Yosvani Alarcón y el día soñado: cuatro jonrones consecutivos ante los Cachorros de Holguín


Cinco jonrones en tres juegos ante el excelente pithceo de Holguín, 12 en total y uno congelado ante Guantánamo: los números hablan por sí solos del talento de Yosvani Alarcón.

Cinco jonrones en tres juegos ante el excelente pithceo de Holguín, 12 en total y uno congelado frente a Guantánamo: los números hablan por sí solos del talento de Yosvani Alarcón.

La 55 Serie Nacional del Béisbol Cubano tiene nuevo líder en jonrones. El receptor Yosvani Alarcón llegó este lunes a 12 vuelacercas, después de destrozar al pitcheo de Holguín con cuatro jonrones en fila, interrumpidos apenas por un pasaporte gratis, único recurso de los serpentineros visitantes para escapar al bombardeo del internacional tunero.

La fiesta comenzó en el cuarto inning del choque que Las Tunas le ganó a los Cachorros con marcador de 9×4. Ante los envíos del diestro Carlos Santiesteban, Alarcón envió la esférica contra la pizarra del estadio Julio Antonio Mella y abrió una jornada ofensiva absolutamente espectacular.

“Sin duda es el mejor día a la ofensiva de mi carrera. Pero lo más importante es que casi todos los batazos fueron en momentos importantes del partido y lo estoy disfrutando más precisamente por eso”, aseguraría al concluir el partido el enmascarado con mayor poder de fuego en el béisbol nacional.

El segundo llegó en la parte baja de la sexta entrada. Frente al propio Santiesteban, Alarcón volvió a llevarse las cercas del jardín central para propiciar el transitorio empate a tres carreras, antes de recibir boleto intencional en la séptima, y poner cifras definitivas al choque con jonrón de dos carreras en el octavo episodio que hizo explotar al relevista zurdo Carlos León.

Concluido el primer encuentro del programa, fue el turno del abridor Wilson Paredes, quien soportó el cuarto jonrón consecutivo del cuarto bate de los Leñadores, una línea aterradora que sobrepasó con amplitud la marca de los 370 pies por el jardín izquierdo central del “Mella” y remolcó a dos compañeros en el primer inning.

En definitiva, los holguineros terminaron llevándose la victoria 7×5, en buena parte gracias a que el mentor Noelvis González le ordenó expresamente a sus lanzadores trabajarle muy lejos de la zona a Alarcón. El resultado fueron dos bases por bolas consecutivas que elevaron a ocho el número de veces seguidas en las que el tunero se embasó en la doble jornada.

En la subserie ante el elenco holguinero, Yosvani Alarcón produjo de 10-7, con cinco jonrones y ocho carreras impulsadas, para elevar su average ofensivo a 425 y su slugging hasta 832, en ambos casos segundo del Campeonato por detrás de Yuliesky Gurriel. Igualmente, además de ser líder en jonrones (12), encabeza a los bateadores cubanos en veces que impulsa el empate o la ventaja (12) y en total de bases recorridas (94); al tiempo que marcha sublíder en carreras impulsadas (39) y en promedio de bases por jit, con 1,96.

Por si fuera poco, el receptor tunero tiene congelado otro batazo de cuatro esquinas, conectado el 21 de septiembre en un choque que fue sellado por lluvia en Guantánamo.

El paso ofensivo de Alarcón remite a muchos hasta el año 2009, cuando deslumbró a todos con una temporada en la que implantó récord histórico de jonrones para un cátcher en campeonatos cubanos.

“Me siento muy bien en esta Serie y específicamente en este momento. Muchos recuerdan aquella temporada de los 26 jonrones, aunque estoy convencido de que la diferencia ese año fue la pelota, que tenía mucho bote. La verdad es que he tenido años mejores, como este, estoy bateando con bastante calma y por suerte han comenzado a salir los jonrones”.

Incluido en la nómina de 28 jugadores que llevará Cuba al Premier 12, entre el 8 y el 21 de noviembre en Taipei de China y Japón, el pelotero de 31 años apunta a ser una de las principales figuras en el ataque antillano. En días recientes, el mentor Víctor Mesa ha adelantado la posibilidad de que el avileño Osvaldo Vázquez sea el receptor titular y el tunero ocupe el puesto de bateador designado.

“El béisbol cubano cada año enfrenta algún torneo difícil: el Clásico Mundial, la Serie del Caribe, y ahora el Premier 12, que es sin dudas uno de los más fuertes. Vamos a dar lo mejor de cada uno de nosotros, para tratar de tener un buen resultado. En cuanto a mí, la verdad es que no me interesa mucho si juego como receptor o como designado; lo que sí quiero es ser titular, porque me siento en muy buena forma deportiva y creo que estoy listo para aportar mucho al equipo”, concluyó.

Béisbol cubano: Duelo de lujo entre los Leñadores y los Reyes del Caribe


Yosvany Alarcón, líder de los bateadores, pondrá a prueba al mejor pitcheo del Campeonato.

Yosvany Alarcón, líder de los bateadores, pondrá a prueba al mejor pitcheo del Campeonato.

Cinco éxitos consecutivos como visitante, nueve victorias en las 10 salidas más recientes, 13 en los últimos 16 juegos… Las Tunas (18-10) ha completado con paso arrollador el segundo tercio de la 55 Serie Nacional y sería ampliamente el equipo más competitivo del momento, de no ser porque los Vegueros de Pinar del Río (19-9) exhiben números muy semejantes en las últimas semanas y marchan ahora mismo segundos del Campeonato, un juego encima de los Leñadores de Ermidelio Urrutia.

De esta manera, el duelo que desde hoy enfrentará a ambos elencos es sin dudas es el más atractivo de todos. Los pativerdes llegan como líderes en  promedio de carreras limpias (2,57) y en average de los contrarios (245), al tiempo que son segundos en promedio de bateo (296) y de embasados (382).

Por su parte, los lanzadores de Las Tunas son cuartos en efectividad (3,41), pero marchan primeros en juegos salvados (13), y segundos en average contrario (266) y en menor número de boletos regalados (79). A la ofensiva, los de verde y rojo son los mejores del país con corredores en circulación, pues elevan su promedio colectivo de 295 (con bases limpias) a 345, además de ser primeros en efectividad impulsando a los corredores que llegan a posiciones anotadoras (28 por ciento) y en menor número de acciones negativas cuando alguna almohadilla está ocupada.

De un lado y otro, las individualidades brillan con luz propia. Los vigentes campeones de la Serie del Caribe tienen a su hombre más peligroso en Yasser Julio González, sorpresivo líder en jonrones (9) e impulsadas (31). Mientras, Yosvany Alarcón inicia el último tercio como puntero de los bateadores (416), y encabeza igualmente el departamento de slugging (753).

Este viernes, Erlis Casanova debe ser el abridor por el elenco que dirige Jorge Gallardo. El diestro, integrante del último Equipo Nacional, exhibe números excepcionales en la presente campaña: cuatro victorias con una derrota, efectividad de 1,36 y 36 ponches con solo nueve bases por bolas en 39,2 entradas. El sábado, en el estadio Hermanos Ameijeiras, de Puerto Padre, debe trabajar el también internacional Yosvany Torres (2-2; 2.78) y para el cierre dominical está previsto Yaifredo Domínguez (2-1; 1,59).

Por Las Tunas estarán disponibles para el fin de semana Ubisney Bermúdez (3-1; 4,78), Yudiel Rodríguez (4-2; 2,82) y José Adiel Moreno (2-3; 4,03). Asimismo, estarán listos los relevistas Diego Granado (3-0; 2,14) y Yadier Hechavarría, quien marcha primero en salvamentos (7) y trabaja para 2,31, con 10 ponches en 11,2 innings.

Muy cerca de la meta

Tras barrer a los Cazadores de Artemisa, los tuneros llegaron a seis subseries consecutivas sin conocer la derrota. Luego del enorme reto que representa este fin de semana Pinar del Río, los Leñadores viajarán hasta Cienfuegos, antes de recibir a Holguín e Isla de la Juventud, y cerrar otra vez en la carretera, frente a Sancti Spíritus.

De acuerdo con los números que nos envía el MSc. Modestó Castelló, en las tres últimas temporadas el menor número de victorias durante el último tercio ha sido nueve, por lo que apenas con acercarse a ese resultado los tuneros habrán conseguido el primer objetivo de la temporada: avanzar a la segunda fase y extender por varios meses la fiesta del béisbol en el “Mella”.

Yordan Batista, nombre con mayúsculas en la Serie Nacional


yordanNo pocos se preguntan hoy en Las Tunas qué habría sucedido si el puertopadrense Yordan Batista hubiera tenido continuidad en su carrera deportiva, trunca hace cuatro años, cuando comenzaba a exhibir las enormes cualidades ofensivas que asombran hoy a todo el país.

Después de completar una excelente primera etapa con los Leñadores, que le llevó a su primer Juego de las Estrellas, Batista ha sido un pilar indiscutible de los Cachorros de Holguín. Con la camiseta del equipo nororiental, sus números hasta la jornada del miércoles eran sencillamente fantásticos: average de 359, promedio de embasado de 431 y extraordinario slugging de 625, además de cinco jonrones y 18 carreras impulsadas en igual cantidad de juegos.

Por si fuera poco, había remolcado en seis ocasiones el empate o la ventaja para el conjunto holguinero, un departamento en el que solo era superado por el extraclase Alfredo Despaigne durante la segunda fase del Campeonato. Sin embargo, sumadas las dos etapas era el líder de ese indicador en el país, con un total de 15.

Además, Yordan Batista marchaba primero en slugging, con 595 (por delante del 574 de Yosvani Alarcón); segundo en jonrones (13), en carreras impulsadas (52) y en total de bases (132); quinto en jits (77) y dobles (14); y séptimo en promedio de bateo, con 347.

El muchacho de la Villa Azul de Cuba, utilizado como designado, camarero e inicialista, ha incrementado su rendimiento en una fase del torneo en la que la calidad del pitcheo se concentra, demostrando poseer un arsenal ofensivo que podría hacerle crecer mucho más aun como bateador.

De hecho, entre las víctimas de sus batazos se encuentran algunos de los mejores serpentineros del país: el granmense Lázaro Blanco, líder en victorias, ha soportado dos; en tanto que Danny Betancourt, Ulfrido García o su compañero de equipo Yoelkis Cruz han sufrido igualmente la fuerza de sus conexiones.

Excluido de los planes para la pasada Serie del Caribe, a la que asistieron peloteros avalados por sus nombres y no por sus rendimientos actuales, Yordan tiene al alcance de su mano un promisorio futuro. La dinámica del béisbol cubano, con oportunidades de contrataciones en ligas foráneas que deberán multiplicarse más temprano que tarde, así lo asegura.

Amnesia


Pequeños detalles separaron dos escenarios totalmente distintos.

Pequeños detalles separaron dos escenarios totalmente distintos.

A la victoria de los Vegueros de Pinar del Río en la Serie del Caribe le ha seguido una interesante ola de acontecimientos: por un lado, de acuerdo con la televisora ESPN, los Medias Rojas de Boston estarían interesados en seguir los pasos de los Orioles de Baltimore y efectuar esta misma primavera un partido de exhibición en La Habana. Al mismo tiempo, el nuevo comisionado de las Grandes Ligas, Rob Manfred, acaba de reiterar que su oficina sigue con atención el nuevo escenario de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos; y el Presidente de la Confederación del Caribe, Juan Francisco Puello, anunció en San Juan que viajará a la capital cubana en abril, con el objetivo de explorar las posibles contrataciones de peloteros antillanos por las ligas de la región.

Mientras, la 54 Serie Nacional continúa desde hoy, en medio del jolgorio que ha dejado una victoria de prestigio, la primera que se consigue en un torneo de primer nivel y absolutamente profesional. Sin embargo, al margen de esa alegría enorme, lo más peligroso ahora es la amnesia. Lo verdaderamente preocupante es esa funesta frase de “borrón y cuenta nueva”, pronunciada por quienes se disfrazan de veleta a la hora de emitir criterios. Lo fatal, en fin, sería caer en las mismas emboscadas que por décadas nos ha tendido el triunfalismo desmedido.

La delgada línea roja

Después de los tres reveses de Pinar del Río en la etapa clasificatoria de la Serie del Caribe, dos periodistas nacidos en Cuba que trabajan para ESPNdeportes.com firmaron sendos artículos en los que masacraban al béisbol de su tierra. “Cuba y Puerto Rico: Los débiles del Caribe” y “Poder de Cuba es historia antigua” fueron sus títulos. Y, aunque muchos pensamos inmediatamente en ellos cuando se concretó la victoria ante los Tomateros de Culiacán, no resultaría saludable obviar la cuota de razón que llevaban ambos.

Porque existió apenas una delgada línea entre la celebración del título y el desastre de regresar de San Juan sin victorias en cuatro salidas. Habría bastado que Héctor Mendoza no encontrara el centro del home en aquella octava entrada, cuando Puerto Rico amenazaba con las bases llenas; o que el dominicano Elián Herrera no hubiera dejado tendido a México con su largo batazo en la penúltima jornada.

Todo muy parecido al choque debut del I Clásico Mundial, cuando el panameño Rubén Rivera se negó a recibir un pelotazo que dejaba al campo a Cuba y que pudo haber cambiado por completo la historia. Finalmente, la Selección Nacional concluyó segunda con una actuación histórica y la fiesta fue tan apoteósica que la borrachera nos dura aún, cegados como hemos estado por una década a la evidente decadencia de nuestro béisbol.

Hace solo unos meses, causó una encendida polémica la clasificación de la Serie Nacional como un torneo de Clase A Avanzada. De acuerdo con parámetros como la calidad deportiva, infraestructura, captación y gestión del talento, entre otros, expertos del béisbol profesional estadounidense situaron a nuestro torneo doméstico muy abajo en la pirámide que está coronada por las Grandes Ligas, seguidas por los torneos Triple A (Ligas de México, República Dominicana y Venezuela) y Doble A (Liga Roberto Clemente, de Puerto Rico).

Matices más o menos, la realidad podría darles la razón: 16 equipos son muchos para concentrar la calidad y parece que no hay intenciones de variar esta situación hasta la edición 56 de la Serie; la tecnología de avanzada no está disponible por cuestiones económicas y la que poseemos se subutiliza; la sabermetría sigue siendo un juego de muchachos para muchos directivos y técnicos, todos de espaldas al hecho de que es hoy uno de los principales instrumentos para hacer campeón a un equipo en cualquier Liga del mundo. Además, la búsqueda de talento no es óptima y hoy se juega mucho menos béisbol en Cuba que durante los años más difíciles del Período Especial, por lo que es imposible contrarrestar la fuga constante de peloteros cada vez más jóvenes.

Increíblemente, el cubano es el único torneo élite del mundo en el que se hace necesario reglamentar un límite de lanzamientos, pues nuestros entrenadores y directores no interiorizan de una vez por todas que la especialización del pitcheo no es una moda, sino una necesidad y una enorme ventaja. Tanto es así, que a San Juan asistimos con solo nueve lanzadores, un detalle para nada menor que pone sobre la mesa un debate mucho más importante: ¿hasta qué punto están actualizados y conocen a fondo su trabajo quienes rigen hoy los destinos de la pelota nacional?

Por debajo del nivel

A su segunda cita caribeña, luego de cinco décadas de ausencia, Cuba envió un equipo Todos Estrellas de su liga, con el claro objetivo de ganar. En la trinchera contraria encontró siempre a elencos de calidad, pero muy lejos de poseer a los mejores exponentes de sus respectivos torneos nacionales. Sin ir más lejos, los Tomateros de Culiacán no incluyeron en su nómina al líder de los bateadores de la Liga Mexicana del Pacífico, el jugador de las Águilas de Mexicali, Gil Velázquez. Tampoco escogieron a los mejores en jonrones (Japhet Amador y Carlos Valencia), en impulsadas (Amador) o en anotadas (Leo Heras). Entre los lanzadores, dejaron fuera a los líderes en efectividad (Eddie Gamboa), ponches (Juan Oramas), salvamentos (Jonathan Arias) y en el importante indicador del WHIP (corredores embasados por entrada), dominado por el propio Gamboa.

El balance de tres victorias e igual número de reveses le alcanzó a Pinar del Río para regresar con el título, pero también para establecer un principio que no deberíamos olvidar: con una Selección Nacional bajo el rótulo de los Vegueros o de quien sea el futuro campeón, el béisbol cubano puede competir en la Serie del Caribe, pero eso no significa que esté al nivel de esas ligas invernales.

Por si fuera poco, otros factores de carácter extradeportivo entran en juego y nuestros elencos asisten a cualquier competencia con esa dañina presión extra a la que todos les sometemos: la de ganar a toda costa, so pena de regresar como fracasados. No pocas veces hemos visto a medallistas mundiales y olímpicos recibir preseas de plata y bronce como si del último lugar de la competencia se tratara, y en el béisbol esta percepción se acentúa.

Se trata de que, a lo largo de los años, hemos esgrimido a la pelota como bandera, refugio o arma arrojadiza, según haya convenido en cada circunstancia. En torno al béisbol, hemos construido un absurdo mito de invencibilidad, potenciado por una prensa disfuncional que unas veces se comporta increíblemente acrítica y otras roza el hipercriticismo.

Quizás, en medio de este momento histórico que vivimos los cubanos, convenga evadir la autocomplacencia, comenzar a tomar decisiones valientes y repensar al béisbol tal cual es: patrimonio intangible de una nación enamorada como pocas del deporte de las bolas y los strikes.

Tres tuneros aspiran a estar en la Serie del Caribe


Foto: Zona de Strike

Yordan Batista es ahora mismo uno de los bateadores en mejor forma del béisbol cubano / Foto: Zona de Strike

Mientras ocho equipos disputan aún las finales de las Ligas de México, Venezuela, República Dominicana y Puerto Rico, en Cuba se espera con ansiedad el anuncio este viernes de la nómina de Pinar del Río, nuestro representante a la Serie del Caribe que acogerá esta vez San Juan, la capital boricua.

Y, por supuesto, en Las Tunas todos aspiran a que al menos uno de sus peloteros se sume a la fiesta caribeña, tal y como lo hizo hace un año Dánel Castro, quien terminó siendo uno de los mejores exponentes de los Naranjas de Villa Clara.

El jardinero Andrés Quiala es uno de los aspirantes de fuerza, luego de contribuir al título de los pativerdes en la 53 Serie Nacional. En la presente temporada, Andrés fue llamado nuevamente por el mentor Alfonso Urquiola y antes de la jornada del jueves promediaba en 12 partidos de la segunda fase para 320, con un doble, un jonrón y siete carreras impulsadas.

Otro que tiene muchas papeletas es el receptor Yosvani Alarcón, quien defiende otra vez los colores de Artemisa. Sin incluir el juego de ayer, el jobabense marchaba primero en total de bases (122), segundo en average (363), slugging (575) y jits (77), tercero en jonrones (11) y sexto en impulsadas (40).

Finalmente, resulta imposible obviar la temporada que está completando Yordan Batista. El slugger puertopadrense batea en la segunda etapa para 405 con los Cachorros de Holguín y ha remolcado 10 carreras en solo 12 encuentros. En toda la campaña, es líder en slugging (585), segundo en remolcadas (44), en total de bases (117) y en veces que impulsa el empate o la ventaja, con 13. Además, se ubica cuarto en vuelacercas (10) y quinto en dobletes, con un total de 14.

Béisbol cubano: Las Tunas debutaría ante Camagüey en 54 Serie Nacional


Jorge Johnson vs camaguey beisbol cubanoEl estadio Julio Antonio Mella acogerá el duelo Las Tunas-Camagüey cuando ambos elencos debuten el lunes 22 de septiembre en la 54 Serie Nacional de Béisbol, una jornada después de que el vigente campeón, Pinar del Río, reciba en el juego inaugural a los Cocodrilos de Matanzas.

Además de estos dos enfrentamientos y según el calendario extraoficial de la lid, las primeras subseries prevén los choques Artemisa-Isla de la Juventud, Industriales-Mayabeque, Cienfuegos-Villa Clara, Sancti Spíritus-Ciego de Ávila, Granma-Holguín y Santiago de Cuba-Guantánamo, siempre en predios de los primeros.

Los Leñadores tuneros, tras su compromiso frente a los Toros agramontinos, se mantendrán en casa para recibir a los Gallos espirituanos del 26 al 28 de septiembre y, luego de la fecha de traslado, iniciarán una gira que se iniciará en Villa Clara, continuará en Isla de la Juventud y Pinar del Río, y concluirá en Matanzas.

El 16 de octubre, Las Tunas volverá a jugar ante su público y lo hará frente a los Leones de Industriales y los Tigres de Ciego de Ávila. Después, del 24 al 26 realizará una rápida salida a la vecina provincia de Holguín y regresará al “Julio Antonio Mella” para enfrentar consecutivamente a Artemisa, Cienfuegos y Mayabeque.

Ya en la recta final de la primera etapa de la 54 Serie Nacional, los Leñadores chocarán con los elencos del extremo oriental de Cuba: del 8 al 14 de diciembre jugarán en terrenos de Granma y Santiago de Cuba, mientras que entre el 16 y el 18 concluirán su paso por los primeros 45 juegos recibiendo a los Indios de Guantánamo.

El programa que se ha dado a conocer y que deberá tener su aprobación final el próximo día 17 en el Congresillo Técnico de la competencia, ha deparado para el equipo que dirigirá Ermidelio Urrutia 21 juegos como visitante y 24 como local. Sin embargo, llama la atención que Las Tunas jugará en casa frente a solo dos de los equipos clasificados la temporada anterior entre los ocho mejores: Industriales y Artemisa.

Así, los tuneros tendrán que afrontar el duro reto de jugar en la carretera ante los conjuntos de Pinar del Río (actual campeón) y Matanzas (vigente submonarca), además de Villa Clara, Isla de la Juventud, Holguín y Santiago de Cuba.

La primera fase de la 54 Serie Nacional se efectuará entre el 21 de septiembre y el 16 de diciembre, con 45 juegos para cada escuadra y ocho boletos en juego hacia la segunda etapa, prevista entre el 11 de enero y el 17 de marzo, con 42 encuentros por conjunto. De acuerdo con el documento al que este medio ha tenido acceso, del 30 de enero al 10 de febrero se hará un receso para que el campeón nacional acuda a la Serie del Caribe, cuya versión 2015 se efectuará del 2 al 8 en San Juan, Puerto Rico. En esas mismas fechas, podría retomarse el torneo José Antonio Huelga in Memoriam, otrora cita de carácter internacional.

Tras la reanudación del Campeonato, los cuatro mejores equipos del país accederán a la postemporada, que tendrá su fase semifinal del 19 al 28 de marzo y la gran final entre el 30 de marzo y el 7 de abril.