Morbo en los play off: Yoelkis Cruz se reecuentra con Víctor Mesa


Vctor-Mesa-extraer-del-box-al-lanzador-en-el-momento-oportuno.jpgPara Yoelkis Cruz el play off Granma-Matanzas que comienza hoy tendrá una connotación especial. No solo por ser la antesala de una nueva final, sino porque le da la posibilidad de reivindicar su trabajo como refuerzo de los Alazanes de Granma y, sobre todo, porque le permitirá reencontrarse con Víctor Mesa.

En la 53 Serie Nacional, el diestro tunero fue solicitado como refuerzo por el mentor de los Cocodrilos de Matanzas. Más de una vez, Víctor le sustituyó de manera apresurada y comenzó a abrir un abismo de desconfianza entre él y una de sus principales armas para intentar ganar el Campeonato.

La historia es ya conocida: los matanceros se impusieron en semifinales ante Villa Clara, pero cayeron luego frente a Pinar del Río en la definición del título de Cuba. Yoelkis, que había llegado a apuntalar el staff de abridores, terminó siendo utilizado como relevista, una labor que ha realizado muy poco en su carrera.

Junto al también tunero Carlos Juan Viera, Cruz cargó con buena parte del peso de aquella derrota. De acuerdo con el criterio de Víctor Mesa, expresado en una comparecencia ante las cámaras de la Televisión Cubana, los dos relevistas se presionaban por proceder de “equipos perdedores”.

La frase, dicha unas horas antes del choque que decidió un jonrón con bases llenas del vueltabajero Luis Alberto Valdés, rompió los últimos hilos que sujetaban la relación manager-lanzador y regresa ahora, tres años después, cargada de morbo.

Por si no fuera suficiente motivación, el nacido en Las Tunas llega con afán de superar sus prestaciones de la segunda fase de la campaña con los Alazanes. En 10 juegos iniciados, Yoelkis presenta balance de 3-5, efectividad de 4,14 y elevadísimo WHIP de 1,62.

Para aportar lo que esperan Carlos Martí y la afición granmense, el espigado serpentinero apelará no solo a su capacidad de trabajar en la zona de strike (tiene una tasa de solo dos bases por bolas cada nueve innings) y a sus muchos años encima del box, sino también a la necesidad impostergable de saldar una vieja deuda.

 

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Béisbol cubano: Tunero Rubén Paz apunta a Novato del Año


El jardinero central tunero Rubén Paz, quinto entre los primeros bateadores de la temporada, es el favorito de Esquina Caliente 26 para conseguir el premio / Foto: Ángel Luis Batista

El jardinero central tunero Rubén Paz, quinto entre los primeros bateadores de la temporada, es el favorito de Esquina Caliente para conseguir el premio de Novato del Año / Foto: Ángel Luis Batista

Desde que en 1981 -ya en plena era del aluminio- el capitalino Rolando Verde debutara con astronómico promedio de 360, ningún novato había conseguido acercarse a semejante cifra.

Han sido necesarios 35 años para que otro pelotero explore un territorio vedado a cientos y cientos de jugadores. No pudieron conseguirlo hombres que luego se convirtieron en superestrellas de la pelota cubana, ni otros que en la actualidad pasean su calidad por los mejores circuitos beisboleros del mundo.

La longeva marca acaba de saltar por los aires y el responsable de hacerla añicos es Rubén Rolando Paz Llovet. El bayamés de apenas 20 años vino a Las Tunas en busca de oportunidades y enfundado en la camiseta verdirroja se ha convertido en el principal favorito para conseguir la distinción de Novato del Año, después de fijar la nueva cota de promedio ofensivo en 361.

Crecer paso a paso

Con el elenco de “Jesús Menéndez” comenzó su aventura. La Serie Provincial fue el primer peldaño de una escalera que se empinó cada vez más, a medida que crecía el nivel de los lanzadores contrarios y se elevaban las expectativas creadas entre aficionados y especialistas.

Su excelente actuación en el II Campeonato Nacional para menores de 23 años le catapultó hasta el primer equipo de la provincia, si bien debió vencer antes el exigente filtro impuesto por quienes dudaban de su investidura como Leñador. Mientras algunos ponían en entredicho la fortaleza de su brazo, otros, quizás por su condición de “forastero”, sencillamente se inclinaban por abrirle paso al talento puramente local.

Lo cierto es que, visto lo visto, el colectivo técnico de Las Tunas tomó la mejor de las decisiones cuando le incluyó en la nómina de 32 hombres con la que inició en septiembre la 55 Serie Nacional.

Del banco a la titularidad

Como todo recién llegado, Rubén Paz debió contentarse con su rol de actor de reparto. Armado de paciencia, esperó su momento y, cuando llegó, se aferró a él como si no hubiera mañana. Fue la tarde del 25 de septiembre de 2015, con los Cocodrilos de Matanzas de visita en el “Mella”.

Ante el internacional Yoanis Yera, primero, y luego frente a lanzadores de probada calidad como Yosvani Pérez y Adrián Sosa, Paz tuvo su primera titularidad. Ermidelio Urrutia, uno de los que siempre apostó por él, lo ubicó primero en la tanda, defendiendo el jardín central, y el novato le respondió con cuatro cohetes en cinco turnos, incluyendo par de dobles y otras tantas carreras impulsadas.

Su debut fue una suerte de explosión y dos días después destrozó al pitcheo de Villa Clara (4-3, doble, una remolcada), antes de conectar en el estadio Batalla de Palo Seco, de Jobabo, su primer jonrón en Series Nacionales. En sus tres partidos iniciales como regular, produjo de 13-9 y bateó para un increíble promedio de 692, con cuatro extrabases y tres impulsadas.

Coincidiendo con su entrada en el line up, los Leñadores iniciaron una fase ganadora que terminaría por ser decisiva en sus aspiraciones de regresar a la élite del béisbol nacional. La racha incluyó ocho triunfos en los próximos 10 juegos y luego 13 de 18, hasta permitirle al piloto tunero alcanzar una velocidad crucero que llevaría a su nave a estar nuevamente entre las ocho más rápidas de la pelota cubana.

Con todo, en los corrillos de técnicos y periodistas se veía aún la incursión de Paz como algo exótico y, por tanto, probablemente pasajero. Y cuando su rendimiento comenzó a mermar hacia el final de la primera fase, muchos creyeron ver cercano el fin del cuento de hadas. A pesar de eso, sus números en los primeros 45 juegos fueron excepcionales: 345 de average ofensivo y ningún error a la defensa de los tres jardines, rendimiento suficiente para que fuera incluido en el Juego de las Estrellas.

Conseguida la ansiada clasificación, en buena medida gracias a su aporte, la próxima prueba sería verle enfrentar a un pitcheo de mayor calidad, contra staffs reforzados y en medio de una temporada accidentada por constantes recesos que aumentaban la exigencia física.

Aunque su defensa se resintió un poco, sobre todo por errores tácticos propios de un debutante, a la ofensiva Rubén Paz demostró que su puesta en escena está muy lejos de la ficción. Completó la segunda etapa de la temporada con el más alto promedio del equipo (373) y dejó números globales sencillamente asombrosos: 361 de average, quinto mejor de todo el Campeonato, 411 de promedio de embasado y un elevado slugging de 476 para su condición de primer bate.

Los otros aspirantes

Durante varios meses, su principal rival al premio de Novato del Año fue el también tunero Diego Granados, un lanzador que completó el tramo inicial con balance de 4-0, efectividad de 1,98 y un relevo inolvidable ante los Gallos de Sancti Spíritus que tuvo mucho que ver con que se lograra el boleto clasificatorio. Sin embargo, la precaria situación del bullpen tunero lo convirtió en opción demasiado habitual y su rendimiento no tardó en resentirse, hasta el punto de sacarle de la carrera por ser el mejor debutante del país.

Algo parecido le sucedió al habanero Yoel David Paula, quien a pesar de disminuir sus prestaciones hacia el final exhibe foja de 6-2 y 3,19 de promedio de carreras limpias (PCL). El pinareño Yoandy Cruz, por su parte, posee números igualmente llamativos: siete victorias en nueve decisiones, PCL de 3,41 y dos lechadas a su haber, aunque su WHIP de 1,43 es un poco elevado.

Finalmente, el también capitalino Ariel Hechevarría, tercera base de los Piratas de Isla de la Juventud, completa el cuarteto de principales aspirantes. El talentoso jugador fue campeón sub-23 con La Habana y ha conectado 11 jonrones en su primera Serie Nacional. Además, pesan mucho sus 53 impulsadas y las 16 veces que remolcó el empate o la ventaja para su equipo. En su contra, los 75 ponches que le convierten en líder de ese negativo departamento y una desastrosa defensa en la antesala que le ha llevado a cometer 25 errores y promediar solo 889.

A la espera de las veleidades de un proceso de selección que nunca ha sido especialmente transparente, Rubén Paz es sin dudas el mejor posicionado para el premio de Novato del Año. De conseguirlo, se convertiría en el tercer jugador de Las Tunas que lo logra, después de Norlin Concepción (1999) y Carlos Juan Viera (2012).

Con el peligro latente de que los Alazanes de Granma intenten reclamar sus servicios para la próxima temporada, las autoridades del deporte tunero deben agotar todas las vías para retenerlo. A fin de cuentas, al ritmo endiablado de Paz podrían ganarse aún numerosas guerras.

Novatos

Fútbol cubano: La Habana desafina menos en el concierto del caos


Los capitalinos celebran en un partido del 2013 ante el once de Camaguey / Foto: Raúl del Pino Salfrán

Los capitalinos celebran en un partido del 2013 ante el once de Camaguey / Foto: Raúl del Pino Salfrán

A pesar de presentarse en Manatí sin varias de sus principales figuras, el once de La Habana sacó este miércoles tres valiosos puntos, después de imponerse 1-0 ante Las Tunas en un partido de marcada pobreza técnica, carente de ideas por ambos bandos y condenado de antemano a ser un festival de pelotazos por el pésimo estado de la cancha.

Condicionado por un fuerte viento, que a falta de buen fútbol terminó por llevarse casi todo el protagonismo, el encuentro no difirió mucho de lo que han visto los manatienses en este Torneo del Centenario: grises actuaciones del elenco local, que cuenta por derrotas tres de sus cuatro salidas en el estadio “Ovidio Torres”.

Esta vez el verdugo fue Yosvani Vinent, quien a la altura del minuto 18 se encontró un rebote en el semicírculo del área grande y lanzó un trallazo que burló con su último pique la estirada de Sandy Sánchez. Ante el asombro de todos, el mejor portero de los pasados Juegos Centroamericanos y del Caribe reaccionó tarde al disparo y concedió la ventaja mínima que necesitaba la visita. Del resto se encargó la inoperancia de los delanteros de Las Tunas, incapaces de inquietar en demasía al meta Vismel Castellanos.

Con el 0-1 en la pizarra concluyó una primera mitad casi anecdótica y comenzó un complementario en el que los tuneros buscaron el empate con muchas ganas y cero fútbol, nuevamente superados por un La Habana aplicado en el corte y la recuperación, más que en la elaboración de juego. Solo el talentoso Pedro Darío Suárez se iluminó de vez en vez y lanzó contras tan peligrosas como ineficaces, sobre todo porque el refuerzo pinareño José Ciprián Alfonso parece muy lejos de su mejor estado de forma.

Al igual que la temporada anterior, cuando se impuso 1-0 y 1-4, La Habana volvió a mostrarse solvente ante el conjunto tunero, hasta el punto de por momentos sentirse cómodo en el cuerpo a cuerpo con el que los discípulos de Réwal Ochoa acostumbran a tapar sus carencias en las tardes de menos inspiración.

Ahora, los habaneros suman ocho unidades y comparten la tercera plaza con Cienfuegos y Guantánamo, aunque estos últimos acumulan un partido menos después de que su duelo ante Villa Clara fuera aplazado para este jueves. Por su parte, Las Tunas se queda con cuatro puntos en la cola de la tabla de posiciones, a la espera de que el próximo sábado el Sancti Spíritus de Ariel Martínez le ponga otra vez a prueba.

Ficha_futbol

Las Tunas espera por el Expreso del Centro


Foto: Carolina Vylches

Foto: Carolina Vylches

El 13 veces campeón nacional, Villa Clara, será el exigente rival que reciba este sábado el once de Las Tunas en Manatí, durante la tercera fecha del 100 Campeonato Nacional de Fútbol.

En condición de invicto tras las dos primeras fechas, con seis goles anotados y ninguno permitido, el Expreso del Centro arriba a tierra tunera con velocidad crucero y su maquinaria a máximo rendimiento.

Enfrente estará el equipo que dirige esta temporada Rewal Ochoa, con dos salidas que son las caras de una misma moneda: un pobre debut en el que se vio completamente desbordado por Camagüey (0-2) y un plácido segundo compromiso en el que arrolló 3-0 al recién ascendido Isla de la Juventud.

En su primera victoria de la lid, Las Tunas disfrutó de la mejor versión del polivalente Dayron Blanco, autor de dos goles, y de la seguridad bajo los tres palos del internacional sub-21 Sandy Sánchez, quien incluso marcó de penal su primera diana en Primera División.

Precisamente, Blanco y Sandy acaban de participar en la concentración de la Selección Nacional absoluta, que se prepara de cara a la próxima Copa de Oro. El amanciero llegó avalado por su presencia en el elenco que obtuvo el boleto a esa cita en la máxima lid del Caribe, en tanto el manatiense apunta a la titularidad entre los mayores, luego de ser seleccionado mejor portero del torneo de los Juegos Centroamericanos y del Caribe.

En ambos jugadores descansará buena parte de las posibilidades locales ante el once naranja, aunque el experimentado delantero Máikel Celada y lo que pueda hacer la zaga tunera deben ser igualmente factores determinantes.

El resto queda en manos del colectivo técnico, que tendrá que decidir si coloca de inicio al volante Karel Pagés y al atacante holguinero Yadián Casa del Valle. Con ellos, el equipo se mostró distinto en su segunda presentación, aunque la inoperancia de Isla de la Juventud abre un signo de interrogación en torno al verdadero rendimiento de la plantilla titular.

Como sea, las dudas quedarán develadas este sábado, desde las 3:30 de la tarde, cuando el estadio “Ovidio Torres” reciba al mejor equipo en la historia reciente del fútbol cubano.

Luis César Valdés: “La lesión de Vladimir García es una falta de respeto…”


luis-cesar-valdesUn año después de retirarse de sus habituales labores como imparcial en el momento justo en el que era considerado el mejor árbitro de Cuba, Luis César Valdés está de vuelta al panorama beisbolero nacional, ahora en el sorprendente rol de comentarista de la planta radial villaclareña CMHW.

Micrófono en mano, armado por el riquísimo bagaje que otorgan dos décadas de interacción constante con peloteros y mentores dentro y fuera del país, el corpulento villaclareño nacido en San Juan de los Yeras forma un dúo imperdible con el narrador Normando Hernández, célebre por sus juicios rebosantes de polémica y considerado por sus propios colegas uno de los mejores relatores de la pelota cubana.

Con semejantes ingredientes, la mezcla debía ser por naturaleza explosiva y los oyentes de la Reina Radial del Centro pueden dar buena fe de ello. Sin ir más lejos, este martes, durante la transmisión del primer partido de la subserie Las Tunas-Villa Clara desde el parque Augusto César Sandino, César Valdés abordó con dureza el tema de la lesión sufrida por el lanzador avileño Vladimir García.

El serpentinero de los Tigres había declarado el lunes al canal Tele Rebelde que su lesión se produjo en una prueba a la que fue sometido por scouts japoneses en el estadio Victoria de Girón, de Matanzas. De acuerdo con García, él se presentó a la exhibición sin la suficiente preparación física y el esfuerzo terminó costándole una fuerte molestia en el hombro de lanzar, que lo mantiene alejado de la recién iniciada temporada.

Ante esta realidad, Valdés calificó de “falta de respeto” el hecho de que uno “de los mejores pítchers de Cuba” haya sido maltratado así, sobre todo porque –consideró- no son tiempos en los que estemos sobrados de lanzadores en el país. Además, el prestigioso imparcial, hasta hace poco tiempo integrante de la cúpula del arbitraje en la Federación Internacional de este deporte, sentenció que “no sabía a quién culpar” por semejante despropósito, aunque la dosis de ironía en sus palabras y una adecuada lectura entre líneas arrojan como culpable a la Comisión Nacional de Béisbol, organizadora de estos exámenes y celosa rectora de los posibles contratos ofrecidos a peloteros cubanos.

En el momento de anunciar su retiro, tras los múltiples incidentes que terminaron por emplazar el trabajo arbitral en el play off final de la temporada 2012-2013, César Valdés había declarado al sitio digital Cubadebate: “Hay cosas que no se pueden echar por tierra, ni permitírselas a nadie. Vale más decir adiós y con honores, que aguantarlas. Porque el arbitraje estuvo mal en los play off, pero hay muchas otras cosas de las que no se habla y también le están haciendo daño a la pelota”.

Además, había sido abanderado durante mucho tiempo de la idea de crear una suerte de sindicato que les permitiera a los árbitros desligarse de la rectoría de la Comisión Nacional de Béisbol: “(…) los árbitros no pueden vivir subordinados a la Comisión Nacional. Son dos mundos completamente diferentes. Quienes dirigen la parte técnica no tienen ni noción de lo que se sufre acá del otro lado, por tanto hay que establecer una separación. Me voy insatisfecho con eso”.

Las cosas sin las que la pelota sería muy aburrida

Por su parte, Normando Hernández no dudó en sumarse al debate radial, aunque sus disparos tomaron otro rumbo e hicieron blanco en el programa televisivo Al duro y sin guante, emitido por Tele Rebelde el pasado lunes.

El filoso comentarista fustigó las afirmaciones del narrador de Radio Rebelde, Roberto Pacheco, quien en calidad de invitado interrumpió la despedida del programa para realizar una trasnochada defensa del mentor matancero Víctor Mesa, e incluso emplazó al resto de los colegas presentes en el set con la pregunta de si existían allí detractores del piloto de los Cocodrilos.

Normando apeló a argumentos como la falta de ética y en varias ocasiones volvió sobre el tema, afirmando incluso que en el programa “cierto comentarista” había declarado “su amor por Víctor Mesa”. Conocido también por sus interminables sparrings verbales en Deportivamente, de Radio Rebelde, no olvidó en su arremetida al presentador del espacio televisivo, Rodolfo García, quien había cerrado la emisión con una imprecisa sentencia en la que aseguraba “que si no fuera por estas cosas, qué aburrida sería la pelota”.

Ante la vaguedad de la afirmación, que nunca dejó claro si hacía referencia únicamente a los constantes escándalos de Víctor Mesa, Normando interpretó que en realidad hablaba de los frecuentes casos de indisciplina que han aflorado en poco más de una semana de campeonato y que habían sido objeto de fuertes críticas por especialistas de la radio, la prensa escrita y la televisión presentes en el debate.

El narrador de la emisora villaclareña tildó de incoherente esa poco feliz frase final y se explayó en ejemplos negativos que es necesario criticar y no ensalzar, como la expulsión el pasado domingo del lanzador santiaguero Danny Betancourt por tirar pelotazos intencionales ante Industriales; o la que sufriera el mentor camagüeyano Esteban Lombillo en la subserie frente a los Indios de Guantánamo.

Más allá del correcto espectáculo deportivo que presenta el programa radial de la CMHW y de la mediación del también comentarista Osmani Valdés, más comedido a la hora de emitir criterios, lo cierto es que la dosis de pimienta que le agregan Normando Hernández y Luis César Valdés le aporta una arista diferente a la transmisión. La ausencia a casi dos semanas de iniciado el torneo de implementos como los spikes (zapatos de juego) o los jerseys de los equipos, e incluso el hecho de que Las Tunas se presente en parques ajenos con su uniforme de home club, pues aún no está listo el de visitador, fueron otros temas que no escaparon al improvisado dúo, una asociación con carga suficiente para dinamitar cada jornada los ya frágiles cimientos de este béisbol nuestro.

Béisbol cubano: Yosvany Alarcón lidera a los nuevos Leñadores, el equipo más ofensivo de la primera semana


yosvani-OKCon cuatro jonrones, siete carreras impulsadas y slugging de 1000, el receptor Yosvany Alarcón ha sido en la primera semana de la 54 Serie Nacional el motor de la ofensiva tunera, desbordada hasta el punto de encabezar el campeonato en varios departamentos.

Alarcón, el enmascarado de mayor despliegue ofensivo en la pelota nacional, había integrado en 2011 la Selección Nacional a fuerza de batazos, aunque más tarde las lesiones y una sanción disciplinaria le alejaron de sus mejores números madero en mano. Sin embargo, el receptor de 29 años no ha dejado de prepararse en busca de escalar otra vez hasta planos estelares y su inicio de temporada está dando claras muestras de ello.

Hasta el momento, jugados los seis primeros choques, el tunero marcha como líder en jonrones, con cuatro, después de conectar dos este domingo en el triunfo de su equipo ante los Gallos de Sancti Spíritus. Igualmente, Alarcón encabeza los departamentos de slugging (1000) y OPS (1500), es tercero en carreras impulsadas (7) y séptimo en promedio de bateo, con 458.

Su rendimiento ofensivo ha contagiado al resto de un equipo que intenta recuperar sus señas de identidad, las mismas que hace solo unos años llevaron a algunos a llamarles los “Leñadores”. Luego de las dos primeras subseries, los discípulos de Ermidelio Urrutia marchan al frente del campeonato en promedio de bateo (344), por delante de Sancti Spíritus (339), Guantánamo (313) e Industriales (309).

Otro de los renglones en los que sobresalen los tuneros es el de jonrones, pues sus siete vuelacercas son la mayor cifra del torneo en los seis primeros juegos. Por detrás se ubican Industriales y Sancti Spíritus (5), además de Matanzas y Granma (4). Asimismo, los Leñadores lideran los departamentos de jits (76), carreras impulsadas (39) y promedio de slugging (502), para completar un ataque muy efectivo que será puesto a prueba desde este martes por el pitcheo de Villa Clara, tercero del país con efectividad de 2,63.

Con balance de 4-2, Las Tunas comparte los puestos del dos al seis en la tabla de posiciones de la 54 Serie Nacional de Béisbol. Los Azules de Industriales, invictos en seis salidas, aventajan en dos juegos a un grupo de cinco equipos integrado además por Granma, Sancti Spíritus, Ciego de Ávila y Matanzas.