Víctor Mesa y la coherencia de la DNB


victor mesa_mentor1La designación de Víctor Mesa como mentor del equipo cubano que jugará el próximo martes ante el Tampa Bay Rays, desde todo punto de vista polémica, nos sitúa ante una encrucijada en la que se hace necesario preguntarnos cuál es el mensaje que han pretendido lanzar la autoridades al tomar semejante decisión, pertenezcan o no a la Dirección Nacional de Béisbol (DNB).

Porque en condiciones normales, lo lógico sería premiar al mentor del equipo que concluyó primero en la fase clasificatoria de la 55 Serie Nacional. Sin embargo, la situación está muy lejos de ser normal.

Este es el contexto: El 24 de febrero, Víctor Mesa anunció en una entrevista a Cubadebate que este sería su último año como director y entre las razones que esgrimió mencionaba el hecho de que “no hay garantía alguna para mi integridad física, ni la de mi familia.”

Además, dio su versión sobre el incidente violento en el que se vio implicado: “En Pinar terminé siendo multado por tener un problema con un muchacho que me insultó con lo peor que se le puede insultar a un hombre, y mi hijo fue atacado por un individuo a la hora de subir a la guagua del equipo”, aseguró.

Ese mismo día, una nota de la Dirección Provincial de Deportes de Pinar del Río, publicada por el sitio web de la emisora Radio Guamá, presentaba los hechos desde otro prisma: “Cuando el compañero Víctor Mesa salió del Hotel Pinar del Río, para trasladarse en su carro hacia el estadio Capitán San Luis, un joven que se encontraba en las afueras de la instalación le profesó ofensas verbales. La reacción de Víctor no se hizo esperar y agredió físicamente, con golpes en el rostro, a dos estudiantes que pasaban en ese momento, y nada tenían que ver con lo sucedido. Investigaciones realizadas, confirman que venían de un repaso para las pruebas de ingreso a la Universidad.

“Familiares de uno de los agredidos se personaron en la Unidad de la Policía Nacional Revolucionaria y realizaron la denuncia. Oficiales del Ministerio del Interior, iniciaron de inmediato el proceso de esclarecimiento de los hechos. Quedó mostrado, mediante testigos presenciales, que el compañero Víctor Mesa agredió al joven de 18 años. Junto al director se encontraba un integrante del equipo. En ningún momento su hijo Víctor Víctor fue agredido. De acuerdo con la legislación vigente la Policía Nacional Revolucionaria le aplicó una medida administrativa (…) Cualquier otro criterio, no se corresponde con la verdad”, concluyó la misiva.

Hasta aquí los hechos, presentados con ambos puntos de vista y listos para que cada cual acepte la versión que le parezca mejor fundamentada.

Ahora, pongamos algunas cosas en perspectiva. A estas alturas, si bien llama la atención que no se haya producido ninguna réplica por parte de Víctor Mesa, lo verdaderamente preocupante es que la Dirección Nacional de Béisbol no se haya pronunciado. Ni para desmentir lo relatado en uno u otro sentido, ni para anunciar medidas que aseguren la integridad de atletas y técnicos en los terrenos y en las áreas de descanso, y mucho menos para emprender acciones disciplinarias contra una figura pública (y muy publicitada) que olvidó su tremenda responsabilidad social y por tanto merece el equivalente castigo.

Todo lo contrario, la DNB responde con su nombramiento una vez más como mentor del elenco nacional para un partido que, más allá del resultado deportivo, tendrá una importante carga simbólica. Pareciera un premio a una actitud desde todo punto de vista reprochable que, por cierto, nadie se ha encargado de condenar a través de ningún medio nacional de la radio, la televisión o la prensa escrita.

Y es que existen al parecer dos imágenes totalmente distintas de Víctor Mesa: la que tiene un público al que llamaremos convencional, que consume solo los medios de prensa tradicionales y que es aséptica, todavía forjada por la leyenda que fue como pelotero; y la que se han podido formar quienes acceden asiduamente a los medios digitales, donde se habla sin medias tintas de los frecuentes desmanes protagonizados por el mentor de los Cocodrilos.

Porque eso sí, en la historia de quien ha dicho de sí mismo: “el show soy yo”, abundan los matices. Además de que tiene mucha razón al exigir seguridad para él y para su familia, Víctor Mesa es definitivamente un gran hombre de béisbol, un entrenador consumado que tiene el raro talento de convertir a sus equipos en máquinas de ganar juegos, que rescató del olvido a la tierra donde nació la pelota cubana y transformó a un conjunto sotanero como Matanzas en el mejor del país durante el último lustro.

Pero para alcanzar en calidad de mentor la gloria que ya tuvo como uno de los mejores jugadores de la historia del béisbol cubano, Víctor necesita mucho más que resultados deportivos. No basta con acumular más de 20 jugadores forasteros en la actual nómina de los Cocodrilos, casi un equipo Cuba, para intentar ganar su primer título como piloto; no es suficiente con disponer de recursos que no maneja ningún otro manager en el país y resolver algunas de las múltiples carencias materiales que sufren los atletas.

Obviamente, tampoco ayuda su intención de sostener una guerra sin cuartel en frentes tan diversos como el periodístico, el arbitral e, incluso, con los propios peloteros, llamando “cobarde” a uno de sus lanzadores que tuvo un mal día, o calificando de “equipos perdedores” a conjuntos orientales de los que ha tomado como refuerzos a atletas de grandes condiciones, muchas veces devueltos a sus provincias gravemente lesionados o afectados psicológicamente.

En su abultada colección, se incluyen insólitas expulsiones en medio de la discusión de las reglas del juego, salivazos a los pies de árbitros y arranques de furia luego de una derrota que le han llevado, incluso, a dejar plantadas a autoridades políticas de máximo nivel que solo pretendían saludarle.

Con semejante acumulación de despropósitos, a no pocos intriga el hecho de que las máximas autoridades de la pelota cubana hayan preferido mirar hacia otro lado cada vez que Víctor reincide. Por eso, además de rozar el escándalo, su reciente nombramiento está revestido de cierta coherencia, más allá de que se produzca apenas dos semanas después de su agresión a dos jóvenes pinareños. En una escueta nota, que llegó con ocho días de retraso, la DNB dijo haber valorado “que su condición de exatleta excepcional y la vasta experiencia que acumula como director le ponen en condiciones de contribuir al propósito de satisfacer las expectativas de la afición en un partido cargado de alto simbolismo.”

Asimismo, el comunicado reiteró el compromiso del equipo al que dirigirá Víctor Mesa de “representar dignamente a millones de cubanos”. Seguramente, no estaría de más preguntarnos qué piensan dos familias pinareñas al respecto.

¿Es legal que Yuliesky Gurriel lidere a los bateadores en la 55 Serie Nacional?


Yulieski-GourrielMás allá de la visita del Tampa Bay y el probable lanzamiento de la primera bola nada menos que por Barack Obama en el mismísimo Latinoamericano; al margen del apagado entusiasmo que despierta la postemporada de la 55 Serie Nacional; e incluso por encima de la presencia de decenas de cubanos en los entrenamientos primaverales de MLB, el tema del momento en la pelota nacional es el liderazgo de los bateadores de la temporada que concluye.

Porque atenidos únicamente a las reglas del béisbol y calculadora en mano, el destacadísimo líder sería Yuliesky Gurriel, quien a pesar de ausentarse en el tramo final de la Serie implantaría un astronómico récord de .483, dejando detrás el .469 conseguido por el tunero Osmani Urrutia en 2004. Y, ojo, porque se han publicado varios artículos en los que se fija esa nueva cota en .470, obviando que el cálculo de las comparecencias mínimas al bate se realiza de acuerdo con la cantidad de juegos efectuados por el equipo que menos haya jugado.

En este caso, Isla de la Juventud y Matanzas celebraron solo 85 partidos, por lo que cualquier cálculo debe partir de este dato. Así, en lugar de las 235 comparecencias de las que se ha hablado, deberían exigirse solo 230. Hasta el momento en el que jugó por última vez con los Leones de Industriales, Gurriel acumuló 224 viajes al home plate y un total de 174 veces al bate, con 87 imparables.

Luego, de acuerdo con la Regla 10.22 (a), recogida por el Reglamento Oficial de la 55 Serie Nacional de Béisbol, el ya exjugador azul terminaría con average ofensivo de .483 (180-87).

Sin embargo, repetimos, eso sería de acuerdo únicamente con las Reglas del Béisbol y las estadísticas. Pero desde que el pasado 8 de febrero Yuliesky y su hermano Lourdes decidieron abandonar en Santo Domingo a los Tigres de Ciego de Ávila, entró en juego el Reglamento Disciplinario de la 55 Serie.

Resulta que además de desligarse del vigente campeón cubano, los Gurriel cortaron igualmente su vínculo con el elenco de Industriales, y en su Capítulo II, Artículo 2, inciso i), dicho Reglamento considera una Falta Muy Grave el “abandono del equipo, lo que conlleva al no cumplimiento del contrato firmado por su participación en la competencia”.

Más adelante, en el Artículo 1, inciso a) del Capítulo III, referido a las sanciones, el cuerpo jurídico agrega que en el caso de las Faltas Muy Graves, será aplicada la medida siguiente: “Separación como miembro de los equipos de béisbol o la estructura de trabajo bajo la jurisdicción de la Dirección Nacional de Béisbol por un período no menor de dos años, ni mayor de ocho años”.

De acuerdo con estas disposiciones, y aun cuando en ningún momento se especifica qué acción tomar en cuanto a los liderazgos individuales, se podría concluir que Yuliesky Gurriel no forma parte actualmente del equipo de Industriales ni se encuentra ya bajo la jurisdicción de la Dirección Nacional de Béisbol, por lo que NO debería aspirar a encabezar a los bateadores en la presente Serie Nacional, un premio que por demás está sustentado por un estímulo monetario.

A pesar de que el mencionado Reglamento Disciplinario le otorga a las “autoridades competentes” un plazo de “10 días hábiles” para pronunciarse al respecto de estas infracciones, la Dirección Nacional de Béisbol no ha hecho pública ninguna sanción a Yuliesky y su hermano.

A la espera de que el ente que rige el destino de la pelota cubana determine algo, o no, el receptor tunero Yosvani Alarcón (371) es el mejor ubicado para aspirar a un hipotético liderazgo de los bateadores.

Premier 12: La Ley de la Gravedad envía a Cuba de regreso a casa


Foto: Ricardo López Hevia

Foto: Ricardo López Hevia

Con la certidumbre de los fenómenos inexorables, Cuba cedió este lunes 7×2 ante Corea del Sur y se despidió en cuartos de final del Premier 12 de Béisbol.

Después de un tránsito convulso por el torneo, el revés definitivo se consumó sin estridencias, casi con la misma naturalidad con la que aceptamos en nuestras vidas la Ley de la Gravedad: la nave de Víctor Mesa se elevó tanto como pudo y todos nos sentamos ante nuestras madrugadoras pantallas a esperar que, agotada hasta la última reserva de combustible, comenzara a caer.

Y ciertamente el descenso fue rápido. Frank Montieth no tenía recursos para escapar ante una tanda doctorada en hacer contacto con la bola y pereció inevitablemente ante el bombardeo masivo del segundo inning, cuando los asiáticos conectaron todo lo que enviaron tres lanzadores cubanos hacia la goma y no pararon hasta marcar cinco carreras, con igual número de jits consecutivos y seis en total.

La reacción del quinto capítulo alcanzó para recordarnos el ancestral ADN guerrero de los equipos cubanos, aunque ya no sea suficiente para obrar milagros. El sencillo de Stayler Hernández remolcó una carrera y provocó otro error (el enésimo) en el corrido de las bases; mientras que el cañonazo de Yuniesky Gurriel, responsable de la segunda anotación, nos habrá hecho pensar a muchos que quizás, solo quizás, el mayor de los tres hermanos se habrá llevado la mejor parte cuando su padre repartió los genes que le convirtieron en el hombre de los grandes momentos.

Párrafo aparte para Yuliesky Gurriel. Después de su exitoso paso de un año por el mejor béisbol japonés y de la inexplicable negativa a regresar a la liga nipona, luego de su Expediente X que le llevó a autoexcluirse de la Selección que asistió a los Panamericanos de Toronto, y en medio de una temporada doméstica de ciencia ficción, en la que batea por encima .500, no tenía otra salida que ser el líder del equipo en la primera edición del Premier 12.

Sin embargo, el número 10 volvió a fallar en el momento clave del choque decisivo, a la altura del quinto, cuando tenía el empate en sus muñecas; y después fue incapaz de tomar revancha ante un viejo y conocido fantasma, el “submarino” coreano Taehyon Chong, quien lo obligó a batear para doble play en la infausta final olímpica de Beijing y ahora lo dominó fácilmente, otra vez con roletazo por el campo corto.

Y si con toda razón algunos consideran lo anterior un lugar común, luego de tantas y tantas críticas recibidas por Yuliesky a lo largo de estos años, muchas de ellas inmerecidas, ahí les va un dato revelador del torneo hecho por el inamovible tercer bate del equipo cubano: luego de seis choques e innumerables oportunidades, regresa a casa sin carreras impulsadas.

El resto del partido quedó para la anécdota. Los coreanos tuvieron tiempo de completar 13 jits ante nueve lanzadores cubanos y Víctor Mesa finalmente resolvió uno de los grandes misterios del universo: Jónder Martínez y Yoelkis Cruz existen, no fueron abducidos y, definitivamente, no estaban de vacaciones en ninguna playa taiwanesa. Viéndoles lanzar, con poco o ningún dominio sobre los bateadores rivales, nos quedamos sin entender el porqué no trabajaron antes. A fin de cuentas, no hicieron nada distinto del resto de sus compañeros.

Ciertamente, el regreso a casa será triste. No se acopiaron demasiadas vivencias positivas como para justificar jolgorio alguno, luego de sumar apenas tres victorias en seis salidas y confirmar la certeza de que el béisbol cubano sigue mortalmente enfermo.

Mientras, unos cuantos burócratas, de esos que no se toman el trabajo de madrugar para ver a su equipo, seguirán habano en mano, contemplando de qué manera se autodestruye la mayor pasión nacional. El día que definitivamente muera de inanición, presa de la desidia, se estrecharán las manos y harán un último brindis al sol, satisfechos de su obra.

Premier 12: Cuba ante Corea del Sur en cuartos de final


cuba vs korea_seoulsuperseries_game1La Selección Nacional cubana enfrentará este lunes a Corea del Sur en los cuartos de final del Premier 12 de Béisbol, tras los resultados de la última jornada clasificatoria del torneo que acogen Taipéi de China y Japón.

Luego de su victoria de 2×1 ante Italia y del revés de Holanda frente a Canadá (3×1), los cubanos ascendieron al segundo puesto del grupo A, dueños de tres éxitos y dos fracasos. Con idéntico balance concluyeron los holandeses, pero su derrota de 6×5 ante el equipo de Víctor Mesa los relegó al tercer puesto.

Mientras, en la llave B, Japón derrotó este domingo a Venezuela 6×5 y les dejó fuera del torneo. Los nipones ganaron sus cinco partidos y avanzaron primeros, seguidos por Estados Unidos y Corea del Sur (3-2), que concluyeron por ese orden luego de que los norteamericanos vencieran hoy a los asiáticos 3×2 en 10 entradas. México obtuvo el cuarto boleto de la agrupación, pues a pesar de concluir igualado con Venezuela (2-3), ganó 6×4 el duelo particular.

De esta manera, en la muerte súbita de este lunes Japón enfrentará a Puerto Rico, Canadá a Venezuela y Estados Unidos a Holanda. Cuba tendrá que lidiar con la selección de Corea del Sur, enfrentamiento que llega precedido de una división de honores en la reciente serie amistosa efectuada en Seúl.

Henry Urrutia lidera en jonrones e impulsadas la Liga Venezolana


Henry-Urrutia-LeonesDespués del bullicio de su espectacular debut, que le convirtió en el mejor jugador de la primera semana de la Liga Venezolana de Béisbol, el cubano Henry Urrutia ha mantenido su consistencia al bate con los Leones de Caracas, hasta el punto de encabezar el Campeonato en los vitales departamentos de jonrones y carreras impulsadas.

El tunero acumula tres vuelacercas y ha remolcado a 12 compañeros en igual cantidad de juegos, hasta convertirse en pieza fundamental de la maquinaria caraqueña, líder de la Liga con balance de nueve victorias y solo tres derrotas.

Urrutia comparte el liderato de jonrones con David Adams (Zulia), Rangel Ravelo (Lara) y con su coequipero Danry Vásquez; al tiempo que manda en solitario entre los primeros remolcadores, seguido por el propio Ravelo (11) y por Alex Núñez (10), de los Tigres de Aragua.

En total, el ex jardinero de los Leñadores de Las Tunas promedia 340 (47-16), con tres dobles, tres bambinazos y slugging de 596.

El antillano ha sido una de las incorporaciones más exitosas de la Liga Venezolana en la presente campaña, luego de completar un buen año con la organización de los Orioles de Baltimore. En la categoría Triple A, Urrutia conectó 10 jonrones, impulsó 53 carreras y promedió 291; mientras que en su corta estadía en Grandes Ligas bateó 265 en solo 10 juegos, con un biangular, un batazo de cuatro esquinas y seis remolques.

Liga Venezolana de Béisbol: Poder cubano lleva a los Leones de Caracas hasta la cima


urrutia-2En un partido que enloqueció a la altura del noveno episodio, el poderío ofensivo de los cubanos Henry Urrutia y Félix Pérez contribuyó este miércoles al triunfo 9×8 de los Leones de Caracas sobre los Tiburones de La Guaira y al ascenso del equipo capitalino al primer puesto de la Liga Venezolana de Béisbol.

Después de obtener el premio al mejor jugador de la primera semana, el tunero Urrutia continuó con su buen paso ofensivo y remolcó una carrera con doble, sencillo y un boleto en cuatro turnos oficiales al bate. Por su parte, el pinero Pérez se fue de 5-3, igualmente con un biangular y una remolcada.

Los Tiburones ganaban 4×2 a la altura del noveno episodio, pero los felinos fabricaron un gran racimo de siete anotaciones para darle la vuelta por completo al marcador. Sin embargo, La Guaira salió a vender cara su derrota y pisó la goma en cuatro ocasiones, hasta dejar pizarra final de 9×8.

felix_perez1En el choque, el también cubano Ronnier Mustelier, ubicado como antesalista y quinto bate de los escualos, produjo de 4-2, con par de carreras impulsadas.

La victoria fue la cuarta consecutiva de los Leones de Caracas, que con balance de 5-2 ocupan el primer puesto de la Liga, seguidos por los Cardenales de Lara (4-2) y los Bravos de Margarita (3-2).