tirar todos hacia el mismo lado, bajo el mando de un colectivo técnico que sabe incluso abrazar a sus jugadores, alejado de la crispación y las poses ante las cámaras.

Es cuestión, también, de poseer un líder cabal dentro y fuera del terreno, capaz de situar a los jardineros en la posición justa para evitar una derrota clave, de crear sobre sí un halo de buena fortuna que convierta en carreras decisivas los machucones que deberían haber bastado para darles la victoria a sus rivales o de poseer el tino necesario para guiar a sus lanzadores en los muchos momentos difíciles que se viven en un partido de béisbol. Todo eso -y más- es Michel Enríquez.

Cuando la noche de este viernes comience en el “Cepero” la gran final de la Serie 54, los Tigres de Róger Machado saldrán como favoritos para conseguir su segunda corona; pero en toda Cuba latirá el deseo de ver al pequeñito tumbar al gigante. Los Piratas de la Isla son un símbolo de entrega y voluntad. Su gesta nos señala el camino.

Fútbol cubano: Sin goles el último capítulo del “Zorro”


El olfato goleador del “Zorro” Ayala se echó de menos el miércoles en Manatí.

El olfato goleador del “Zorro” Ayala se echó de menos el miércoles en Manatí.

El día en que los manatienses despidieron con una impresionante ovación al Zorro Ayala, dos de los equipos con los que jugó el quinto mayor goleador de la historia centenaria del fútbol cubano pactaron una paz con filos, salpicada de disparos a los palos y ribeteada por clamorosos fallos que habrán desesperado al ahora exjugador tunero, un verdadero depredador de área a lo largo de su extensa carrera.

Porque el mejor Geovanys Ayala se habría llevado al menos dos goles en una tarde como la de este miércoles, que comenzó con su retiro oficial y terminó con un magro empate a cero entre Las Tunas y Ciego de Ávila. Autor de 106 goles en el fútbol antillano de primer nivel (dos de ellos como refuerzo del once avileño) y jugador internacional con la tricolor cubana, Ayala fue despedido por la gente que lo vio nacer y ascender hasta niveles insospechados, como el que mostró en aquellas tres temporadas entre 2007 y 2010, cuando marcó 21 (líder), 15 y 18 dianas.

Poco habrá entendido este excepcional jugador, a quien se le caían los goles de los bolsillos, de lo que sucedió después en 90 minutos de armisticio. Porque si bien la visita se presentó con el peligroso tridente de Tomás Cruz, Sánder Fernández y Máikel Reyes en el Ovidio Torres, y los tuneros contaron con el internacional Dayron Blanco y el ariete Máikel Celada, lo cierto es que ambas puertas permanecieron imbatidas, en un reparto de puntos que no dejó contento a nadie. Mucho menos a los del centro del país.

Y es que se daba la extraña circunstancia de que Manatí recibía a un campeón nacional instalado en el sótano de la Primera División. De modo que los avileños llegaron con la presión extrema de buscar tres puntos que les sacaran de la zona de descenso; mientras que los locales se sabían obligados a luchar por la victoria en su sexta presentación en casa, con la perspectiva de cuatro salidas consecutivas como visitantes en el horizonte.

El pitazo inicial mostró a un Ciego de Ávila lleno de dudas, demasiado pendiente de la chispa de Tomás Cruz, un todoterreno que comenzó con galones de mariscal y terminó consumido por el brutal desgaste físico al que se sometió. Como quiera, los tuneros detectaron rápido la sangre ajena y se fueron arriba como una gran mancha de escualos, en 20 minutos de claro dominio local. Sin embargo, al minuto siete Yasmani López sacó bajo palos un disparo de Dayron Blanco y un rato después Miguel García intentó un centro cuando lo tenía todo para marcar, de manera que Las Tunas no pudo abrir la cuenta, enemistada como sigue con el gol.

Sobre el minuto 21, el volante Yúnior González no atinó a empujar el balón al fondo de las redes tras una serie de rebotes en el área avileña y los campeones comprendieron que, o mucho cambiaban las cosas o se irían del “Ovidio Torres” con cita reservada para el psicoanalista. Así llegó la primera ocasión clara de la visita, cuando Roberto Fernández estuvo a punto de “colgar” a Sandy Sánchez, un guardametas con alma de delantero al que le desbordan sus ganas de jugar y que más de una vez arriesga en demasía por la tozudez de querer ser líbero y no portero.

Hasta el final de la mitad inicial, Máikel Reyes y Sánder Fernández tuvieron tiempo de fallar lo “infallable” y Las Tunas perdió a su principal artillero por aire, cuando el delantero Máikel Celada debió abandonar el partido tras una lesión.

En la segunda parte, Yasmani López avisó al 52 con un mano a mano que no supo resolver ante Sandy y el DT Réwal Ochoa no esperó para meter al campo al rocoso Héctor Rondón, intentando compensar un sistema defensivo en franca descomposición. Solo un instante después, el volante Sajay Herrera regaló el mejor detalle del partido: un control de pecho seguido de giro, media volea y trallazo que escupió el palo.

El cambio de marea preocupó a los monarcas de Cuba, que optaron por extraer al exhausto Tomás Cruz para darle entrada al goleador Ángel Rodríguez, apelando a su historial anotador en la cancha manatiense. La modificación resultó en menor control del juego y barra abierta al desenfreno, con incontables oportunidades en ambas áreas, hasta cuatro disparos que reventaron el larguero y… cero goles.

Especialmente frustrados terminaron los tuneros, que se fueron con todo en busca de la victoria hacia el último cuarto de hora y debieron ver cómo Yeinier Rosabal desperdiciaba tres ocasiones clarísimas casi de manera consecutiva, en los minutos 75, 76 y 79.

Con la igualada, Las Tunas llegó a nueve puntos en ocho jornadas y Ciego de Ávila apenas a seis, una renta escasa para las aspiraciones de ambos elencos. Después de dos victorias, un empate y tres derrotas como locales, los del Balcón de Oriente se aprestan a tomar carretera para enfrentar por ese orden a los equipos de Cienfuegos, Camagüey, Isla de la Juventud y Villa Clara.

Las deudas contraídas en casa, tendrán que saldarse fuera de ella.

Ficha del partido:

Las Tunas (3-5-2): Sandy Sánchez; Yeinier Rosabal, Sandro Cutiño, Daimar Édgar; Kárel Pagés, Sajay Herrera, Yúnior González (Héctor Rondón, 53´), Miguel García, Mainar Rivero (Jorge Y. Núñez, 70´); Dayron Blanco, Máikel Celada (Yoerlandy Tamayo, 41´).

Ciego de Ávila (4-2-3-1): Diosvelis Guerra; Yasmani López, Máikel Civil, Javier Aguilar, Yasser Francis; Orisbel Leyva, Roberto Fernández; Sánder Fernández, Tomás Cruz (Ángel Rodríguez, 63´), Ernesto Duane (Adrián Hernández, 70´); Máikel Reyes.

Tarjetas amarillas: Héctor Rondón (55´), Dayron Blanco (64´), Yoerlandy Tamayo (80´), Javier Aguilar (82´), Roberto Fernández (87´), Sánder Fernández (88´).

Árbitro: Internacional FIFA Anniel Quintana (Cienfuegos).

Estadio: Ovidio Torres Albuernes. Manatí, Las Tunas.

Asistencia: 2 500 aficionados.

Fútbol cubano: La Habana desafina menos en el concierto del caos


Los capitalinos celebran en un partido del 2013 ante el once de Camaguey / Foto: Raúl del Pino Salfrán

Los capitalinos celebran en un partido del 2013 ante el once de Camaguey / Foto: Raúl del Pino Salfrán

A pesar de presentarse en Manatí sin varias de sus principales figuras, el once de La Habana sacó este miércoles tres valiosos puntos, después de imponerse 1-0 ante Las Tunas en un partido de marcada pobreza técnica, carente de ideas por ambos bandos y condenado de antemano a ser un festival de pelotazos por el pésimo estado de la cancha.

Condicionado por un fuerte viento, que a falta de buen fútbol terminó por llevarse casi todo el protagonismo, el encuentro no difirió mucho de lo que han visto los manatienses en este Torneo del Centenario: grises actuaciones del elenco local, que cuenta por derrotas tres de sus cuatro salidas en el estadio “Ovidio Torres”.

Esta vez el verdugo fue Yosvani Vinent, quien a la altura del minuto 18 se encontró un rebote en el semicírculo del área grande y lanzó un trallazo que burló con su último pique la estirada de Sandy Sánchez. Ante el asombro de todos, el mejor portero de los pasados Juegos Centroamericanos y del Caribe reaccionó tarde al disparo y concedió la ventaja mínima que necesitaba la visita. Del resto se encargó la inoperancia de los delanteros de Las Tunas, incapaces de inquietar en demasía al meta Vismel Castellanos.

Con el 0-1 en la pizarra concluyó una primera mitad casi anecdótica y comenzó un complementario en el que los tuneros buscaron el empate con muchas ganas y cero fútbol, nuevamente superados por un La Habana aplicado en el corte y la recuperación, más que en la elaboración de juego. Solo el talentoso Pedro Darío Suárez se iluminó de vez en vez y lanzó contras tan peligrosas como ineficaces, sobre todo porque el refuerzo pinareño José Ciprián Alfonso parece muy lejos de su mejor estado de forma.

Al igual que la temporada anterior, cuando se impuso 1-0 y 1-4, La Habana volvió a mostrarse solvente ante el conjunto tunero, hasta el punto de por momentos sentirse cómodo en el cuerpo a cuerpo con el que los discípulos de Réwal Ochoa acostumbran a tapar sus carencias en las tardes de menos inspiración.

Ahora, los habaneros suman ocho unidades y comparten la tercera plaza con Cienfuegos y Guantánamo, aunque estos últimos acumulan un partido menos después de que su duelo ante Villa Clara fuera aplazado para este jueves. Por su parte, Las Tunas se queda con cuatro puntos en la cola de la tabla de posiciones, a la espera de que el próximo sábado el Sancti Spíritus de Ariel Martínez le ponga otra vez a prueba.

Ficha_futbol

Las Tunas espera por el Expreso del Centro


Foto: Carolina Vylches

Foto: Carolina Vylches

El 13 veces campeón nacional, Villa Clara, será el exigente rival que reciba este sábado el once de Las Tunas en Manatí, durante la tercera fecha del 100 Campeonato Nacional de Fútbol.

En condición de invicto tras las dos primeras fechas, con seis goles anotados y ninguno permitido, el Expreso del Centro arriba a tierra tunera con velocidad crucero y su maquinaria a máximo rendimiento.

Enfrente estará el equipo que dirige esta temporada Rewal Ochoa, con dos salidas que son las caras de una misma moneda: un pobre debut en el que se vio completamente desbordado por Camagüey (0-2) y un plácido segundo compromiso en el que arrolló 3-0 al recién ascendido Isla de la Juventud.

En su primera victoria de la lid, Las Tunas disfrutó de la mejor versión del polivalente Dayron Blanco, autor de dos goles, y de la seguridad bajo los tres palos del internacional sub-21 Sandy Sánchez, quien incluso marcó de penal su primera diana en Primera División.

Precisamente, Blanco y Sandy acaban de participar en la concentración de la Selección Nacional absoluta, que se prepara de cara a la próxima Copa de Oro. El amanciero llegó avalado por su presencia en el elenco que obtuvo el boleto a esa cita en la máxima lid del Caribe, en tanto el manatiense apunta a la titularidad entre los mayores, luego de ser seleccionado mejor portero del torneo de los Juegos Centroamericanos y del Caribe.

En ambos jugadores descansará buena parte de las posibilidades locales ante el once naranja, aunque el experimentado delantero Máikel Celada y lo que pueda hacer la zaga tunera deben ser igualmente factores determinantes.

El resto queda en manos del colectivo técnico, que tendrá que decidir si coloca de inicio al volante Karel Pagés y al atacante holguinero Yadián Casa del Valle. Con ellos, el equipo se mostró distinto en su segunda presentación, aunque la inoperancia de Isla de la Juventud abre un signo de interrogación en torno al verdadero rendimiento de la plantilla titular.

Como sea, las dudas quedarán develadas este sábado, desde las 3:30 de la tarde, cuando el estadio “Ovidio Torres” reciba al mejor equipo en la historia reciente del fútbol cubano.

Béisbol cubano: Yosvany Alarcón lidera a los nuevos Leñadores, el equipo más ofensivo de la primera semana


yosvani-OKCon cuatro jonrones, siete carreras impulsadas y slugging de 1000, el receptor Yosvany Alarcón ha sido en la primera semana de la 54 Serie Nacional el motor de la ofensiva tunera, desbordada hasta el punto de encabezar el campeonato en varios departamentos.

Alarcón, el enmascarado de mayor despliegue ofensivo en la pelota nacional, había integrado en 2011 la Selección Nacional a fuerza de batazos, aunque más tarde las lesiones y una sanción disciplinaria le alejaron de sus mejores números madero en mano. Sin embargo, el receptor de 29 años no ha dejado de prepararse en busca de escalar otra vez hasta planos estelares y su inicio de temporada está dando claras muestras de ello.

Hasta el momento, jugados los seis primeros choques, el tunero marcha como líder en jonrones, con cuatro, después de conectar dos este domingo en el triunfo de su equipo ante los Gallos de Sancti Spíritus. Igualmente, Alarcón encabeza los departamentos de slugging (1000) y OPS (1500), es tercero en carreras impulsadas (7) y séptimo en promedio de bateo, con 458.

Su rendimiento ofensivo ha contagiado al resto de un equipo que intenta recuperar sus señas de identidad, las mismas que hace solo unos años llevaron a algunos a llamarles los “Leñadores”. Luego de las dos primeras subseries, los discípulos de Ermidelio Urrutia marchan al frente del campeonato en promedio de bateo (344), por delante de Sancti Spíritus (339), Guantánamo (313) e Industriales (309).

Otro de los renglones en los que sobresalen los tuneros es el de jonrones, pues sus siete vuelacercas son la mayor cifra del torneo en los seis primeros juegos. Por detrás se ubican Industriales y Sancti Spíritus (5), además de Matanzas y Granma (4). Asimismo, los Leñadores lideran los departamentos de jits (76), carreras impulsadas (39) y promedio de slugging (502), para completar un ataque muy efectivo que será puesto a prueba desde este martes por el pitcheo de Villa Clara, tercero del país con efectividad de 2,63.

Con balance de 4-2, Las Tunas comparte los puestos del dos al seis en la tabla de posiciones de la 54 Serie Nacional de Béisbol. Los Azules de Industriales, invictos en seis salidas, aventajan en dos juegos a un grupo de cinco equipos integrado además por Granma, Sancti Spíritus, Ciego de Ávila y Matanzas.