Predicen siete títulos y el puesto 13 para Cuba en Juegos Olímpicos de Río de Janeiro


denia-caballero-celebra-oroCuba conseguirá 17 medallas, siete de ellas de oro, y ocupará el decimotercer puesto por países en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro, de acuerdo con un estudio publicado por el sitio Olympic Medals Predictions.

Tomando en cuenta resultados recientes y su importancia, así como las mejores marcas del año, los podios de los Campeonatos Mundiales, las Copas del Mundo y otras competiciones de relevancia internacional, la web especializada predice quiénes pudieran acceder a los primeros en la ya cercana cita estival.

La última actualización, realizada el 9 de marzo pasado, le otorgaba preseas doradas a siete campeones mundiales cubanos: la discóbola Denia Caballero y la pertiguista Yarisley Silva, el luchador Ismael Borrero y los boxeadores Joahnys Argilagos, Lázaro Álvarez, Arlen López y Julio César la Cruz.

Además, la predicción le otorga a la delegación antillana cinco metales plateados y otros tantos de bronce. Así, concluirían segundos en el concierto olímpico el triplista Pedro Pablo Pichardo, subcampeón del orbe en Beijing, y los también subtitulares mundiales Manrique Larduet (Gimnasia artísitica-All Around), Mijaín López (Lucha grecorromana, 130 Kg) y Erislandy Savón (Boxeo, 91 Kg). El estudio le otorga idéntica condición al púgil Andy Cruz, aunque este no es ya el hombre por el que ha apostado Cuba para competir en la división de los 56 kilos del boxeo olímpico.

Los presuntos medallistas de bronce serían los judocas Idalis Ortiz (+78 Kg) y Asley González (90 Kg), así como el propio Manrique Larduet en la prueba de barra fija, y los boxeadores Yosbany Veitía (49 Kg) y Yasnier Toledo, de los 64.

Por países, Estados Unidos ganaría los Juegos con 39 preseas de oro, 19 de plata y 29 de bronce, secundado por China (27-31-15), Gran Bretaña (22-20-16), Rusia (21-20-21), Alemania (17-13-15), Japón (16-14-15) y Australia (12-23-8). La lista de los 10 primeros la completarían Francia (10-11-18), Corea del Sur (9-8-10) e Italia (9-6-5), mientras que Nueva Zelanda sería oncena con 8-5-3 y Kenia antecedería a Cuba con 7-6-3.

Detrás de la delegación cubana (7-5-5) se ubicarían por ese orden Jamaica (7-2-3), Belarús (7-1-7), Hungría (6-8-4), Holanda (5-17-11), Canadá (5-4-6), Ucrania (4-3-10), Kazajstán (4-3-4) y, fuera de los 20 primeros, Brasil, con cuatro títulos, dos subtítulos y ocho metales de bronce.

Fútbol cubano: Las Tunas borra de la cancha al vigente campeón


Foto: Raúl del Pino Salfrán

Foto: Raúl del Pino Salfrán

Aplicado a los principios del fútbol moderno, con un mediocentro recuperador en estado de gracia y una inusitada efectividad de sus atacantes, el once de Las Tunas barrió este sábado de la cancha del “Ovidio Torres” al vigente campeón, Camagüey, al que se impuso 3-1 para sumar tres puntos de oro y ascender al quinto puesto del 101 Campeonato Nacional de Fútbol.

Luis Alberto Ramírez jugó el partido de su vida en labores de contención, manejando a la perfección los tiempos, anticipando con oportunidad y repartiendo juego con criterio una y otra vez. De su trabajo secante se benefició una zaga que tuvo muy pocos sobresaltos en todo el choque, ante unos miuras desdibujados, apenas una caricatura de la estampida imparable que fueron la temporada anterior.

No esperaban semejante paseo los manatienses, acostumbrados a sufrir año tras año el yugo del fútbol asociativo camagüeyano. Pero Armando Coroneaux no exhibe ya el cañón que llevaba acoplado a su pierna derecha, Liván Pérez no es el cuchillo que acostumbraba a ser por los costados, Yaisniel Nápoles no encontró apoyo en sus constantes internadas por izquierda y el portero Orlendys Machado, capaz de lo mejor y de lo peor, se disfrazó de villano para tragarse de manera increíble el primer gol local.

Varió esta vez el dibujo táctico y Las Tunas rompió a jugar como pocas veces se le ha visto en largo tiempo. Para la especulación quedará cuánto hubo de acierto del técnico Réwal Ochoa y cuánto de inoperancia y baja forma física de los discípulos de Julio Valero; pero lo cierto es que con el pitazo inicial el 4-4-2 que dispuso el DT tunero sobre la cancha comenzó a funcionar como un reloj, apoyado en un centro del campo compacto y en dos agitadores en punta como Dayron Blanco y Ángel Góngora, un verdadero martirio para la defensa visitante.

Con todo, uno de los pocos errores de la zaga tunera en todo el choque propició que Camagüey se adelantara en el marcador. A la altura del minuto 15, Ángel Horta envió desde su área un balón largo a las espaldas de los centrales Héctor Rondón y Daniel Cantero: el primero ganó el rebote inicial y el segundo intentó cederlo de cabeza al portero Sandy Sánchez, aunque solo consiguió regalárselo a Coroneaux, quien habilitó a Duxney Espinosa para que marcara a puerta vacía.

Apenas acusó el golpe el equipo tunero: la movilidad de sus líneas no varió, la presión por todo el campo se mantuvo constante, y precisamente de una recuperación en tres cuartos de cancha nació el gol del empate. Tras el robo del balón, Héctor Rondón abandonó el centro de la zaga e inició el que probablemente sea el primer y único slalom de toda su carrera. La galopada de 50 metros dejó en el camino hasta cuatro rivales y culminó con un disparo centrado e inofensivo que, sin embargo, se escurrió inexplicablemente entre las piernas del portero Orlendys Machado.

Con empate a cortesías por bando concluyó una primera mitad que tuvo únicamente el color dorado de la camiseta tunera y arrancó una segunda parte en la que el dominio local fue aun mayor. Colocado como titular por la ausencia del lesionado Máikel Celada, Israel Quesada volvió a ser clave en el éxito tunero. Autor de sendos goles ante La Habana y Cienfuegos, el delantero no marcó esta vez, pero se vació en labores defensivas y fue determinante en la segunda diana con un cambio de juego que descolocó a todo el sistema defensivo agramontino.

Con balón controlado en zona de volantes, Quesada profundizó el juego con un envío al área que el lateral derecho Alejandro Rivero sirvió hacia atrás para el remate a boca de jarro de Dayron Blanco. Pero antes de desencadenar la jugada que terminó por definir todo el curso del partido, el trallazo se encontró con el meta Machado, quien dio el rebote ideal para que una chilena preciosa de Blanco venciera finalmente su valla, a pesar de la mano flagrante con la que el defensa Andy Horta intentó impedirlo.

Sin embargo, el principal Marcos Brea decidió aplicar una polémica interpretación de la Regla V del Reglamento FIFA y concedió la que consideró una ventaja mayor para el equipo agraviado. Por eso anuló la diana, le mostró roja directa a Horta y señaló el punto penal para que desde allí Dayron Blanco marcara sin problemas, al 63’, su quinto gol de la temporada.

La tímida protesta de los visitantes demostró el desconocimiento del nuevo criterio compartido tanto por FIFA como por UEFA desde la temporada 2013/2014, según el cual “las manos voluntarias que no perjudican al adversario no tienen sanción disciplinaria”, o sea, que el gol debió ser convalidado y el encuentro continuar 11 contra 11.

Lo cierto es que el baile local se intensificó tras la superioridad numérica y el golazo marcado desde la frontal del área por Ángel Góngora al 75’ fue consecuencia natural del gran partido realizado por el mediapunta holguinero, que refuerza a Las Tunas y jugó los 90 minutos a pesar de estar muy mermado físicamente.

Después de varias jornadas de errático accionar, los tuneros acaban de sumar su segunda victoria consecutiva. Ahora, con 12 puntos, ocupan el quinto puesto del torneo luego de desplazar a Ciego de Ávila, que cayó 2-0 ante La Habana.

En el resto de los resultados, Guantánamo mantuvo su condición de puntero con éxito de 1-0 ante Cienfuegos, al tiempo que Santiago de Cuba cayó 3-1 frente a Granma y el choque entre Isla de la Juventud y Villa Clara fue pospuesto por dificultades de transporte hacia Nueva Gerona.

Tabla de posiciones:

  1. Guantánamo 26 puntos
  2. La Habana 24
  3. Santiago de Cuba 19
  4. Villa Clara 17*
  5. Las Tunas 12
  6. Ciego de Ávila 11
  7. Granma 11
  8. Camagüey 7
  9. Cienfuegos 7
  10. Isla de la Juventud 5*

* Un partido menos.

Ficha del partido

Las Tunas (4-4-2): Sandy Sánchez; Miguel García (Alejandro Rivero 46’), Héctor Rondón, Daniel Cantero, Daimar Édgar; Luis Alberto Ramírez, Karel Pagés, Mainar Rivero (Yúnior González 64’), Ángel Góngora; Israel Quesada (Jorge Núñez 86’), Dayron Blanco.

Camagüey (4-4-2): Orlendys Machado; Yordano Vives, Ángel Horta, Andy Horta, Dainier Estévez; Armando Marty (Liusmel Morris 79’), Raidel Fernández (Michel Cabalé 79’), Yaisniel Nápoles, Liván Pérez; Duxney Espinosa (Arvy Pérez 79’), Armando Coroneaux.

Goles:

0-1: Duxney Espinosa (15´)

1-1: Héctor Rondón (19´)

2-1: Dayron Blanco (p. 63´)

3-1: Ángel Góngora (75´).

Tarjetas amarillas: Héctor Rondón (19´), Ángel Horta (21´), Raidel Fernández (52´), Daimar Edgar (59´), Alejandro Rivero (72´), Yordano Vives (79´ ), Daniel Cantero (80´), Jorge Núñez (89´).

Tarjeta roja: Andy Horta (60´)

Árbitro principal: Marcos Brea.

Estadio: Ovidio Torres Albuernes. Manatí, Las Tunas.

Asistencia: 2 mil aficionados.

Manatí retó al fútbol de América en Uruguay


Cuba, en el choque de cuartos de final ante Brasil. / Foto: Sitio oficial del torneo.

Cuba, en el choque de cuartos de final ante Brasil. Foto: Sitio oficial del torneo.

A lo largo de la última semana, el nombre de Manatí se ha hecho célebre en la ciudad uruguaya de Maldonado y en buena parte del cono sudamericano. De los 11 equipos que animaron la III Copa América de Fútbol Unificado de Olimpíadas Especiales, solo dos no eran Selecciones Nacionales: el elenco chileno, ubicado último y goleado en cada salida, y el que representa a la escuela especial Frank País García y a todo el territorio manatiense, que llegó como presunta cenicienta y desde el primer instante se convirtió en la gran sensación.

En tierras charrúas, Manatí fue Cuba y regaló un espectáculo impresionante, situándose a la par de una de las regiones con mayor calidad y tradición en el fútbol mundial. Los muchachos dirigidos por Elías Ankle acapararon las principales portadas del día inaugural, cuando debutaron con goleada de 4-1 ante Perú. Luego, en la disputa del primer puesto de la llave B, demostraron que iban en serio e igualaron 2-2 con Paraguay, para avanzar como primeros de grupo.

La representación de la isla beisbolera del Caribe se encontró entonces a la primera potencia mundial en cuartos de final. Ante Brasil, de acuerdo con reportes de prensa desde la sede, los manatienses dominaron todo el encuentro y, aunque llegaron perdiendo 2-1 al final, consiguieron un espectacular empate de última hora que forzó a la definición por penales. Quizás por la inexperiencia de los antillanos o por el peso enorme de la camiseta verdeamarelha, los sudamericanos terminaron ganando desde el punto fatídico y avanzaron a semifinales.

Por los puestos del quinto al octavo, los cubanitos sufrieron su primer revés de toda la lid al caer 3-0 ante Paraguay, pero en la lucha por el séptimo escaño se despidieron con inapelable goleada de 6-1 frente a Bolivia.

La Copa América de Fútbol Unificado de Olimpíadas Especiales reunió a equipos de Ecuador, Uruguay, Brasil, Venezuela, Paraguay, México, Bolivia, Argentina, Perú, Chile y Cuba, integrados sobre la cancha por seis atletas con discapacidad mental y cinco jugadores unificados, menores de 21 años.

¿Mayweather y Pacquiao en el boxeo olímpico de Río 2016?


Floyd Mayweather Jr. permanece invicto como profesional. El búlgaro Todorov, bajo los cinco aros hace 20 años, fue el último hombre que le pudo derrotar. (AP Photo/Eric Jamison)

Floyd Mayweather Jr. permanece invicto como profesional. El búlgaro Todorov, bajo los cinco aros hace 20 años, fue el último hombre que le pudo derrotar. (AP Photo/Eric Jamison)

Aunque por el momento parece apenas una posibilidad remota, el boxeo de los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro, el próximo verano, podría admitir a púgiles profesionales, incluyendo a superestrellas como Floyd Mayweather o Manny Pacquiao.

De acuerdo con la agencia Reuters, el debut olímpico del pugilismo profesional ha estado siempre en los planes del presidente de la Asociación Internacional de Boxeo (AIBA), Wu Ching-kuo, un arquitecto taiwanés que, paradójicamente, destacó como atleta de baloncesto en su país.

El dirigente señaló en una reunión de su Asociación en Gran Bretaña, que los criterios de elegibilidad olímpica pueden ser modificados en breve, tanto como en la propia cita que sostiene ahora mismo en Londres, si bien luego deberán ser ratificados por la Comisión Ejecutiva.

Bajo la dirección del asiático, la AIBA ha organizado desde 2011 las Series Mundiales, de carácter semiprofesional, además de introducir el boxeo femenino en el programa de los Juegos Olímpicos de Londres 2012.

Al parecer, a Wu le preocupa que el boxeo es “el único deporte sin sus profesionales en los Juegos. El COI y las Federaciones queremos que estén los mejores. De acuerdo con nuestros estatutos es posible realizar el cambio de forma inmediata. Es, además, el 70 aniversario de la AIBA y queremos hacer algo especial”.

Sin embargo, son muchas las voces escépticas que se han escuchado en las últimas horas, esgrimiendo una amplia variedad de argumentos contrarios a la idea, entre ellos el hecho de que el proceso de clasificación olímpica está ya muy avanzado, con varios atletas en posesión del boleto a la Ciudad de la Alegría que no podrían ser apartados de manera arbitraria.

Además, otros obstáculos gigantescos se interponen entre los deseos de Wu y la implementación inmediata de una medida que cambiaría por completo el panorama del boxeo olímpico. Sin ir más lejos, no pocos ponen en dudas que los púgiles profesionales, acostumbrados a sacar tajadas millonarias de sus selectivos combates, accedan a arriesgar su integridad física y su prestigio en una competición que no generaría beneficios económicos directos.

Por el momento, la organización que rige el deporte de los puños ha borrado la palabra “amateur” de su nombre, y una suerte similar han corrido los protectores de cabeza y las camisetas. Igualmente, no se considera profesional a quien haya disputado menos de 15 combates con remuneración.

Las palabras de Wu Ching-kuo ante la prensa británica, por soñadoras o descabelladas que puedan parecer, no dejan de ser una declaración de intenciones de alguien que llegó al poder con la meta de unir al boxeo profesional con el olímpico.

Para un país como Cuba, que cifra buena parte de sus esperanzas olímpicas en los puños de su equipo campeón del último torneo del Orbe y submonarca de la pasada Serie Mundial, será importante mantenerse al tanto de los acontecimientos en las próximas semanas.

En el plano meramente del espectáculo, millones de fanáticos de todo el mundo se preguntan si toda esta ola de especulación podría terminar con la vuelta de Floyd Mayweather a los Juegos. El mejor púgil del mundo podría unir a sus títulos mundiales en cinco categorías el oro en peso pluma que se le escapó en Atlanta 1996, cuando fue derrotado por el búlgaro Serafim Todorov.

 

Premier 12: Sin adornos, Cuba avanza a costa de Italia


Hasta el momento, el jovencito Liván Moinello ha sido el hombre fuerte del  pitcheo cubano.

Hasta el momento, el jovencito Liván Moinello ha sido el hombre fuerte del pitcheo cubano.

Visto lo visto en este Premier 12 de Béisbol, la clasificación a cuartos de final conseguida hoy con victoria de 2×1 ante Italia debe ser recibida sin caras largas, por mucho que a los más puristas les pueda escocer este marcador de fútbol ante la otra selección azzurri.

No era día para mirarse en el espejo o para rememorar con rezagos aristocráticos los tiempos en los que un partido de esta clase se habría definido inexorablemente por la vía rápida. En realidad, se trataba de una dicotomía simple: sumar el tercer triunfo y jugárnosla en los cuartos de final este lunes, o emprender el viaje de regreso a Cuba y sumirnos en la autoflagelación y las cacerías de brujas.

En fin, que puestos a escoger no había lugar para las dudas, y Víctor Mesa tuvo el tino de designar a Yosvani Torres como abridor. Aunque para muchos el pinareño debía ser la primera opción de cara a la muerte súbita de este lunes, lo cierto es que los vaivenes de Cuba en el torneo le condenaron a definir frente a los europeos el boleto a la segunda fase.

Encima, los italianos dependieron de su mejor carta, el diestro Alex Maestri, un pitcher con experiencia en el béisbol asiático de primer nivel y con buenas actuaciones en múltiples torneos internacionales anteriores. Por supuesto, una cosa es la calidad indiscutible de un lanzador de 90 millas por hora, buen control y excelente bola rompiente; y otra muy distinta es la pobrísima ofensiva cubana, productora de apenas siete jits y retirada nueve veces por la vía de los strikes ante el peor pitcheo de todo el Campeonato.

Esta vez, el jardinero central Yuniesky Gurriel fue el único con más de un imparable (4-2), al tiempo que el avileño Osvaldo Vázquez regresó al line up titular con una carrera impulsada y Alfredo Despaigne conectó en la séptima entrada el jit decisivo.

Pero primero, como se ha hecho incómodamente habitual, tocó sufrir. Los italianos aprovecharon a un Yosvani Torres desconocido, más cercano al lanzador indefenso que explotó en el primer capítulo ante Canadá que al verdadero seguro de vida que conocemos todos. Después de un episodio inicial complicado, en el segundo Torres permitió sencillo al central de Nicholas Morreale, quien llegó a la intermedia por sacrificio y anotó por cohete del receptor Alberto Mineo.

Cuba respondió con celeridad. Alexander Malleta recibió boleto y, mientras Maestri ponchaba a Yosvani Alarcón y Stayler Hernández con lanzamientos alejados de la zona de strike, aprovechó par de wild pitches para anclar en la antesala. Desde allí vino con el empate, remolcado por sencillo al izquierdo de Osvaldo Vázquez.

Pareció que las aguas comenzarían a tomar su nivel y que en cualquier momento los bates antillanos despertarían, pero fue solo un espejismo. La reacción ofensiva no llegó ni siquiera después de que el abridor italiano fuera sustituido en el quinto acto, un cambio que podría haber estado condicionado por los límites que imponen los clubes de origen a algunos de sus peloteros cuando son convocados a Selecciones Nacionales.

En definitiva, el diestro Trey Nielsen quedó en el box, cerró el quinto inning y retiró sin mayores problemas el sexto, con sendos ponches ante Yuliesky Gurriel y Alfredo Despaigne. Sin embargo, en la parte baja de la séptima abrió con boleto a Yordan Manduley y puso en circulación la carrera que a la postre sería decisiva. Lourdes Gurriel Jr. se sacrificó, su hermano Yuniesky falló en rodado por tercera, Yuliesky recibió pasaportes gratis y la mesa quedó servida para que Despaigne remolcara la ventaja con sencillo al izquierdo.

El resto fue cosa de Liván Moinello, quien había ingresado en el principio de esa entrada por Torres. En 6,2 innings, el abridor cubano permitió seis jits y una carrera limpia, con cuatro ponches sin bases por bolas.

De pinareño a pinareño, Moinello tomó las riendas del juego y se apuntó la victoria con labor perfecta durante 2,1 entradas, en las que ponchó a dos bateadores y no permitió que ningún italiano entrara en circulación.

En la jornada, Puerto Rico eliminó a Taipéi de China con triunfo de 7×4 en 12 entradas y facilitó el ascenso de Cuba hasta la segunda plaza del grupo. El primer puesto quedó en manos de Canadá, que mantuvo su condición de invicto tras derrotar 3×1 a Holanda.

Por la otra llave, Japón dejó  al campo a Venezuela 6×5 y Estados Unidos se impuso 3×2 a Corea del Sur en 10 innings. Japón, con 5-0 dominó la llave, por delante de norteamericanos y sudcoreanos (3-2). México y Venezuela, con 2-3, ocuparon el cuarto escaño, aunque los primeros avanzan por haber ganado el duelo particular.

De esta manera, en la muerte súbita de este lunes Japón enfrentará a Puerto Rico, Canadá a México y Estados Unidos a Holanda. Cuba tendrá que lidiar con la selección de Corea del Sur.

Premier 12: Las carencias del béisbol cubano y la ruleta rusa de Víctor Mesa


Foto: Taipei Times

Foto: Taipei Times

Lastrado por una indisciplina táctica imperdonable a nivel profesional, colgado de decisiones poco menos que irracionales e incluso de inexplicables errores al transmitir las señas en momentos decisivos, el equipo cubano cedió este sábado 4×1 ante Taipéi de China, un elenco que llegó al choque con un rendimiento mediocre de su pitcheo y apenas fue importunado por los bateadores antillanos.

Como en las buenas películas, convendría adelantar algo de la muerte del protagonista, ocurrida como debe ser sobre el final del rodaje, pero gestada a lo largo de una trama digna del mejor thriller americano. Víctor Mesa, al igual que tantas veces ha hecho en un béisbol distinto, limitado como el que tenemos en Cuba por estos tiempos, montó su propia ruleta rusa, tiró dos veces del gatillo y a la segunda terminó suicidándose.

Lo hizo el mentor de los Cocodrilos en el octavo episodio, cuando por segunda ocasión consecutiva (en el sexto le dio resultado) decidió tentar a la fortuna y bolear al segundo bateador de Taipéi, Yen-Wen Kuo, para trabajarle al estelar Chim-Sheng Lin, quien recibió la decisión del mentor cubano con una sonrisa socarrona que fue todo un presagio. En la siguiente escena, el camarero asiático se encontró con un rompimiento colgado del relevista Danny Betancourt y bateó un jonrón de tres carreras que dejó sin opciones a la anémica ofensiva antillana.

Pero antes, muchas cosas debieron suceder para que Cuba encajara su segunda derrota en el Premier 12.

Retrospectiva

En el final del segundo episodio, los locales habían convertido en un manicomio al estadio Intercontinental, de Taichung, repleto por una afición que apenas necesita motivos para enloquecer. Kuo-Hui Kao y  Jin-De Jahng dispararon sencillos al jardín central y, después del segundo out, la estrella local Dai-Kang Yang remolcó la primera con cohete al centro del terreno.

Caminaba por el desierto el abridor matancero Yoanni Yera, quien encontró brevemente un oasis en el tercer inning (ponchó a dos de los tres bateadores) y volvió a su particular vía crucis en la cuarta. Ya en el capítulo inicial había permitido un sencillo y regalado un boleto, por lo que en apenas un tercio de juego cinco de los 10 hombres enfrentados entraron en circulación.

La espectacular defensa de Yuliesky Gurriel y Yordan Manduley impidió males mayores en el principio de la cuarta, aunque no pudo evitar que Víctor Mesa extrajera del box al abridor zurdo. Kuo-Hui Kao se embasó por jit dentro del cuadro que no fue doble gracias el guante de Yulieski, Yung-Chi Chen se sacrificó y Jin-De Jahng conectó un metrallazo con etiqueta de jit que Manduley consiguió llevarse de primer rebote para poner out en la antesala a Kao. Luego, un boleto a Po-Jung Wang decretó la explosión de Yera y la entrada del artemiseño Miguel Lahera, quien ponchó a Dai-Kang Yang para cerrar la entrada.

Mientras, el local Chia Hao Sung lanzaba como si de otro día aburrido en la oficina se tratara. En la segunda, Cuba había amenazado luego de que Alfredo Despaigne llegara a la inicial por error del torpedero taiwanés, pero Malleta lo forzó en segunda con rodado por tercera y fue puesto out después intentando robar. El fallido ensayo de estafa hizo estéril el sencillo de Yosvany Alarcón y marcó una tendencia que probablemente haya sido fundamental en la definición del choque: los cubanos estuvieron horribles en el corrido de las bases, algo alarmantemente común en nuestra Serie Nacional.

La maquinaria antillana vivía de las escaramuzas, aunque finalmente eran solo eso. En el cuarto inning, Yunieski Gurriel y Alexander Malleta conectaron sencillos al jardín central, y Yosvany Alarcón estuvo a punto de cambiar la historia del juego, pero su batazo fue capturado en la zona de seguridad del bosque izquierdo.

Otra vez cortesía del paracortos Yen Wen Kuo, los caribeños igualaron las acciones en el sexto. Tras dos outs, Yuliesky se apuntó triple al jardín derecho y anotó el empate por la segunda marfilada de Kuo en el partido, nuevamente sobre rodado de Alfredo Despaigne.

El apagafuegos José Ángel García relevó a Lahera en la parte baja de esa entrada con dos corredores en circulación. Sus ponches ante Dai Kang Yang y Chim Sheng Lin, probablemente los dos mejores toleteros de Taipéi de China, lo reafirmaron como el serpentinero corajudo que todos conocemos, algo que esta vez no bastaría para conseguir la victoria: a la hora cero del encuentro, Víctor no le tuvo fe.

De impedir el triunfo, además del muy buen equipo local, se encargaron los propios cubanos. En la apertura de la séptima, Yosvany Alarcón comenzó con cañonazo al izquierdo. El receptor tunero, quien bateó de 4-3 y elevó su average a 462, llegó a segunda base por sacrificio de Stayler Hernández y, con el emergente Julio Pablo Martínez en turno, se fue inexplicablemente al robo de la antesala. Tras ser capturado con facilidad, dos cosas sucedieron: el coach de tercera base Lázaro López pareció reconocer que le había transmitido equivocadamente la seña del robo y el jovencito guantanamero pegó un largo batazo a la banda derecha que se convirtió en doblete, pero no encontró ya corredor alguno en las almohadillas.

Con semejante cúmulo de despropósitos, el resultado no podía ser distinto. Por décadas los guiones hollywoodescos han funcionado estupendamente y no había razones para que eso cambiara hoy. Así, sobrevino la definición en la octava, cuando Víctor Mesa sustituyó a José Ángel y optó por confiar otra vez en los envíos rompientes de Danny Betancourt, a fin de cuentas la razón esgrimida por el piloto cubano para incluir en el equipo a un pitcher de resultados poco brillantes en la presente temporada y con demasiados recuerdos en sepia de sus mejores momentos.

El cuadrangular de Lin sobre un slider en la esquina interior solo dejó espacio para que el noveno inning fuera apenas el rodaje de esos créditos con imágenes que mantienen al público unos minutos más frente a la pantalla, aunque realmente ya no haya nada que ver. Luego de un out, Alarcón pegó su tercer imparable de la noche asiática y Víctor tomó otra de esas decisiones suyas: al parecer Stayler se fue sin señas y en su lugar el manager cubano envió a Osvaldo  Vázquez, el hombre que se pintaba solo para buscar un batazo  cuando el empate estuviera a su alcance. En definitiva, el avileño recibió pasaporte gratis y la responsabilidad de pegar el jonrón salvador recayó en el matancero Yurisbel Gracial. Su inofensivo rodado a manos del pitcher no fue culpa de su mal turno al bate, ni de la presión que podría sentir un debutante en estos momentos; era la última línea de un guion que los cubanos escribieron desde el principio con renglones torcidos.