Premier 12: Sin adornos, Cuba avanza a costa de Italia


Hasta el momento, el jovencito Liván Moinello ha sido el hombre fuerte del  pitcheo cubano.

Hasta el momento, el jovencito Liván Moinello ha sido el hombre fuerte del pitcheo cubano.

Visto lo visto en este Premier 12 de Béisbol, la clasificación a cuartos de final conseguida hoy con victoria de 2×1 ante Italia debe ser recibida sin caras largas, por mucho que a los más puristas les pueda escocer este marcador de fútbol ante la otra selección azzurri.

No era día para mirarse en el espejo o para rememorar con rezagos aristocráticos los tiempos en los que un partido de esta clase se habría definido inexorablemente por la vía rápida. En realidad, se trataba de una dicotomía simple: sumar el tercer triunfo y jugárnosla en los cuartos de final este lunes, o emprender el viaje de regreso a Cuba y sumirnos en la autoflagelación y las cacerías de brujas.

En fin, que puestos a escoger no había lugar para las dudas, y Víctor Mesa tuvo el tino de designar a Yosvani Torres como abridor. Aunque para muchos el pinareño debía ser la primera opción de cara a la muerte súbita de este lunes, lo cierto es que los vaivenes de Cuba en el torneo le condenaron a definir frente a los europeos el boleto a la segunda fase.

Encima, los italianos dependieron de su mejor carta, el diestro Alex Maestri, un pitcher con experiencia en el béisbol asiático de primer nivel y con buenas actuaciones en múltiples torneos internacionales anteriores. Por supuesto, una cosa es la calidad indiscutible de un lanzador de 90 millas por hora, buen control y excelente bola rompiente; y otra muy distinta es la pobrísima ofensiva cubana, productora de apenas siete jits y retirada nueve veces por la vía de los strikes ante el peor pitcheo de todo el Campeonato.

Esta vez, el jardinero central Yuniesky Gurriel fue el único con más de un imparable (4-2), al tiempo que el avileño Osvaldo Vázquez regresó al line up titular con una carrera impulsada y Alfredo Despaigne conectó en la séptima entrada el jit decisivo.

Pero primero, como se ha hecho incómodamente habitual, tocó sufrir. Los italianos aprovecharon a un Yosvani Torres desconocido, más cercano al lanzador indefenso que explotó en el primer capítulo ante Canadá que al verdadero seguro de vida que conocemos todos. Después de un episodio inicial complicado, en el segundo Torres permitió sencillo al central de Nicholas Morreale, quien llegó a la intermedia por sacrificio y anotó por cohete del receptor Alberto Mineo.

Cuba respondió con celeridad. Alexander Malleta recibió boleto y, mientras Maestri ponchaba a Yosvani Alarcón y Stayler Hernández con lanzamientos alejados de la zona de strike, aprovechó par de wild pitches para anclar en la antesala. Desde allí vino con el empate, remolcado por sencillo al izquierdo de Osvaldo Vázquez.

Pareció que las aguas comenzarían a tomar su nivel y que en cualquier momento los bates antillanos despertarían, pero fue solo un espejismo. La reacción ofensiva no llegó ni siquiera después de que el abridor italiano fuera sustituido en el quinto acto, un cambio que podría haber estado condicionado por los límites que imponen los clubes de origen a algunos de sus peloteros cuando son convocados a Selecciones Nacionales.

En definitiva, el diestro Trey Nielsen quedó en el box, cerró el quinto inning y retiró sin mayores problemas el sexto, con sendos ponches ante Yuliesky Gurriel y Alfredo Despaigne. Sin embargo, en la parte baja de la séptima abrió con boleto a Yordan Manduley y puso en circulación la carrera que a la postre sería decisiva. Lourdes Gurriel Jr. se sacrificó, su hermano Yuniesky falló en rodado por tercera, Yuliesky recibió pasaportes gratis y la mesa quedó servida para que Despaigne remolcara la ventaja con sencillo al izquierdo.

El resto fue cosa de Liván Moinello, quien había ingresado en el principio de esa entrada por Torres. En 6,2 innings, el abridor cubano permitió seis jits y una carrera limpia, con cuatro ponches sin bases por bolas.

De pinareño a pinareño, Moinello tomó las riendas del juego y se apuntó la victoria con labor perfecta durante 2,1 entradas, en las que ponchó a dos bateadores y no permitió que ningún italiano entrara en circulación.

En la jornada, Puerto Rico eliminó a Taipéi de China con triunfo de 7×4 en 12 entradas y facilitó el ascenso de Cuba hasta la segunda plaza del grupo. El primer puesto quedó en manos de Canadá, que mantuvo su condición de invicto tras derrotar 3×1 a Holanda.

Por la otra llave, Japón dejó  al campo a Venezuela 6×5 y Estados Unidos se impuso 3×2 a Corea del Sur en 10 innings. Japón, con 5-0 dominó la llave, por delante de norteamericanos y sudcoreanos (3-2). México y Venezuela, con 2-3, ocuparon el cuarto escaño, aunque los primeros avanzan por haber ganado el duelo particular.

De esta manera, en la muerte súbita de este lunes Japón enfrentará a Puerto Rico, Canadá a México y Estados Unidos a Holanda. Cuba tendrá que lidiar con la selección de Corea del Sur.

Premier 12: Las carencias del béisbol cubano y la ruleta rusa de Víctor Mesa


Foto: Taipei Times

Foto: Taipei Times

Lastrado por una indisciplina táctica imperdonable a nivel profesional, colgado de decisiones poco menos que irracionales e incluso de inexplicables errores al transmitir las señas en momentos decisivos, el equipo cubano cedió este sábado 4×1 ante Taipéi de China, un elenco que llegó al choque con un rendimiento mediocre de su pitcheo y apenas fue importunado por los bateadores antillanos.

Como en las buenas películas, convendría adelantar algo de la muerte del protagonista, ocurrida como debe ser sobre el final del rodaje, pero gestada a lo largo de una trama digna del mejor thriller americano. Víctor Mesa, al igual que tantas veces ha hecho en un béisbol distinto, limitado como el que tenemos en Cuba por estos tiempos, montó su propia ruleta rusa, tiró dos veces del gatillo y a la segunda terminó suicidándose.

Lo hizo el mentor de los Cocodrilos en el octavo episodio, cuando por segunda ocasión consecutiva (en el sexto le dio resultado) decidió tentar a la fortuna y bolear al segundo bateador de Taipéi, Yen-Wen Kuo, para trabajarle al estelar Chim-Sheng Lin, quien recibió la decisión del mentor cubano con una sonrisa socarrona que fue todo un presagio. En la siguiente escena, el camarero asiático se encontró con un rompimiento colgado del relevista Danny Betancourt y bateó un jonrón de tres carreras que dejó sin opciones a la anémica ofensiva antillana.

Pero antes, muchas cosas debieron suceder para que Cuba encajara su segunda derrota en el Premier 12.

Retrospectiva

En el final del segundo episodio, los locales habían convertido en un manicomio al estadio Intercontinental, de Taichung, repleto por una afición que apenas necesita motivos para enloquecer. Kuo-Hui Kao y  Jin-De Jahng dispararon sencillos al jardín central y, después del segundo out, la estrella local Dai-Kang Yang remolcó la primera con cohete al centro del terreno.

Caminaba por el desierto el abridor matancero Yoanni Yera, quien encontró brevemente un oasis en el tercer inning (ponchó a dos de los tres bateadores) y volvió a su particular vía crucis en la cuarta. Ya en el capítulo inicial había permitido un sencillo y regalado un boleto, por lo que en apenas un tercio de juego cinco de los 10 hombres enfrentados entraron en circulación.

La espectacular defensa de Yuliesky Gurriel y Yordan Manduley impidió males mayores en el principio de la cuarta, aunque no pudo evitar que Víctor Mesa extrajera del box al abridor zurdo. Kuo-Hui Kao se embasó por jit dentro del cuadro que no fue doble gracias el guante de Yulieski, Yung-Chi Chen se sacrificó y Jin-De Jahng conectó un metrallazo con etiqueta de jit que Manduley consiguió llevarse de primer rebote para poner out en la antesala a Kao. Luego, un boleto a Po-Jung Wang decretó la explosión de Yera y la entrada del artemiseño Miguel Lahera, quien ponchó a Dai-Kang Yang para cerrar la entrada.

Mientras, el local Chia Hao Sung lanzaba como si de otro día aburrido en la oficina se tratara. En la segunda, Cuba había amenazado luego de que Alfredo Despaigne llegara a la inicial por error del torpedero taiwanés, pero Malleta lo forzó en segunda con rodado por tercera y fue puesto out después intentando robar. El fallido ensayo de estafa hizo estéril el sencillo de Yosvany Alarcón y marcó una tendencia que probablemente haya sido fundamental en la definición del choque: los cubanos estuvieron horribles en el corrido de las bases, algo alarmantemente común en nuestra Serie Nacional.

La maquinaria antillana vivía de las escaramuzas, aunque finalmente eran solo eso. En el cuarto inning, Yunieski Gurriel y Alexander Malleta conectaron sencillos al jardín central, y Yosvany Alarcón estuvo a punto de cambiar la historia del juego, pero su batazo fue capturado en la zona de seguridad del bosque izquierdo.

Otra vez cortesía del paracortos Yen Wen Kuo, los caribeños igualaron las acciones en el sexto. Tras dos outs, Yuliesky se apuntó triple al jardín derecho y anotó el empate por la segunda marfilada de Kuo en el partido, nuevamente sobre rodado de Alfredo Despaigne.

El apagafuegos José Ángel García relevó a Lahera en la parte baja de esa entrada con dos corredores en circulación. Sus ponches ante Dai Kang Yang y Chim Sheng Lin, probablemente los dos mejores toleteros de Taipéi de China, lo reafirmaron como el serpentinero corajudo que todos conocemos, algo que esta vez no bastaría para conseguir la victoria: a la hora cero del encuentro, Víctor no le tuvo fe.

De impedir el triunfo, además del muy buen equipo local, se encargaron los propios cubanos. En la apertura de la séptima, Yosvany Alarcón comenzó con cañonazo al izquierdo. El receptor tunero, quien bateó de 4-3 y elevó su average a 462, llegó a segunda base por sacrificio de Stayler Hernández y, con el emergente Julio Pablo Martínez en turno, se fue inexplicablemente al robo de la antesala. Tras ser capturado con facilidad, dos cosas sucedieron: el coach de tercera base Lázaro López pareció reconocer que le había transmitido equivocadamente la seña del robo y el jovencito guantanamero pegó un largo batazo a la banda derecha que se convirtió en doblete, pero no encontró ya corredor alguno en las almohadillas.

Con semejante cúmulo de despropósitos, el resultado no podía ser distinto. Por décadas los guiones hollywoodescos han funcionado estupendamente y no había razones para que eso cambiara hoy. Así, sobrevino la definición en la octava, cuando Víctor Mesa sustituyó a José Ángel y optó por confiar otra vez en los envíos rompientes de Danny Betancourt, a fin de cuentas la razón esgrimida por el piloto cubano para incluir en el equipo a un pitcher de resultados poco brillantes en la presente temporada y con demasiados recuerdos en sepia de sus mejores momentos.

El cuadrangular de Lin sobre un slider en la esquina interior solo dejó espacio para que el noveno inning fuera apenas el rodaje de esos créditos con imágenes que mantienen al público unos minutos más frente a la pantalla, aunque realmente ya no haya nada que ver. Luego de un out, Alarcón pegó su tercer imparable de la noche asiática y Víctor tomó otra de esas decisiones suyas: al parecer Stayler se fue sin señas y en su lugar el manager cubano envió a Osvaldo  Vázquez, el hombre que se pintaba solo para buscar un batazo  cuando el empate estuviera a su alcance. En definitiva, el avileño recibió pasaporte gratis y la responsabilidad de pegar el jonrón salvador recayó en el matancero Yurisbel Gracial. Su inofensivo rodado a manos del pitcher no fue culpa de su mal turno al bate, ni de la presión que podría sentir un debutante en estos momentos; era la última línea de un guion que los cubanos escribieron desde el principio con renglones torcidos.

 

Cuba-Puerto Rico: con susto y todo, la salsa sigue siendo cubana


Alfredo Despaigne conectó su primer cuadrangular del Premier 12. (Foto: Alex Castro)

Alfredo Despaigne conectó su primer cuadrangular del Premier 12. (Foto: Alex Castro)

Parecía que la eterna disputa musical no tenía sentido y que en el terreno del Intercontinental de Taichung Cuba pondría toda la salsa de un choque que ganaba 7×2 a la altura del noveno episodio, cuando Puerto Rico interrumpió el fin de fiesta y fabricó un racimo de cinco carreras para forzar el primer extrainning del Premier 12 de Béisbol.

Y aunque en la décima entrada, Regla Ibaf mediante, un fatal desliz de la defensa boricua propició la segunda victoria cubana, con pizarra de 8×7, lo cierto es que en cuestión de minutos todas las certezas amasadas desde el éxito del miércoles frente a Holanda, se convirtieron en dudas.

Y eso que, hasta sus postrimerías, fue un juego sin mayores exigencias, que Cuba estuvo ganando desde el propio inning de apertura. Con un doble al jardín derecho, Alexánder Malleta remolcó las dos primeras ante el abridor Randy Fontanez, primero de siete lanzadores utilizados por el mentor Edwin Rodríguez.

El diestro Freddy Asiel Álvarez no tuvo, sin embargo, una presentación hermética. En el tercer episodio los bateadores boricuas combinaron un boleto con un sacrificio y un texas de Richard Thon para descontar una; mientras que en el cuarto Aldo Méndez sacó la bola por el jardín central y puso el empate transitorio.

La respuesta fue inmediata y en la parte baja de ese inning Cuba retomó el mando. Malleta abrió con sencillo, Yosvany Alarcón conectó doble al centro del terreno y Stayler Hernández remolcó la ventaja con largo elevado de sacrificio, antes de que Yuniesky Gurriel impulsara una más con cohete al jardín central.

En el quinto, Alfredo Despaigne le sacó música al madero con su primer bambinazo del torneo. El resto fue cosa de Yuniesky, quien se aferró a la titularidad con otras dos carreras remolcadas, hasta completar tres y liderar una ofensiva cubana que acumuló 11 imparables. En el sexto inning, el mayor de los tres hermanos Gurriel (por primera vez juntos como titulares en el equipo Cuba) impulsó a Stayler con rodado por la intermedia, y en el octavo volvió a traer para la goma a su compañero en los Leones de Industriales, con doble al izquierdo.

Luego de 6,2 entradas, en las que permitió seis jits y dos limpias, Freddy Asiel cedió el montículo al zurdo Norberto González, quien apenas pudo sacar un out y, tras abrir con boleto el octavo capítulo, fue extraído inmediatamente del box.

Víctor Mesa llamó entonces al joven Yennier Cano y este, que al parecer dejó olvidada en la Mayor de las Antillas su recta de 95 millas por hora, no pudo cerrar la victoria. En el noveno acto, el avileño explotó tras permitir dos carreras, producto de tres cohetes consecutivos. El relevista de los Gigantes de Yomiuri, el derecho Héctor Mendoza, fue convocado para sofocar la rebelión rival y, luego de propinar un pelotazo, admitió enorme vuelacercas de Richard Thon que empató el juego.

A esas alturas, el Alto Mando cubano le había dado descanso a cuatro de sus titulares y las consecuencias habrían sido peores si Mendoza y el santiaguero Danny Betancourt no hubieran combinado esfuerzos para colgar un complicado cero en el principio del décimo.

Ya recuperados del impacto recibido en el noveno inning, los cubanos aprovecharon la polémica Regla Ibaf y el nerviosismo de los defensores puertorriqueños, para ganar en definitiva el choque con un rodado impulsor de Yasiel Santoya.

Vencido un obstáculo de los considerados menores en el torneo, la Selección Nacional tendrá día y medio para preparar el duelo del próximo sábado (hora de Cuba) ante el local Taipéi de China. La certeza de que sus dos teóricos cerradores andan con la pólvora mojada y las marcadas dificultades que han tenido todos sus abridores, ciernen otra vez un manto de dudas sobre la nave antillana. Volver a despejarlas tendrá que ser entonces su objetivo.

Así responde el periódico Granma a Esquina Caliente


Aquí la respuesta del periodista de Granma, Oscar Sánchez, al artículo Periódico Granma borra a Yosvany Alarcón de la victoria cubana ante Holanda, publicado este miércoles por el blog Esquina Caliente.

A Oscar, gracias por el respeto con el que contesta, muchos tuneros se lo agradecen. La modestia con la que responde lo enaltece.

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Alarcón no es un fantasma

  • Claro que el tunero fue pieza clave, no solo por haber decidido el partido con su jit impulsor en el octavo capítulo

Por Oscar Sánchez Serra

 Yosvani Alarcón es uno de los mejores bateadores del país en la actualidad y debe ser puntal importante en la selección nacional. (Foto: Ricardo López Hevia)

Yosvani Alarcón es uno de los mejores bateadores del país en la actualidad y debe ser puntal importante en la selección nacional. (Foto: Ricardo López Hevia)

A cualquiera se le cae una pelota y al mejor escribano se le va un borrón. Es imperdonable, aunque sea de manera involuntaria, dejar fuera de la victoria ante Holanda en este Premier 12 a Yosvani Alarcón, o como dice con justicia Dubler Vázquez, en su blog Esquina Caliente, convertirlo en un fantasma.

Claro que el tunero fue pieza clave, no solo por haber decidido el partido con su jit impulsor en el octavo capítulo, sino porque su presencia en la alienación, reclamada por una inmensa cantidad de aficionados, le dio desde el punto de vista anímico y volitivo un cambio al grupo de jugadores.

Por demás, coincido con Dubler, aunque no fue exacto en la defensa dejando incluso algunas dudas, creo que tuvo su mejor desempeño detrás del planto en su carrera como receptor del equipo Cuba.

Tendría que agregar en esta “mea culpa” que por lo que hizo el mascara leñador, la modificación hecha por el mentor Víctor Mesa al incluirlo entre los titulares es santa palabra. Al parecer, Alarcón llegó para quedarse.

A Dubler muchas gracias por la nota de su blog y a Alarcón, felicidades por su entrega.

Alarcón, Stayler y José Ángel: aché cubano contra la maldición naranja


alarcon toronto2El receptor Yosvany Alarcón pegó un jit de oro, Stayler Hernández largó un jonrón estratosférico y José Ángel García tiró un gran relevo para conseguir su primera victoria con el equipo mayor de Cuba, que se impuso este miércoles 6×5 a Holanda en el Premier 12 de Béisbol y rompió la maldición naranja que le ha perseguido a lo largo de la última década.

Para escapar al yugo holandés, Víctor Mesa necesitó un poco de cada uno de sus jugadores. Con algunas excepciones, como la de un muy presionado Julio Pablo Martínez que debió ser sustituido,  los cubanos respondieron de manera coral a su mentor, igual de inquieto y quisquilloso, pero más cauteloso y centrado a la hora de tomar decisiones.

Sin embargo, a pesar de que hombres como Yuliesky Gurriel y Alfredo Despaigne hicieron lo suyo, los papeles protagónicos recayeron esta vez en supuestos actores de reparto.

Alarcón, quien había sido relegado al banco en el debut cubano ante Canadá, aprovechó su regreso a la titularidad para reclamar indefinidamente el puesto. El enmascarado tunero se fue de 3-2 e impulsó par de carreras, una de ellas decisiva en la primera victoria antillana.

Con el choque igualado a cinco anotaciones en la octava entrada, Yuliesky Gurriel y Alfredo Despaigne batearon sencillos abriendo el inning y Frank Camilo Morejón, en sustitución de Alexánder Malleta, se sacrificó para llevarlos a posiciones anotadoras. Allí los encontró Alarcón, quien recibió al relevista Bayron-Nigel Cornelisse con cohete al jardín izquierdo, remolcador de la carrera que a la postre inclinaría la balanza hacia la mayor isla del Caribe.

El receptor más ofensivo  de la pelota cubana, ubicado sexto en la tanda, brilló madero en mano, luego de conseguir tres acciones positivas con corredores en circulación: en el segundo capítulo pegó sencillo al derecho con Malleta en la intermedia, en la sexta entrada disparó una tremenda línea al central que se convirtió en elevado de sacrificio, y en la octava, justo a la hora crucial del choque, dio un importante paso al frente con su decisivo cañonazo.

No menos vital fue el aporte de Stayler Hernández. El capitalino descendió del segundo al séptimo puesto en el orden al bate y salió desde el principio dispuesto a reivindicarse. En el segundo episodio impulsó la primera carrera del choque con elevado de sacrificio al bosque central, mientras que en el sexto completó con jonrón una remontada que, quizás por inesperada, fue aun más espectacular.

Cuba perdía 4×1 después de que Frank Montieth no pudiera contener a los tulipanes. Los europeos tomaron el mando con dos carreras en la parte baja del tercer acto, antes de ampliar la ventaja con otras dos en la cuarta, cuando el receptor Shawn Zarraga sacó la bola por el jardín derecho del parque Intercontinental.

La historia parecía encerrar nuevamente a los cubanos en una especie de bucle naranja y negro que ha terminado por quitarnos el sueño. Sin embargo, en la apertura del sexto inning el mentor Hensley Meulens permitió que el ex astro de Grandes Ligas Jair Jurrjens fuera castigado en exceso: Alfredo Despaigne descontó una con doblete al izquierdo, Alarcón cerró el marcador a 4×3 con sacrifly y Stayler consumó el racimo de cuatro carreras con descomunal bambinazo por el jardín derecho.

Del resto se encargaría José Ángel García, líder histórico del béisbol cubano en salvamentos y por alguna oscura razón inédito con la Selección Nacional. El apagafuegos vino en auxilio del también artemiseño Miguel Lahera en el sexto capítulo, luego de que Andrew Jones le pegara jit, Wladimir Valentien se embasara por error del torpedero Yorbis Borroto y un balk situara a los dos corredores en posiciones de anotar.

Con el empate y la ventaja en circulación, José Ángel dominó a dos bateadores en sendos roletazos por el box, pero tras un boleto intencional no pudo evitar que se le escapara un lanzamiento y los holandeses igualaran el choque por wild pitch. En total, lanzó 4,0 entradas, permitió tres jits y ponchó a igual número de bateadores para apuntarse el triunfo.

El carrusel de emociones en el que se convirtió el cerrado duelo entre cubanos y holandeses tuvo su último giro con un acrobático fildeo del jardinero izquierdo Lourdes Gurriel, quien consiguió el último out del juego robándole un extrabase a Yurendell De Caster.

Luego del revés inicial ante Canadá y de la victoria ante Holanda, Cuba enfrentará este miércoles al conjunto de Puerto Rico.

Premier 12: Todo podía salir mal… y salió


Víctor Mesa dirigió de manera errática el debut de Cuba en el Premier 12.

Víctor Mesa dirigió de manera errática el debut de Cuba en el Premier 12.

Los peores presagios se cumplieron este martes en el Intercontinental de Taichung: la Selección Nacional Cubana mostró su peor cara y debutó con revés de 5×1 ante Canadá, en jornada del Premier 12 de béisbol marcada por el errático accionar del equipo que dirige Víctor Mesa.

Sobre la primera conexión del choque Rudy Reyes cometió error en fildeo, una suerte de tráiler de la gris presentación inicial de los antillanos, nuevamente anulados por completo a la ofensiva, con un abridor incapaz de completar la entrada de apertura y una dirección que se las arregló para terminar restándole brillo a la única buena noticia del día: la actuación del joven zurdo Liván Moinello.

Luego de la marfilada del camarero cubano, el experimentado Pete Orr aprovechó un lanzamiento colgado de Yosvani Torres y le sacó la pelota por el jardín derecho, para darle a los bicampeones panamericanos una ventaja de dos carreras que habría sido suficiente. En definitiva, el diestro pinareño permitió una más y debió ceder el box a Moinello, quien a pesar de sus escasos 20 años trabajó en gran forma hasta la séptima entrada.

Por los canadienses, el derecho Chris Leroux tiró con extrema facilidad 5,2 capítulos, a ritmo de una limpia, tres imparables, igual número de boletos y ocho ponches. La única anotación cubana se produjo en la propia primera entrada, cuando Julio Pablo Martínez fue golpeado por un lanzamiento, los hermanos Lourdes y Yuliesky Gurriel recibieron bases por bolas y el designado Alfredo Despaigne conectó elevado de sacrificio al jardín central.

Desde ese instante, los serpentineros norteños caminaron la ruta sin mayores problemas. Al abridor y ganador Leroux le siguieron el zurdo Andrew Alberts y el diestro Scott Richmond, hasta completar un dominio total que redujo el ataque cubano a solo cinco jits, dos de ellos del inicialista Alexánder Malleta.

Por si no bastara la anémica producción ofensiva de su equipo, el mentor Víctor Mesa tomó varias decisiones inexplicables, como permitir que Moinello iniciara el séptimo inning con más de 100 lanzamientos acumulados. Al despropósito de un manager que cuenta con un staff de 13 lanzadores, respondió Canadá con dos carreras inmerecidas a la cuenta del jovencito pinareño, quien ponchó a nueve hombres en 6,0 innings.

Antes, con desventaja de 3×1 en la sexta entrada, el director de los Cocodrilos de Matanzas había apelado al receptor Frank Camilo Morejón para reforzar la defensa de un elenco huérfano de ofensiva (por su fuerza al bate fue titular Osvaldo Vázquez) y solo consiguió perder a dos receptores en apenas minutos, pues abriendo el séptimo trajo como emergente al tunero Yosvany Alarcón. Encima, el enmascarado capitalino no fue el muro que acostumbra ser y, tras notarse inseguro al recibir algunos lanzamientos, no pudo bloquear un envío salvaje del relevista Norberto González que propició la quinta anotación rival.

Norberto había ingresado por Moinello en el séptimo y, luego de no impedir la ampliación de la ventaja canadiense, dio paso en el noveno episodio al veterano Danny Betancourt. Aunque retiró sin contratiempos la entrada, el santiaguero se presentó con escasa velocidad, quizás porque estuvo trabajando en el bullpen cubano durante todo el partido.

Para Cuba, la intención de ganar el grupo y tener un cruce menos complicado en cuartos de final se aleja con la derrota ante los canadienses. Sobre todo porque en su segunda salida tendrá que enfrentar la pesadilla de naranja y negro que es Holanda, uno de los semifinalistas del Clásico Mundial del 2013 y némesis de la Selección Nacional desde la Copa Mundial del 2011.

El diestro Frank Montieth, ha sido anunciado para el vital encuentro, después de que les ganara a los tulipanes en la final del Torneo Interpuertos de Rotterdam, el pasado verano. En su primera presentación, los europeos se impusieron 7×4 ante el elenco de Taipéi de China.