Crónicas Clásicas: Cinco razones para el desastre


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Carlos Martí apostó todo a Lázaro Blanco y el granmense estuvo muy lejos del nivel que mostró en el Campeonato Cubano y en la Serie del Caribe / Foto: EFE

Un sistema de gestión obsoleto, las constantes deserciones y un larguísmo etcétera que apunta directamente a las endebles bases de nuestro béisbol, han desembocado en la penúltima crisis tras la abrupta eliminación de Cuba en el IV Clásico Mundial.

Apenas unos minutos después de haber sufrido ante Holanda la mayor humillación del béisbol cubano en toda su historia, el mentor Carlos Martí aseguraba a la prensa que “los rivales han sido superiores, lo demás sería justificarnos… si se perdió por nocao o no, es derrota igual”.

Y, como en casi todos los momentos del IV Clásico Mundial de Béisbol, el veterano mentor granmense se equivocó por completo. No es una derrota más el fuera de combate que nos endosó la diabólica maquinaria naranja, ya especializada en el sádico oficio de hacernos sufrir hasta lo indecible.

La despedida de Cuba con derrota de 14×1 es también el revés de una época, un tiro de gracia al orgullo de la afición cubana, acostumbrada a que sus equipos despertaran admiración allá donde rompían a jugar un béisbol construido casi en secreto dentro de nuestras viejas fábricas de producir y moldear un talento mostrado luego al mundo con indisimulada ostentación.

Esta vez, los más de 150 países a los que llega la señal televisiva del Clásico han sido testigos de una masacre cultural en toda regla, la de una nación conocida por sus tulipanes, el fútbol y la estatura descomunal de su gente, dándole una paliza beisbolera a otra en la que precisamente ese deporte es casi cuestión de seguridad nacional. Fue un tirón importante en el lento proceso de ir desgarrando sin pausas a esa pieza clave de la cubanía que aquí llamamos pelota.

Porque la realidad es que de los 16 equipos que iniciaron la carrera en el actual torneo, solo China, y quizás Australia, fueron inferiores a esta versión desdibujada del “Cuba”.

¿Cómo hemos llegado a este punto? Así:

higinio1. Un sistema desbordado por las circunstancias: Los problemas del béisbol cubano están mucho más allá de nombres y momentos puntuales. En realidad se trata de un sistema de formación, desarrollo y gestión que ha demostrado no estar a la altura de los tiempos que corren, y que estaba ya defectuoso en los tiempos en los que arrasábamos con equipos amateurs de todo el mundo.

La irrupción en 1999 de los profesionales en el béisbol internacional y la inexplicable resistencia interna al cambio, comenzaron a forjar la crisis que vivimos hoy. Después de perder ante Holanda en 2011 la Copa del Mundo, de ni siquiera llegar a la final de los dos últimos Juegos Panamericanos y de asistir como actores de reparto a torneos como el III Clásico Mundial, el Premier 12 y tres de cuatro Series del Caribe; es hora de que rindan cuentas quienes debían cuidar de la pasión mayor de los cubanos.

Por ende, sería inaceptable que el señor Higinio Vélez, y junto a él buena parte de quienes nos han metido en este sendero sin salida, conservaran sus cargos por cuatro años más de sinsabores. La mirada está puesta ahora en los Juegos Olímpicos de Tokío 2020 y ese es un empeño demasiado grande como para seguir en la misma dinámica inmovilista de la última década.

JoseAbreuAlfredoDespaigneWorldBaseballClassic20132. La sangría eterna: Se especula que desde principios de los años 60 del pasado siglo, una cifra superior al medio millar de peloteros cubanos ha abandonado el país en busca de otros horizontes. Algunos listas publicadas hablan de unos 400, de los cuales el 80 por ciento ha salido de la Isla en los años más recientes. Solo en 2015, la cifra ascendió a 102 jugadores de todas las edades.

Hace un año, eran casi 100 los peloteros nacidos en Cuba que habían firmado algún contrato con organizaciones de Grandes Ligas y actualmente juegan en ese béisbol un campeón de Serie Mundial, cinco seleccionados alguna vez al Juego de las Estrellas y un Novato del Año de la Liga Nacional.

Todos ellos han sido formados y desarrollados en Cuba, con los escasos recursos de nuestras escuelas de Alto Rendimiento, y su ausencia en los torneos domésticos y en la Selección Nacional es sencillamente irreparable. Al margen de las deudas del trabajo en la base o la desactualización técnico-metodológica de muchos entrenadores, el béisbol cubano no está en condiciones de formar el relevo de tanto talento en fuga.

Unas semanas atrás, Higinio Vélez reconoció que se negocia con Major League Baseball la reinserción futura de estos jugadores en los equipos nacionales, un propósito confirmado recientemente en Japón por Rob Manfred, Comisionado de MLB. La concreción de ese afán depende en primera instancia de que desaparezcan o se flexibilicen las absurdas leyes del bloqueo contra nuestro país, pero también de un cambio de mentalidad interno que asuma a esos atletas como parte del fenómeno migratorio que traspasa a esta sociedad en todos los sentidos.

Yoenis-Cespedes-WBC20093. El “Cuba” más pobre: Como consecuencia del argumento anterior, el equipo presentado esta vez es por mucho el menos fuerte en la historia del Clásico Mundial. El conjunto subcampeón del 2006 incluyó verdaderas estrellas como Ariel Pestano, Frederich Cepeda, Pedro Luis Lazo, Eduardo Paret, Yuliesky Gurriel, Michel Enríquez, Osmani Urrutia o Alexei Ramírez; mientras que en el 2009 estuvimos representados otra vez por los seis primeros, además de Yoenis Céspedes, Alfredo Desapaigne, Norge Luis Vera, Héctor Olivera y Aroldis Chapman.

En la edición del 2013, la nómina incluyó a actuales jugadores de Grandes Ligas como José Dariel Abreu, Yasmani Tomás, Raicel Iglesias y Guillermo Heredia. Ahora, en cambio, llegamos a Japón con un único segunda base, del nivel de Carlos Benítez, un torpedero debutante a sus 36 años y un jardinero derecho de solo 19, con muchos defectos técnicos y un apellido sonoro. Dependimos, además, de un tercer bate como Frederich Cepeda, seleccionado por MLB el mejor pelotero en la historia de los Clásicos, pero muy lejos de la gran estrella que fue (bateó 067 y no impulsó carreras).

En cuando al pitcheo, baste decir que el supuesto as del equipo, Lázaro Blanco, no rebasó las cinco entradas de labor en dos salidas cruciales. De los demás, poco y malo que agregar, con la única excepción de Vladimir Baños.

4. Mentalidad de equipo menor: Ya desde la planificación de la competencia, la dirección del equipo se puso como meta clasificar dentro del único grupo realmente flojo de la lid y comenzó a trasmitir un mensaje equivocado a sus jugadores. Luego, tomó todas las malas decisiones posibles, solo para ratificar su punto. Carlos Martí merece respeto por sus años y su título de campeón nacional, pero la gestión del colectivo técnico que encabezó fue sencillamente desastrosa.

Clasico-Cub-vs-Jpn-08-580x387“El juego era el de ayer”, decían los peloteros cubanos en el banco cuando Holanda comenzó a batear con desenfreno y no paró hasta echarnos a palos del Clásico. Los jugadores se referían al choque contra Japón, perdido 8×5 el pasado martes, quizás debido a la necedad de no utilizar a los teóricos mejores lanzadores ante un equipo al que el Alto Mando cubano dio por invencible desde el principio.

Así, asistimos con impotencia a un verdadero aquelarre táctico: las dos derrotas frente a los japoneses estaban “planificadas”; frente a un equipo chino con nivel de Series Provinciales, colocamos nada menos que a Vladimir Baños, el único pítcher que demostró estar en buena forma; y el manejo de las alineaciones fue esperpéntico, prolongando hasta la crueldad la humillación de Cepeda y hasta lo inconcebible la inoperancia de Benítez, entre otros titubeos, rezagos de prepotencia o afanes de seguir agradeciendo el título conseguido por los Alazanes en la 56 Serie.

En este sentido, dos ejemplos: Yosvani Alarcón debió perderse casi toda la primera ronda para poder demostrar por enésima vez que es el receptor titular, pues madero en mano solo le supera Despaigne y a la defensa, a pesar de nuestros queridos colegas de la prensa nacional, está al nivel del sobrevalorado y locuaz Frank Camilo Morejón. Y Yoanis Yera, el pitcher que más veces fue llamado al box (como si del mismísimo Pedro Luis Lazo se tratara) es por el momento líder en derrotas (2), carreras limpias permitidas (7) y bases por bolas concedidas (7).

5. Preparación deficiente: Carlos Lois, Jefe Técnico del béisbol cubano, deberá aclarar cómo se realizó la preparación de un equipo que mostró tantas lagunas. La extensa gira asiática apenas dio resultados, con cinco derrotas en siete juegos y un tráiler de lo que vendría.

entenzaPunto y aparte para el pitcheo. Los entrenadores Orelvis Ávila y Ciro Silvino Licea, con poca y ninguna experiencia a este nivel, fueron incapaces de hacer llegar a su staff en plena forma a la cita más importante de los últimos cuatro años.

En total, fueron 30 las bases por bolas regaladas, a cinco por choque. El descontrol por un lado y la ausencia de comando, por otro, dejaron desnudos a nuestros lanzadores frente a bateadores de escaso, bueno y excepcional nivel. En todos los casos, salieron perdedores los nuestros, incapaces de rebasar las 90 millas por hora.

Finalmente, la labor de scouting solo le funcionó a los rivales. Luego de cuatro años de supuesto estudio de los contrarios, los hombres encargados de hacer ese trabajo por nuestra parte ni siquiera fueron capaces de comprender que los chinos no eran contendientes para malgastar a Baños y utilizar a Vladimir García, Moinelo y Lahera. Precisamente, los serpentineros que debieron trabajar el primer día frente a Japón, cuando Cuba perdió la oportunidad de arrancar con el pie derecho un torneo que en definitiva vino a engrosar el ya abultado archivo de nuestros naufragios beisboleros.

 

Crónicas Clásicas: La derrota como método


Después de tantos años asistiendo a la lenta e inexorable caída del béisbol cubano, el IV Clásico Mundial ha traído otra de vuelta de tuerca a la sinrazón: el colectivo técnico que encabeza Carlos Martí apostó a una estrategia en la que la derrota inicial ante Japón estaba planificada.

Sí, para planificar reveses ha quedado la nación más orgullosa del béisbol internacional, la misma que durante muchos años presumió de poseer al único equipo invencible del deporte mundial. Y sí, son palabras muy duras, sobre todo porque ningún elenco sale al terreno a perder, mucho menos uno cubano, pero la decisión de colocar a Noelvis Entenza como abridor ante los nipones solo puede ser entendida como una renuncia tácita a luchar por la victoria.

Porque un trabajo serio de estudio de los rivales habría dejado claro que este es el peor equipo de Japón en la historia del Clásico Mundial y por tanto no era una quimera intentar ganarle. Si nuestros métodos no siguieran dormidos en los lejanos años 80, habríamos concluido que Entenza o cualquiera de los que trabajaron frente a los locales se habrían paseado ante el candoroso equipo de China. Y si las decisiones se tomaran con más humildad y menos empecinamiento, Cuba podría haber situado a Baños, Vladimir García, Moinelo y Lahera ante los japoneses, cuidando que no rebasaran el límite de envíos y quedaran habilitados para lanzar frente a Australia.

En el peor de los casos, habríamos llegado de la misma manera al choque decisivo: con una victoria, una derrota y todo el pitcheo listo para jugárnosla contra los australianos, pero al menos estaríamos tranquilos por no haber traicionado siglo y medio de historia.

Predicen siete títulos y el puesto 13 para Cuba en Juegos Olímpicos de Río de Janeiro


denia-caballero-celebra-oroCuba conseguirá 17 medallas, siete de ellas de oro, y ocupará el decimotercer puesto por países en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro, de acuerdo con un estudio publicado por el sitio Olympic Medals Predictions.

Tomando en cuenta resultados recientes y su importancia, así como las mejores marcas del año, los podios de los Campeonatos Mundiales, las Copas del Mundo y otras competiciones de relevancia internacional, la web especializada predice quiénes pudieran acceder a los primeros en la ya cercana cita estival.

La última actualización, realizada el 9 de marzo pasado, le otorgaba preseas doradas a siete campeones mundiales cubanos: la discóbola Denia Caballero y la pertiguista Yarisley Silva, el luchador Ismael Borrero y los boxeadores Joahnys Argilagos, Lázaro Álvarez, Arlen López y Julio César la Cruz.

Además, la predicción le otorga a la delegación antillana cinco metales plateados y otros tantos de bronce. Así, concluirían segundos en el concierto olímpico el triplista Pedro Pablo Pichardo, subcampeón del orbe en Beijing, y los también subtitulares mundiales Manrique Larduet (Gimnasia artísitica-All Around), Mijaín López (Lucha grecorromana, 130 Kg) y Erislandy Savón (Boxeo, 91 Kg). El estudio le otorga idéntica condición al púgil Andy Cruz, aunque este no es ya el hombre por el que ha apostado Cuba para competir en la división de los 56 kilos del boxeo olímpico.

Los presuntos medallistas de bronce serían los judocas Idalis Ortiz (+78 Kg) y Asley González (90 Kg), así como el propio Manrique Larduet en la prueba de barra fija, y los boxeadores Yosbany Veitía (49 Kg) y Yasnier Toledo, de los 64.

Por países, Estados Unidos ganaría los Juegos con 39 preseas de oro, 19 de plata y 29 de bronce, secundado por China (27-31-15), Gran Bretaña (22-20-16), Rusia (21-20-21), Alemania (17-13-15), Japón (16-14-15) y Australia (12-23-8). La lista de los 10 primeros la completarían Francia (10-11-18), Corea del Sur (9-8-10) e Italia (9-6-5), mientras que Nueva Zelanda sería oncena con 8-5-3 y Kenia antecedería a Cuba con 7-6-3.

Detrás de la delegación cubana (7-5-5) se ubicarían por ese orden Jamaica (7-2-3), Belarús (7-1-7), Hungría (6-8-4), Holanda (5-17-11), Canadá (5-4-6), Ucrania (4-3-10), Kazajstán (4-3-4) y, fuera de los 20 primeros, Brasil, con cuatro títulos, dos subtítulos y ocho metales de bronce.

Fútbol cubano: Las Tunas borra de la cancha al vigente campeón


Foto: Raúl del Pino Salfrán

Foto: Raúl del Pino Salfrán

Aplicado a los principios del fútbol moderno, con un mediocentro recuperador en estado de gracia y una inusitada efectividad de sus atacantes, el once de Las Tunas barrió este sábado de la cancha del “Ovidio Torres” al vigente campeón, Camagüey, al que se impuso 3-1 para sumar tres puntos de oro y ascender al quinto puesto del 101 Campeonato Nacional de Fútbol.

Luis Alberto Ramírez jugó el partido de su vida en labores de contención, manejando a la perfección los tiempos, anticipando con oportunidad y repartiendo juego con criterio una y otra vez. De su trabajo secante se benefició una zaga que tuvo muy pocos sobresaltos en todo el choque, ante unos miuras desdibujados, apenas una caricatura de la estampida imparable que fueron la temporada anterior.

No esperaban semejante paseo los manatienses, acostumbrados a sufrir año tras año el yugo del fútbol asociativo camagüeyano. Pero Armando Coroneaux no exhibe ya el cañón que llevaba acoplado a su pierna derecha, Liván Pérez no es el cuchillo que acostumbraba a ser por los costados, Yaisniel Nápoles no encontró apoyo en sus constantes internadas por izquierda y el portero Orlendys Machado, capaz de lo mejor y de lo peor, se disfrazó de villano para tragarse de manera increíble el primer gol local.

Varió esta vez el dibujo táctico y Las Tunas rompió a jugar como pocas veces se le ha visto en largo tiempo. Para la especulación quedará cuánto hubo de acierto del técnico Réwal Ochoa y cuánto de inoperancia y baja forma física de los discípulos de Julio Valero; pero lo cierto es que con el pitazo inicial el 4-4-2 que dispuso el DT tunero sobre la cancha comenzó a funcionar como un reloj, apoyado en un centro del campo compacto y en dos agitadores en punta como Dayron Blanco y Ángel Góngora, un verdadero martirio para la defensa visitante.

Con todo, uno de los pocos errores de la zaga tunera en todo el choque propició que Camagüey se adelantara en el marcador. A la altura del minuto 15, Ángel Horta envió desde su área un balón largo a las espaldas de los centrales Héctor Rondón y Daniel Cantero: el primero ganó el rebote inicial y el segundo intentó cederlo de cabeza al portero Sandy Sánchez, aunque solo consiguió regalárselo a Coroneaux, quien habilitó a Duxney Espinosa para que marcara a puerta vacía.

Apenas acusó el golpe el equipo tunero: la movilidad de sus líneas no varió, la presión por todo el campo se mantuvo constante, y precisamente de una recuperación en tres cuartos de cancha nació el gol del empate. Tras el robo del balón, Héctor Rondón abandonó el centro de la zaga e inició el que probablemente sea el primer y único slalom de toda su carrera. La galopada de 50 metros dejó en el camino hasta cuatro rivales y culminó con un disparo centrado e inofensivo que, sin embargo, se escurrió inexplicablemente entre las piernas del portero Orlendys Machado.

Con empate a cortesías por bando concluyó una primera mitad que tuvo únicamente el color dorado de la camiseta tunera y arrancó una segunda parte en la que el dominio local fue aun mayor. Colocado como titular por la ausencia del lesionado Máikel Celada, Israel Quesada volvió a ser clave en el éxito tunero. Autor de sendos goles ante La Habana y Cienfuegos, el delantero no marcó esta vez, pero se vació en labores defensivas y fue determinante en la segunda diana con un cambio de juego que descolocó a todo el sistema defensivo agramontino.

Con balón controlado en zona de volantes, Quesada profundizó el juego con un envío al área que el lateral derecho Alejandro Rivero sirvió hacia atrás para el remate a boca de jarro de Dayron Blanco. Pero antes de desencadenar la jugada que terminó por definir todo el curso del partido, el trallazo se encontró con el meta Machado, quien dio el rebote ideal para que una chilena preciosa de Blanco venciera finalmente su valla, a pesar de la mano flagrante con la que el defensa Andy Horta intentó impedirlo.

Sin embargo, el principal Marcos Brea decidió aplicar una polémica interpretación de la Regla V del Reglamento FIFA y concedió la que consideró una ventaja mayor para el equipo agraviado. Por eso anuló la diana, le mostró roja directa a Horta y señaló el punto penal para que desde allí Dayron Blanco marcara sin problemas, al 63’, su quinto gol de la temporada.

La tímida protesta de los visitantes demostró el desconocimiento del nuevo criterio compartido tanto por FIFA como por UEFA desde la temporada 2013/2014, según el cual “las manos voluntarias que no perjudican al adversario no tienen sanción disciplinaria”, o sea, que el gol debió ser convalidado y el encuentro continuar 11 contra 11.

Lo cierto es que el baile local se intensificó tras la superioridad numérica y el golazo marcado desde la frontal del área por Ángel Góngora al 75’ fue consecuencia natural del gran partido realizado por el mediapunta holguinero, que refuerza a Las Tunas y jugó los 90 minutos a pesar de estar muy mermado físicamente.

Después de varias jornadas de errático accionar, los tuneros acaban de sumar su segunda victoria consecutiva. Ahora, con 12 puntos, ocupan el quinto puesto del torneo luego de desplazar a Ciego de Ávila, que cayó 2-0 ante La Habana.

En el resto de los resultados, Guantánamo mantuvo su condición de puntero con éxito de 1-0 ante Cienfuegos, al tiempo que Santiago de Cuba cayó 3-1 frente a Granma y el choque entre Isla de la Juventud y Villa Clara fue pospuesto por dificultades de transporte hacia Nueva Gerona.

Tabla de posiciones:

  1. Guantánamo 26 puntos
  2. La Habana 24
  3. Santiago de Cuba 19
  4. Villa Clara 17*
  5. Las Tunas 12
  6. Ciego de Ávila 11
  7. Granma 11
  8. Camagüey 7
  9. Cienfuegos 7
  10. Isla de la Juventud 5*

* Un partido menos.

Ficha del partido

Las Tunas (4-4-2): Sandy Sánchez; Miguel García (Alejandro Rivero 46’), Héctor Rondón, Daniel Cantero, Daimar Édgar; Luis Alberto Ramírez, Karel Pagés, Mainar Rivero (Yúnior González 64’), Ángel Góngora; Israel Quesada (Jorge Núñez 86’), Dayron Blanco.

Camagüey (4-4-2): Orlendys Machado; Yordano Vives, Ángel Horta, Andy Horta, Dainier Estévez; Armando Marty (Liusmel Morris 79’), Raidel Fernández (Michel Cabalé 79’), Yaisniel Nápoles, Liván Pérez; Duxney Espinosa (Arvy Pérez 79’), Armando Coroneaux.

Goles:

0-1: Duxney Espinosa (15´)

1-1: Héctor Rondón (19´)

2-1: Dayron Blanco (p. 63´)

3-1: Ángel Góngora (75´).

Tarjetas amarillas: Héctor Rondón (19´), Ángel Horta (21´), Raidel Fernández (52´), Daimar Edgar (59´), Alejandro Rivero (72´), Yordano Vives (79´ ), Daniel Cantero (80´), Jorge Núñez (89´).

Tarjeta roja: Andy Horta (60´)

Árbitro principal: Marcos Brea.

Estadio: Ovidio Torres Albuernes. Manatí, Las Tunas.

Asistencia: 2 mil aficionados.

Manatí retó al fútbol de América en Uruguay


Cuba, en el choque de cuartos de final ante Brasil. / Foto: Sitio oficial del torneo.

Cuba, en el choque de cuartos de final ante Brasil. Foto: Sitio oficial del torneo.

A lo largo de la última semana, el nombre de Manatí se ha hecho célebre en la ciudad uruguaya de Maldonado y en buena parte del cono sudamericano. De los 11 equipos que animaron la III Copa América de Fútbol Unificado de Olimpíadas Especiales, solo dos no eran Selecciones Nacionales: el elenco chileno, ubicado último y goleado en cada salida, y el que representa a la escuela especial Frank País García y a todo el territorio manatiense, que llegó como presunta cenicienta y desde el primer instante se convirtió en la gran sensación.

En tierras charrúas, Manatí fue Cuba y regaló un espectáculo impresionante, situándose a la par de una de las regiones con mayor calidad y tradición en el fútbol mundial. Los muchachos dirigidos por Elías Ankle acapararon las principales portadas del día inaugural, cuando debutaron con goleada de 4-1 ante Perú. Luego, en la disputa del primer puesto de la llave B, demostraron que iban en serio e igualaron 2-2 con Paraguay, para avanzar como primeros de grupo.

La representación de la isla beisbolera del Caribe se encontró entonces a la primera potencia mundial en cuartos de final. Ante Brasil, de acuerdo con reportes de prensa desde la sede, los manatienses dominaron todo el encuentro y, aunque llegaron perdiendo 2-1 al final, consiguieron un espectacular empate de última hora que forzó a la definición por penales. Quizás por la inexperiencia de los antillanos o por el peso enorme de la camiseta verdeamarelha, los sudamericanos terminaron ganando desde el punto fatídico y avanzaron a semifinales.

Por los puestos del quinto al octavo, los cubanitos sufrieron su primer revés de toda la lid al caer 3-0 ante Paraguay, pero en la lucha por el séptimo escaño se despidieron con inapelable goleada de 6-1 frente a Bolivia.

La Copa América de Fútbol Unificado de Olimpíadas Especiales reunió a equipos de Ecuador, Uruguay, Brasil, Venezuela, Paraguay, México, Bolivia, Argentina, Perú, Chile y Cuba, integrados sobre la cancha por seis atletas con discapacidad mental y cinco jugadores unificados, menores de 21 años.

¿Mayweather y Pacquiao en el boxeo olímpico de Río 2016?


Floyd Mayweather Jr. permanece invicto como profesional. El búlgaro Todorov, bajo los cinco aros hace 20 años, fue el último hombre que le pudo derrotar. (AP Photo/Eric Jamison)

Floyd Mayweather Jr. permanece invicto como profesional. El búlgaro Todorov, bajo los cinco aros hace 20 años, fue el último hombre que le pudo derrotar. (AP Photo/Eric Jamison)

Aunque por el momento parece apenas una posibilidad remota, el boxeo de los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro, el próximo verano, podría admitir a púgiles profesionales, incluyendo a superestrellas como Floyd Mayweather o Manny Pacquiao.

De acuerdo con la agencia Reuters, el debut olímpico del pugilismo profesional ha estado siempre en los planes del presidente de la Asociación Internacional de Boxeo (AIBA), Wu Ching-kuo, un arquitecto taiwanés que, paradójicamente, destacó como atleta de baloncesto en su país.

El dirigente señaló en una reunión de su Asociación en Gran Bretaña, que los criterios de elegibilidad olímpica pueden ser modificados en breve, tanto como en la propia cita que sostiene ahora mismo en Londres, si bien luego deberán ser ratificados por la Comisión Ejecutiva.

Bajo la dirección del asiático, la AIBA ha organizado desde 2011 las Series Mundiales, de carácter semiprofesional, además de introducir el boxeo femenino en el programa de los Juegos Olímpicos de Londres 2012.

Al parecer, a Wu le preocupa que el boxeo es “el único deporte sin sus profesionales en los Juegos. El COI y las Federaciones queremos que estén los mejores. De acuerdo con nuestros estatutos es posible realizar el cambio de forma inmediata. Es, además, el 70 aniversario de la AIBA y queremos hacer algo especial”.

Sin embargo, son muchas las voces escépticas que se han escuchado en las últimas horas, esgrimiendo una amplia variedad de argumentos contrarios a la idea, entre ellos el hecho de que el proceso de clasificación olímpica está ya muy avanzado, con varios atletas en posesión del boleto a la Ciudad de la Alegría que no podrían ser apartados de manera arbitraria.

Además, otros obstáculos gigantescos se interponen entre los deseos de Wu y la implementación inmediata de una medida que cambiaría por completo el panorama del boxeo olímpico. Sin ir más lejos, no pocos ponen en dudas que los púgiles profesionales, acostumbrados a sacar tajadas millonarias de sus selectivos combates, accedan a arriesgar su integridad física y su prestigio en una competición que no generaría beneficios económicos directos.

Por el momento, la organización que rige el deporte de los puños ha borrado la palabra “amateur” de su nombre, y una suerte similar han corrido los protectores de cabeza y las camisetas. Igualmente, no se considera profesional a quien haya disputado menos de 15 combates con remuneración.

Las palabras de Wu Ching-kuo ante la prensa británica, por soñadoras o descabelladas que puedan parecer, no dejan de ser una declaración de intenciones de alguien que llegó al poder con la meta de unir al boxeo profesional con el olímpico.

Para un país como Cuba, que cifra buena parte de sus esperanzas olímpicas en los puños de su equipo campeón del último torneo del Orbe y submonarca de la pasada Serie Mundial, será importante mantenerse al tanto de los acontecimientos en las próximas semanas.

En el plano meramente del espectáculo, millones de fanáticos de todo el mundo se preguntan si toda esta ola de especulación podría terminar con la vuelta de Floyd Mayweather a los Juegos. El mejor púgil del mundo podría unir a sus títulos mundiales en cinco categorías el oro en peso pluma que se le escapó en Atlanta 1996, cuando fue derrotado por el búlgaro Serafim Todorov.