Nacional de Hóckey (m): Equipo tunero concluye en el cuarto lugar


Foto: Edel Alejandro García (Invasor)

Foto: Edel Alejandro García (Invasor)

Muy limitado en ataque y desplomado en defensa tras permitir el primer gol, el elenco de Las Tunas cayó hoy 2-0 ante Camagüey en la disputa de las medallas de bronce del Campeonato Nacional de Hóckey sobre Césped, rama masculina.
Después de sostener el empate sin goles hasta el último cuarto, los defensores tuneros no pudieron evitar que Yasel Puentes abriera el marcador en el minuto 53. A partir de ese momento, los agramontinos no pararon de asediar la puerta que defiende el internacional Leodán Hernández.
La segunda diana llegó a solo tres minutos del final, cuando el estelar Darián Valero marcó un penalti stroke que sentenció el encuentro.
Los tuneros habían cedido el miércoles ante La Habana en semifinales. Después de la igualada 2-2 en tiempo reglamentario, los capitalinos fueron muy superiores en los cobros penales y se impusieron 3-0, para avanzar a la disputa del oro ante el equipo anfitrión, Ciego de Ávila.

Predicen siete títulos y el puesto 13 para Cuba en Juegos Olímpicos de Río de Janeiro


denia-caballero-celebra-oroCuba conseguirá 17 medallas, siete de ellas de oro, y ocupará el decimotercer puesto por países en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro, de acuerdo con un estudio publicado por el sitio Olympic Medals Predictions.

Tomando en cuenta resultados recientes y su importancia, así como las mejores marcas del año, los podios de los Campeonatos Mundiales, las Copas del Mundo y otras competiciones de relevancia internacional, la web especializada predice quiénes pudieran acceder a los primeros en la ya cercana cita estival.

La última actualización, realizada el 9 de marzo pasado, le otorgaba preseas doradas a siete campeones mundiales cubanos: la discóbola Denia Caballero y la pertiguista Yarisley Silva, el luchador Ismael Borrero y los boxeadores Joahnys Argilagos, Lázaro Álvarez, Arlen López y Julio César la Cruz.

Además, la predicción le otorga a la delegación antillana cinco metales plateados y otros tantos de bronce. Así, concluirían segundos en el concierto olímpico el triplista Pedro Pablo Pichardo, subcampeón del orbe en Beijing, y los también subtitulares mundiales Manrique Larduet (Gimnasia artísitica-All Around), Mijaín López (Lucha grecorromana, 130 Kg) y Erislandy Savón (Boxeo, 91 Kg). El estudio le otorga idéntica condición al púgil Andy Cruz, aunque este no es ya el hombre por el que ha apostado Cuba para competir en la división de los 56 kilos del boxeo olímpico.

Los presuntos medallistas de bronce serían los judocas Idalis Ortiz (+78 Kg) y Asley González (90 Kg), así como el propio Manrique Larduet en la prueba de barra fija, y los boxeadores Yosbany Veitía (49 Kg) y Yasnier Toledo, de los 64.

Por países, Estados Unidos ganaría los Juegos con 39 preseas de oro, 19 de plata y 29 de bronce, secundado por China (27-31-15), Gran Bretaña (22-20-16), Rusia (21-20-21), Alemania (17-13-15), Japón (16-14-15) y Australia (12-23-8). La lista de los 10 primeros la completarían Francia (10-11-18), Corea del Sur (9-8-10) e Italia (9-6-5), mientras que Nueva Zelanda sería oncena con 8-5-3 y Kenia antecedería a Cuba con 7-6-3.

Detrás de la delegación cubana (7-5-5) se ubicarían por ese orden Jamaica (7-2-3), Belarús (7-1-7), Hungría (6-8-4), Holanda (5-17-11), Canadá (5-4-6), Ucrania (4-3-10), Kazajstán (4-3-4) y, fuera de los 20 primeros, Brasil, con cuatro títulos, dos subtítulos y ocho metales de bronce.

“Ver una piscina vacía es como si nos quitaran fuerzas para seguir andando”


Rafael Pérez Rodríguez, padre de la natación en Las Tunas. / Foto: Del autor.

Rafael Pérez Rodríguez, padre de la natación en Las Tunas. / Foto: Del autor.

Rafael Pérez Rodríguez es el padre de la natación tunera. Y, definitivamente, una de esas personas que prefieren ver el vaso medio lleno; o mejor, la piscina, el lugar en el que ha dejado los mejores años de su vida.

Porque mucho de optimista debe tener alguien que haya emprendido el camino de desarrollar este deporte en una provincia con tantas carencias en materia de infraestructura. Dedicado desde 1968 a formar ondinas y tritones, Rafael se las ingenió para comenzar a obtener resultados relevantes, a pesar de que no fue hasta 1996 que la ciudad cabecera contó con una verdadera alberca.

Desde entonces, la natación en Las Tunas ha sido otra, aunque en los últimos tiempos nuestra magnífica Piscina Olímpica haya estado demasiadas veces sedienta.

A nosotros, que sentimos tanto amor por la natación, ver una piscina vacía es lo más duro que nos puede pasar. Ver una piscina vacía es como si nos quitaran fuerzas para seguir andando. De alguna manera, una piscina sin agua es como quitarte un pedazo de tus sueños y tronchar el futuro de un posible campeón”, asegura el hombre al que sus antiguos alumnos le profesan un respeto casi reverencial.

“Por el contrario, tener una piscina llena y con tantos niños es algo que no se puede explicar con palabras. Ahí veo ahora mismo el futuro, la posibilidad de mantener un trabajo de muchos años en los que nos hemos acostumbrado a estar entre las mejores provincias del país”, afirma mientras observa a una decena de pequeñines en ese rectángulo acuático que por cinco décadas ha sido su casa.

Les sonríe con la mirada y emprende un diálogo fácil y distendido, suficiente para comprender que por ejemplos como el suyo, el Instituto Nacional de Deportes, Educación Física y Recreación (Inder) puede celebrar orgulloso, este 23 de febrero, su aniversario 55.

El despertar de la natación tunera…

Estuvimos 10 años en proceso de construcción, hasta que en 1996 conseguimos abrir la Piscina Olímpica. Fue una aspiración de toda la vida hecha realidad, porque hasta ese momento habíamos tenido que trabajar sobre todo en las zonas marítimas y, aquí en Las Tunas, con muy pocas opciones. La piscina nueva permitió que hiciéramos una Academia Provincial, luego al país le gustó la idea de convertirla en un Centro Regional de Alto Rendimiento y tuvimos aquí a atletas desde Ciego de Ávila hasta Guantánamo.

Todo eso sirvió de base para el desarrollo de la natación tunera, vinieron los mejores entrenadores de cada una de esas provincias y fue muy bueno compartir sus experiencias. Creo que ese fue el verdadero despertar, a pesar de que siempre participamos en competencias nacionales y habíamos tenido atletas de nivel internacional, como Diana Valladares.

Los primeros años…

En los primeros años de la Revolución, entre el 61 y el 63, yo practiqué la natación con un profesor que había venido de Santa Clara. Después me fui a la Escuela de Educación Física de El Caney de Las Mercedes y ya en el 68 comienzo a trabajar en la natación tunera. En aquella época había que trabajar donde se pudiera y tuvimos que hacerlo por ejemplo en el río de La Piedra, en la presa de El Cornito y un poco menos en la piscina del Club Familiar, que pertenecía a Gastronomía y siempre se hacía difícil de utilizar.

Más tarde se construyó esta piscina de la CETMI, que fue un gran paso de avance, aunque la verdad es que el despegue real se produjo en 1996, con la Piscina Olímpica.

La natación como deporte más integral…

Nosotros valoramos este deporte como el más completo que existe. Además del trabajo físico que exige, les proporciona salud y bienestar a todos sus practicantes. Por eso exhorto a todos los niños tuneros, y a sus padres, a que se acerquen a la piscina, pues más allá de que puedan convertirse en buenos atletas, tendrán asegurada una formación física integral.

Aniversario 55 del Inder…

Siempre cumplir años es motivo de satisfacción, de alegría, por lo mucho que hemos vivido. En mi caso, solo  puedo sentir orgullo de haberme decidido hace casi 50 años a escoger la natación. La satisfacción es enorme cuando miramos hacia atrás y vemos a tantos atletas que hemos formado, que han triunfado nuestras ideas y hemos cumplido los sueños que entonces teníamos.

Creo que en este nuevo aniversario del Inder debemos celebrar todo lo conseguido, sobre todo la labor internacionalista que hemos realizado, contribuyendo a formar atletas en muchos países del mundo.

Internacionalista en Ecuador…

Allá, como acá, yo hice siempre el mismo esfuerzo. Estuve trabajando durante cuatro años, consagrado día a día al desarrollo del deporte ecuatoriano. La verdad es que se avanzó bastante y la gente se motivó mucho, hasta el punto de que concluida la misión enviaron cartas pidiendo que regresara. Hace poco volví y estuvo algunos meses, allá me quieren mucho y quién sabe si dentro de poco me doy otra vueltecita…

Casi una vida dedicada al deporte…

La primera gran satisfacción es la de saber que tantos años de trabajo no fueron en vano. Ahora mismo miro a mi alrededor y veo en esta piscina a seis, siete, diez entrenadores trabajando con tantos niños, y recuerdo que todos ellos fueron hace años alumnos nuestros.

Además, queda la tranquilidad de haber hecho en cada momento lo que debía hacerse por el bien del deporte tunero y por el desarrollo de este país. Desde el año 68 no he hecho otra cosa que dedicarme por entero a la natación y han pasado cientos de niños por mis manos, mucho de ellos convertidos después en entrenadores.

Siento por la natación un amor solo comparable con el que le tuve a mi madre. Y por eso ver esta piscina llena de niños y niñas es la mayor alegría que puedo sentir.

 

Toronto 2015 abre una nueva era para el deporte cubano


Beisbol-semi cuba vs eeuu  gana el equipo de los estados unidos quien deja al campo al equipocubano en el 9no ining

Para el deporte cubano habrá sin dudas un antes y un después de los Juegos de Toronto, enfrascado como anda en la disputa del cuarto puesto del medallero con la asombrosa delegación de Colombia.

Muy lejos parece ahora aquel año 1991, cuando Cuba le arrebató en La Habana el primer puesto a Estados Unidos, con un total de 140 medallas de oro. Los de la mayor de las Antillas habían escalado al segundo escaño del medallero en la edición de Cali `71 y desde entonces se incluyeron siempre entre las dos primeras potencias del continente.

Si bien hubo momentos de dura lucha con las naciones anfitrionas, como en Winnipeg 1999, cuando Cuba aventajó a Canadá 69 títulos por 64; o en Río de Janeiro 2007, donde la diferencia sobre la delegación brasileña fue de apenas 59-54; lo cierto es que el deporte nacional tuvo en cada momento la fortaleza necesaria para desplazar a los locales.

Otra cosa, muy distinta, ha sucedido en Toronto, donde no solo hemos visto a una representación canadiense espectacularmente preparada para los Juegos, sino que nos ubicamos lejos de Brasil y hasta la jornada del jueves acumulábamos los mismos metales dorados que Colombia. El nuevo escenario, ya previsto por no pocos especialistas, habla con claridad de la evidente decadencia de nuestro deporte, que se ha quedado dormido en concepciones del siglo pasado y ha optado por posiciones increíblemente conservadoras a la hora de abrirse a la realidad internacional imperante.

Porque el desarrollo en el área es indetenible y así lo demuestra, por ejemplo, el dominio cada vez menos claro de Estados Unidos sobre el resto de los países. Si en 1971 los norteamericanos sumaron 105 medallas de oro y aventajaron en 74 al segundo puesto; y en 2003 llegaron a los 116 primeros puestos, 44 más que el segundo lugar ocupado por Cuba; ya en 2007 se quedaron en 97 preseas doradas (por 59 de los cubanos), en 2011 conquistaron 92 (por 58 de Cuba) y en Toronto iniciaron la jornada del jueves con 76, solo 11 más que Canadá.

A solo un año de los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro y con muchas posibilidades de no poder alcanzar ni siquiera el tercer escalón por países en el continente, al deporte cubano le convendría una revisión a fondo de sus concepciones ya obsoletas y una apuesta por directivos con la capacidad necesaria para conducir finalmente a nuestro movimiento atlético hacia el siglo XXI. Un golpe de timón, en fin, que detenga su caída libre y comience a recuperar al menos una parte de todo el terreno perdido.

Baloncesto cubano: La afición es sagrada


Foto: Raúl del Pino Salfrán

Foto: Raúl del Pino Salfrán

Si el respeto a su gente no es la meta suprema, de nada valen los resultados deportivos de ningún equipo. La sentencia debería tenerla muy en cuenta el elenco tunero de baloncesto, protagonista de alentadoras actuaciones para ser debutante en la Liga Superior, pero que ha sumado al mismo tiempo demasiados episodios de indisciplina.

Porque si bien es cierto que los graderíos de la polideportiva Leonardo McKenzie Grant no han acogido a muchos seguidores en cada presentación de su quinteto, la verdad es que los aficionados más fieles merecen un espectáculo que respete la esencia de lo que en Cuba concebimos como deporte.

Sucede que en más de una ocasión jugadores locales han debido ser expulsados por inconcebibles altercados con los árbitros, e incluso se ha llegado al increíble extremo de que alguno de ellos haya abandonado el juego por voluntad propia, desacreditando las decisiones de su entrenador delante de todos.

Lo que comenzó como un viejo sueño hecho realidad, como una oportunidad quizás irrepetible de darle un impulso al deporte de las canastas en Las Tunas, ha degenerado en una pesadilla tras otra, sufrida en primer lugar por los numerosos familiares que asisten a presenciar la primera incursión de los suyos en el máximo nivel del baloncesto nacional.

Y no se trata únicamente de los atletas llegados de otras provincias, carentes en algunos casos del compromiso y el sentido de pertenencia necesarios, sino que en estos lamentables episodios se han visto implicados más de una vez jugadores locales con la misión de ser líderes del equipo.

Por supuesto, la responsabilidad debe ser compartida por el colectivo técnico, en la misma medida en que no ha sido capaz de tomar las riendas del grupo. Su inexperiencia a este nivel no puede justificar en ningún sentido la falta de autoridad para encauzar el comportamiento de sus discípulos.

En el plano meramente deportivo, resulta lógico que el quinteto tunero ceda ante la gran mayoría de los equipos rivales, mejor preparados y con mayor calidad en sus filas. Sin embargo, no pocas veces se ha visto a Las Tunas dejar escapar un partido por desavenencias internas dentro de la cancha; o incluso alinear con la ausencia de hasta tres titulares por cuestiones disciplinarias, reduciendo a cero sus posibilidades competitivas.

A poco más de una semana de que concluya una etapa clasificatoria en la que casi con total seguridad los tuneros no serán últimos, las autoridades deportivas y la dirección del baloncesto local deberán enfrentar el reto de concebir el futuro de este deporte, unos planes en los que deben entrar únicamente aquellos que estén dispuestos a poner por delante de su ego, el respeto sagrado a la afición.

Baloncesto cubano: Las Tunas no desentona en su debut


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A pesar de ceder dos veces esta semana ante unos Tigres de Camagüey que supieron sacar provecho a su condición de locales, el quinteto de Las Tunas ha completado una satisfactoria primera parte de la Liga Superior del Baloncesto Cubano y se apresta a recibir desde hoy en la polideportiva Leonardo McKenzie Grant nada menos que al submonarca y líder invicto del torneo, el multicampeón Capitalinos.

El balance de dos victorias en casa ante Guantánamo y cuatro derrotas en la carretera, frente a Santiago de Cuba y la escuadra agramontina, se antoja un resultado muy bueno para los muchachos de Jorge Luis Cordovés, únicos debutantes en la edición 2015 del evento más fuerte del basket varonil en Cuba.

Ante los Tigres, estuvieron cerca de sacar al menos un triunfo, aunque la mayor experiencia del rival a este nivel terminó por inclinar la balanza a su favor con estrechas pizarras de 73-66 y 81-78. En el primero de los partidos jugados en la sala Rafael Fortún, Las Tunas se mantuvo con ventaja hasta el inicio del último cuarto, cuando ganaba 55-50. Sin embargo, un parcial de 23-11 en los últimos 10 minutos le permitió al elenco anfitrión remontar el marcador y desnudó la principal carencia tunera: una inexperiencia que solo el juego diario puede hacer desaparecer.

De hecho, en el segundo encuentro ya fueron capaces de mejorar en la mitad complementaria y, luego de ceder 42-33 en la primera, dominaron los 20 minutos finales por 45-39.

El alero Tomás García, con 38 puntos en los dos choques, encabezó la ofensiva, secundado por el pívot Roberlandy Castillo, quien sumó 38 cartones. En sentido general, ambos jugadores aparecen entre los mejores del torneo. El primero como líder en efectividad desde la línea de tiros libres (86 %) y segundo en recuperaciones (5,17 por partido); y el segundo ubicado entre los primeros en varios departamentos: cuarto en robos de balón (3,83 por choque), sexto en rebotes (siete por juego) y en bloqueos (uno por encuentro), y séptimo entre los mejores anotadores, con 15,33 puntos por aparición.

Por colectivos, Las Tunas es el más efectivo en tiradas libres (71 %) y en recuperaciones de balón (145), además de encabezar ampliamente la relación robos/pérdidas, con un factor de 1.54. Igualmente, aparecen terceros en total de puntos (427) y en tiros de tres (27 %), en tanto marchan cuartos en rebotes, con 173. Sin embargo, andan últimos en tiros de campo, con una efectividad de apenas el 35 %, son séptimos en asistencias (42) y sextos en pérdidas de la esférica, con 94.

Capitalinos eleva el listón

Aunque sacó dos victorias relativamente cómodas en casa ante Guantánamo, la inestabilidad en el juego tendrá que ser superada por Las Tunas cuando enfrente el poderío de Capitalinos, el elenco al que recibirá desde las 8:00 de la noche hoy.

El fin de semana anterior, el quinteto local debutó ante su público con dos holgados triunfos (62-39 y 64-48) frente al representativo del Guaso, uno de sus rivales directos. No obstante, al margen de los amplios marcadores, la baja efectividad en el ataque marcó ambos encuentros, por lo que será esa una de las principales direcciones en las que tendrá que trabajar el colectivo técnico si pretende tener alguna posibilidad ante el mejor equipo de la Liga.