Cuatro décadas de Las Tunas en la Serie Nacional


Félix Núñez, el Látigo de Colombia, ganó 130 juegos para Las Tunas en series nacionales.

Félix Núñez, el Látigo de Colombia, ganó 130 juegos para Las Tunas en series nacionales.

El año que acaba de comenzar no debe ser uno más para el béisbol tunero. En este 2017 celebraremos los 40 años del debut de Las Tunas en Series Nacionales, un lapso de tiempo que si bien ha puesto a prueba la fidelidad de la afición, ha reservado igualmente momentos inolvidables, victorias espectaculares y un gran número de jugadores que han alcanzado ya la categoría de ídolos locales.

Porque no ha sido precisamente un cuento de hadas lo vivido en estas cuatro décadas. Los equipos tuneros debieron acumular muchas horas de sol y cientos de derrotas antes de comenzar a regalar alegrías a sus seguidores.

Han sido numerosas las temporadas difíciles, de escasos triunfos y demasiados reveses, en las que el único asidero para sus fanáticos fue degustar de primera mano el talento, entre muchos otros, de hombres como Gregorio Pérez y Félix Núñez; Ermidelio Urrutia, José Miguel Báez y Juan Carlos Pérez; Dánel Castro, Joan Carlos Pedroso, Osmani Urrutia, Ubisney Bermúdez, Yoelkis Cruz y Yosvani Alarcón.

Todos ellos, herederos de una tradición que data de mucho antes, cuando estas tierras vieron a jugadores de la talla de Cleveland “Chiflán” Clark o Manuel “Chino” Hidalgo, según nos recuerda el maestro Juan Emilio Batista Cruz.

Aquí comenzó Guillermo “Willy” Miranda el camino que luego lo conduciría hasta las Grandes Ligas norteamericanas. Considerado por muchos el mejor defensor del campo corto en la historia del béisbol cubano, se desempeñó entre 1951 y 1959 con los Yankees de Nueva York, los Senadores de Washington, los Medias Blancas de Chicago y los Orioles de Baltimore.

De Las Tunas salieron igualmente el zurdo Orlando Peña, quien lanzó en 14 temporadas con ocho equipos de la Major League Baseball, y el receptor Orlando de Jesús McFarlane, jugador de los Piratas de Pittsburg, los Tigres de Detroit y los Ángeles de California.

Pero fue en la temporada 1977-1978 que un equipo representó por primera vez a la recién nacida provincia de Las Tunas. Aquel equipo dirigido por Luis Cartón concluyó en el penúltimo lugar entre 18 elencos, con balance de 12 victorias y 37 derrotas. Desde entonces, fueron exactamente 12 las campañas con más reveses que triunfos, hasta que en la 1989-1990, bajo el mando de Frángel Reynaldo, los tuneros concluyeron con 25-23.

Aquel período de relativa estabilidad tuvo su punto álgido en la 91-92, cuando el mentor Reynaldo Sabido consiguió que sus jugadores finalizaran en el noveno puesto con 26 ganados y 21 perdidos. Eran los años del mejor staff que ha tenido Las Tunas en toda su historia, aunque la ofensiva y la defensa limitaron las aspiraciones de un elenco que llegó a quedarse a solo un paso de su primera postemporada.

Luego giraron las tornas y la crisis se trasladó hasta el montículo. De manera que volvieron las penurias y Las Tunas tocó fondo en la 41 Serie Nacional (2002), cuando ganó apenas 23 de los 90 juegos del calendario. Sin embargo, casi de inmediato una nueva generación comenzó a encontrar el camino: con Ángel Sosa y Rolando Ponce de León al mando, y ya bajo el mote de Leñadores, se lograron temporadas ganadoras.

Era la antesala del momento más grande en la historia del béisbol tunero, su primera clasificación a la etapa de play off, conseguida luego de alcanzar las 50 victorias y concluir en un histórico séptimo puesto bajo las órdenes de Ermidelio Urrutia.

Desde entonces, el equipo verdirojo ascendió hasta el sexto lugar en el 2012 (su mejor ubicación histórica), con Juan Miguel Gordo en el puesto de dirección de un equipo que elevó hasta 54 su récord de juegos ganados para una temporada.

A 40 años de su primer choque en los clásicos nacionales, el béisbol de Las Tunas comienza el 2017 con nuevas ideas en su renovada estructura de dirección. Y no podía arrancar de mejor manera que mirando al futuro, cuando este fin de semana inicien los play off finales de los campeonatos provinciales en las categorías sub-12 y 9-10 años.

* Datos estadísticos del MSc. Modesto Castelló Góngora

Béisbol cubano: 10 olvidos imperdonables en el draft de los refuerzos


641x400-duvergelgtmoSi el líder jonronero de la temporada es desdeñado por seis mentores, y encima se hace acompañar por un bateador zurdo de sobrada experiencia internacional, con una espectacular línea ofensiva de 400/524/600, entonces del draft de refuerzos del béisbol cubano habrá cumplido con su particular cuota anual de increíbles olvidos y polémicas preferencias.

Si a algunos les llamó la atención la inclusión de nombres como los del santiaguero Danny Betancourt (Camagüey), el pinareño Reynier León (Villa Clara) o el tunero Yordanis Alarcón (Camagüey), no pocos se sorprendieron de ver fuera de la lista de 30 refuerzos a varios jugadores con números, prestigio o demostrados nervios de acero como para hacer mejores a los seis elencos que siguen en la disputa por la corona de Cuba.

Aquí la lista de las 10 exclusiones más increíbles del draft de refuerzos, versión 2016:

  1. Luis Manuel Castro (Abridor, Mayabeque)

El mejor lanzador de los Huracanes en la temporada consiguió balance de 5-3 con un equipo que culminó último después de ganar solo 11 juegos y perder 33. Castro lanzó para 2,67 carreras limpias por cada nueve entradas y tuvo un aceptable WHIP de 1,28. Sus oponentes le batearon 255 y promedió más de 6,0 innings de labor por cada apertura.

  1. Norberto González (Abridor, Cienfuegos)

Ganó cinco juegos en nueve decisiones y eso es casi todo lo bueno que puede hablarse del veterano zurdo de los Elefantes, además de su acostumbrada tasa de solo tres boletos por juego completo. Sin embargo, la experiencia acumulada durante tantos años de brega encima del box hacían del sureño una opción viable para las dos rondas finales, sobre todo teniendo en cuenta la depresión del pitcheo zurdo cubano. Norberto trabajó para 4,33 y los contrarios le promediaron un altísimo 314.

  1. Rudy Reyes (Jugador de cuadro, Industriales)

Ya sin la velocidad necesaria para desplazarse en las bases o mantenerse como un defensor fiable, el capitalino conserva intacta su condición de toletero oportuno, de los que se motivan con momentos de tensión. Hace poco más de un año fue líder de los bateadores en los Juegos Panamericanos de Toronto, donde ratificó su leyenda de hombre acostumbrado a rendir con el uniforme de la Selección Nacional. Con la camiseta azul de los Industriales, Reyes exhibió línea ofensiva (AVE/OBP/SLU) de 312/350/384, con 15 remolques cuatro jonrones.

  1. Luis E. Castillo (Relevista, Guantánamo)

No suelen correr con suerte los Indios en estos deslucidos shows de los refuerzos. Varios peloteros guantanameros con excelentes números han sido ignorados otros años y esta vez fue el turno de Castillo, autor de ocho salvamentos en la primera fase de la 56 Serie. El apagafuegos oriental trabajó además para un excepcional 2,25 y ponchó a 21 bateadores en 24 entradas de labor.

  1. Eriel Sánchez (Receptor, Sancti Spíritus)

No volverá nunca más a ser el slugger increíblemente agresivo y eficaz con corredores en circulación de antaño, pero como el gallo espirituano quedan pocos bateadores en el béisbol cubano. Su rendimiento estuvo lejos de lo espectacular (267/315/466), aunque pegó seis cuadrangulares y remolcó 23 carreras. En los últimos días, su director en la presente campaña acusó públicamente a algunos veteranos del equipo que ansían dirigir a los Gallos aun siendo jugadores activos y, a pesar de que su nombre nunca apareció en las polémicas declaraciones, estas bien pudieron ser una voz de alerta para el resto de los mentores.

  1. Dánel Castro (Designado, Las Tunas)

Aunque conserva buena parte de su velocidad, las lesiones y un sinnúmero de padecimientos lo han obligado a dosificar esfuerzos. Por eso no jugó ni siquera un inning a la defensa en toda la temporada. Pero Dánel Castro tiene otros conocidos atributos, mucho menos cuantificables y por ende más valiosos, que le habrían convertido en un gran refuerzo. Bien lo saben los Azucareros de Villa Clara, a quienes ayudó a poner fin a una sequía de 18 años sin títulos. El “Héroe de Baltimore” sencillamente no tiene nervios y está hecho para momentos de definiciones. Además, amasó estadísticas, cuanto menos, interesantes: 293/382/478, con ocho dobles, siete jonrones y 34 impulsadas.

  1. Dainier Gálvez (Camarero, Isla de la Juventud)

Hace solo unos días igualó un récord para play off de la pelota cubana, al conectarle de 5-5 al pitcheo de los Cachorros de Holguín. Sin la elegancia o la clase de otros, el camarero pinero creció a la sombra de Michel Enríquez, hasta convertirse en un pelotero que todo lo hace bien. En la actual temporada compiló un excepcional 370/449/506, además de remolcar 27 carreras y liderar el departamento de dobles, con 16. Si no bastara, como defensor de la intermedia cometió apenas tres errores en 237 lances y concluyó con envidiable promedio de 987.

  1. Yariel Duque (Antesalista y designado, Artemisa)

El matancero devenido artemiseño jugó la mitad de sus partidos en la antesala y el resto como bateador designado, un puesto que honró al pegar 10 jonrones y concluir como líder la primera fase, igualado con el avileño Luis Robert Moirán. Quizás la condición de eterno hombre de cambio a la que fue condenado por Víctor Mesa en Matanzas, haya terminado por pesar en los directores que debían decidir si incluirlo o no en sus nóminas. Al margen de esas suspicacias, el toletero zurdo tuvo línea ofensiva de 318/396/597, con 30 impulsadas, seis dobles y 10 vuelacercas. Esta vez, las matemáticas debieron ser suficientes.

  1. Leonardo Urgellés (Jardinero, Isla de la Juventud)

Un hombre que batee 372, exhiba average de embasado de 472 y slugging de 579 no puede quedarse fuera a la hora de escoger 30 refuerzos. Mucho menos si concluye cuarto en impulsadas (38), quinto en total de bases (84) y en OPS (1051), y sexto en slugging. A la defensa se desempeñó en todas las posiciones del outfield y promedió un excelente 981 (dos errores en 103 lances). Finalmente, un dato muy revelador: sus 11 asistencias fueron el mayor número registrado por un jugador que se desempeñara únicamente en los jardines.

  1. Giorbis Duvergel (Designado, Guantánamo)

Ciertamente, jugó solo 41 entradas como jardinero central de los Indios, lo cual le resta mucha versatilidad y opciones de adaptación a la dinámica de otro equipo. Pero, señores, lo de Giorvis con el madero en la mano fue sencillamente espectacular: su línea ofensiva fue de 400/524/600. O sea, segundo en average, primero en promedio de embasado y cuarto en slugging, además de concluir como sublíder en OPS (1124). Bateó ocho dobles y cinco jonrones, recibió 31 boletos en 37 juegos y se ponchó solo 11 veces. Lo del guantanamero en los últimos años ha sido lo más parecido a un Expediente X, pues sus números le han situado siempre en lo más alto de las eventuales preferencias y, en más de una ocasión, ha debido observar por la tele la segunda fase de la temporada.

Otros jugadores excluidos: Yunier Mendoza (SSP/ AVE: 311, OBP: 395), Daviel Gómez (SSP/ AVE: 332, H: 63_líder), Duniesky Barroso (SSP/ AVE: 363, CI: 25), Andrés Reyna (SCU/ AVE: 343, OBP: 472, SLU: 515), Ernesto Lalana (LTU/ AVE: 319, CI: 20), Jorge Johnson (LTU/ AVE: 360, OBP: 410, CI: 16), Yorbert Sánchez (IND/ AVE: 350, DEF: 976), Gerardo Casí (IJV/ AVE: 338, SLU: 519, CI: 25), Rigoberto Gómez (IJV, AVE: 356, OBP: 419), Robert L. Delgado (GTM/ AVE: 310, OBP: 445, 2B: 14), Juan M. Soriano (CFG/ AVE: 324, OBP: 417, CI: 24).

Otros lanzadores excluidos: Orlandis Martínez (GTM/ G-P: 4-1, PCL: 3,45), Eddy Abel García (IND/ G-P: 4-1, PCL: 3,66), Ubisney Bermúdez (LTU/ G-P: 5-3, PCL: 3,74), Yoendris Montero (SCU/ PCL: 2,41).

Refuerzos del Béisbol Cubano: Yoelkis a los Alazanes; Yordanis Alarcón y Viñales, a los Toros


Yordanis Alarcón llegará a reforzar la esquina caliente agramontina. / Foto: Ángel Luis Batista.

Yordanis Alarcón llegará a reforzar la esquina caliente agramontina. / Foto: Ángel Luis Batista.

El diestro Yoelkis Cruz defenderá los colores de los Alazanes de Granma, al tiempo que Yordanis Alarcón y Rafael Viñales vestirán la camiseta de los Toros de Camagüey, después de que este jueves en la noche los seis equipos sobrevivientes de la primera fase de la 56 Serie Nacional escogieran cinco refuerzos de cara a la segunda etapa de la temporada.

Yoelkis podría integrarse a la primera línea de abridores granmenses. El abridor de 37 años culminó la primera fase con balance de 7-2, efectividad de 3,43 y excelente WHIP de 1,17. Además, en el play off de comodín frente al elenco de Camagüey, hizo valer su larga experiencia y lanzó 7,0 sólidas entradas en la victoria 2×0 de los Leñadores de Las Tunas, la única conseguida ante los Toros.

A pesar de ser el último de los 30 jugadores solicitados, el receptor Rafael Viñales se ha consolidado como una verdadera sensación ofensiva, hasta el punto de ser incluido por primera vez en el Juego de las Estrellas. Autor de nueve jonrones y 31 carreras impulsadas en la fase preliminar, el enmascarado tunero sumó tres dobles, dos jonrones y promedio de 462 en la serie de eliminación ante Camagüey.

Por último, Yordanis Alarcón aportará veteranía y poder ofensivo a la esquina caliente camagüeyana, a pesar de no estar en su mejor campaña. El mayor de los hermanos Alarcón promedió 266, con tres vuelacercas y 16 remolcadas, además de exhibir un buen promedio defensivo de 953 en la antesala.

A continuación la lista completa de los refuerzos de cada equipo:

Matanzas: Frank Monthiet (LD, Industriales), Wílliam Saavedra (1B, Pinar del Río),  Stayler Hernández (RF, Industriales), Danny Aguilera (LD, Isla de la Juventud), Juan Carlos Torriente (2B, Industriales).

Ciego de Ávila: Vladimir Baños (LD, Pinar del Río), José A. García (LD, Artemisa), Donal Duarte (EB, Pinar del Río), Edilse Silva (LF, Santiago de Cuba), Raidel Martínez (LD, Pinar del Río).

Villa Clara: Yosvani Torres (LD, Pinar del Río), Alexánder Malleta (1B, Industriales), Michael González (SS, Mayabeque), Yaifredo Domínguez (LD, Pinar del Río), Reinier León (CF, Pinar del Río).

Granma: Miguel Lahera (LD, Artemisa), Yoelkis Cruz (LD, Las Tunas), Frank C. Morejón (C, Industriales), Denis Laza (LF, Mayabeque), Leorisbel Sánchez (LZ, Cienfuegos).

Holguín: Liván Moinello (LZ, Pinar del Río), Noelvis Entenza (LD, Industriales), Wílber Pérez (LZ, Isla de la Juventud), Yusniel Ibáñez (RF, Cienfuegos), Dayron Alexis Riera (LD, Guantánamo).

Camagüey: Erlys Casanova (LD, Pinar del Río), Danny Betancourt (LD, Santiago de Cuba), Julio P. Martínez (CF, Guantánamo), Yordanis Alarcón (3B, Las Tunas), Rafael Viñales (C, Las Tunas).

Dos cornadas muy difíciles de olvidar


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A pesar del enorme espectáculo que fue para la afición de todo el país, más allá del torrente de emociones en el que se convirtió el primer play off de comodín del béisbol cubano, a los tuneros nos tocó una vez más sufrir con un equipo incapaz de manejar la presión extrema del momento, eliminado por los Toros de Camagüey y herido de muerte por dos cornadas que tardarán mucho en ser olvidadas por los fanáticos locales.

El desarrollo de la decisiva serie entre dos vecinos que se conocen sobradamente fue configurando la mutación de ambos elencos. Si los camagüeyanos salieron el pasado domingo visiblemente nerviosos a la grama del estadio Julio Antonio Mella, quizás debido a la gran juventud que prima en sus filas, los Leñadores se encargaron de permitirles gentilmente recuperar de a poco la confianza.

En la jornada dominical, los bateadores tuneros dejaron en circulación la escandalosa cifra de 15 corredores y, aunque ganaron colgados de los brazos de Yoelkis Cruz y Yudiel Rodríguez, lo cierto es que lo hicieron por un margen lo suficientemente estrecho como para dejar intactas las ganas de un equipo con 10 años de sed de victorias y una gran reserva de talento en su nómina.

En total, los dirigidos por Ermidelio Urrutia desperdiciaron hasta 37 hombres sobre las almohadillas y dejaron ¡siete! veces las bases llenas en solo tres juegos, cifras condicionadas por un line up inoperante en buena parte de sus turnos de mayor responsabilidad.

La nula oportunidad de los Leñadores fue condicionando entrada tras entrada su juego. Después de la primera mitad del segundo partido, los de verde y rojo perdieron la calma con la que habían superado en toda la línea al rival y dejaron crecer la inspiración agramontina, inflamada todo el tiempo por una afición entregada hasta la demencia.

INOPERANCIA OFENSIVA

Para cualquier equipo del mundo habría sido complicado ganar con los números que exhibió Las Tunas. Del primero al sexto turnos de su alineación, la columna vertebral del ataque, el rendimiento quedó muy lejos de lo que se podía esperar.

Además del buen accionar de Andrés Quiala, quien produjo de 10-4 e incluso pegó un importante cuadrangular, la notable excepción fue el receptor Rafael Viñales. El manatiense había avisado ya en la Serie Provincial, cuando conectó batazos claves para el histórico título de Manatí, aunque lo de la 56 Serie ha sido de escándalo.

Obligado a suplir la irreparable ausencia de Yosvani Alarcón, Viñales no solo fue un puntal a lo largo de toda la fase clasificatoria (nueve jonrones y 31 impulsadas), sino que se echó el equipo al hombro en el play off y encandiló a toda la familia del béisbol cubano. El enmascarado tunero produjo de 13-6 (462), con par de bambinazos, tres dobles e igual número de carreras remolcadas.

Hasta ahí las buenas noticias. Entre los turnos 1, 3, 5 y 6 del orden al bate tunero, se bateó de 47-8 en los tres choques, para un anémico promedio de 170 y un inaceptable número de fallos en momentos decisivos, que a la postre costaron las dos derrotas, la eliminación y la ausencia de béisbol en el “Mella” por los próximos 10 meses.

UN DESIERTO EN EL BULLPEN

Enfrentar una serie de eliminación con apenas cuatro lanzadores parecía una misión imposible y finalmente así fue. Sobre todo porque el bullpen tunero era un solar yermo, ausentes ya por motivos disciplinarios Diego Granado y José Adiel Moreno, y con un relevista clave como Yosbel Alarcón en una inexplicable baja forma deportiva. Del resto, en total seis serpentineros, poco esperaba una dirección que les permitió trabajar en apenas 64 entradas a lo largo de todo el Campeonato.

Reconvertido en apagafuegos, el zurdo Yudiel Rodríguez estuvo casi perfecto en el primer encuentro, pero no salió igual en el segundo y se quedó sin ver acción en el tercero. La razón por la cual no fue el relevista en el fatídico séptimo episodio del juego del miércoles solo la conoce el colectivo técnico del equipo, el mismo que demoró innecesariamente a un Alarcón castigado en demasía, hasta permitirles a los Toros tomar una insalvable ventaja de cuatro carreras.

De manera que casi todo se encomendó a los abridores, los tres de excelente labor. La fulgurante actuación de Yoelkis Cruz el pasado domingo se tradujo en la única victoria, mientras que Ubisney Bermúdez mereció alcanzar su triunfo 120 en Serie Nacionales y Alejandro Meneses respondió a la hora buena, cuando pocos confiaban en que trabajara con la madurez y la autoconfianza que mostró.

Del desastroso estado en el que llegó el pitcheo tunero a estas instancias decisivas habrá que sacar algunas lecciones. La más evidente está relacionada con la inclusión de algunos hombres que se sabía podrían aportar muy poco, en algún caso por la edad y los muchos años sin lanzar a este nivel, en otro porque ya había venido anteriormente de otra provincia a convertirse en un experimento fallido. Fuera del equipo quedaron otros muchachos jóvenes, quizás sin las herramientas necesarias para este nivel, pero en todo caso con el futuro que ya no tienen otros.

DEUDAS CON LA AFICIÓN

Puestos a resumir lo que ha sido esta temporada para Las Tunas, habría que destacar por encima de todo cuán lejos quedó el equipo de su principal objetivo, ubicarse entre los cuatro grandes, tal y como se propusieron a principios de temporada sus directivos.

Luego de un inicio prometedor, el primer contratiempo grave llegó en Matanzas, donde no solo sufrieron su primera barrida, sino que perdieron para el resto de la temporada a Yosvani Alarcón. Cuando se produjo su lamentable autoexpulsión, Alarcón bateaba 365, con seis jonrones y 13 impulsadas en solo 16 juegos. En el resto del calendario, su ausencia fue un fantasma que atormentó una y otra vez al conjunto, a pesar de la tremenda respuesta de Viñales.

Después, la inestabilidad de algunos abridores, la zozobra de los relevistas y en general el muy discutible manejo del pitcheo y del juego táctico del equipo (también ante Camagüey en el play off) se unieron a la baja forma de figuras imprescindibles dentro del grupo, que en muchos casos no asumieron el rol de líderes que les tocaba.

Para los Leñadores queda únicamente el consuelo de aspirar a la séptima plaza del Campeonato, enviar a Rafael Viñales, Jorge Johnson y Yoelkis Cruz al Juego de las Estrellas, y esperar que el resto de los clasificados escoja como refuerzos al mayor número posible de peloteros tuneros.

Béisbol cubano: Yoelkis le pone la primera cruz a los Toros


Foto: István Ojeda Bello

Foto: István Ojeda Bello

Otra descomunal salida de Yoelkis Cruz y un relevo casi perfecto del zurdo Yudiel Rodríguez condujeron hoy a Las Tunas a victoria de 2×0 ante los Toros de Camagüey, en el primer choque del play off de comodín, que define uno de los boletos a la segunda fase de la 56 Serie Nacional de Béisbol.

Como tantas otras veces, Cruz tuvo un arranque dubitativo y los Toros amenzaron con tomar el mando en las dos primeras entradas. Sin embargo, el tunero se refugió en su control para completar 7,0 entradas sin boletos, sumar su octavo éxito de la temporada y situar a su equipo a solo un paso de la etapa élite del béisbol cubano.

Cada instante del choque estuvo revestido de presión. Ambos equipos salieron al estadio Julio Antonio Mella sabiendo qué se jugaban y desde el principio se pudo apreciar que la juventud de los agramontinos podía ser un factor de peso en el resultado final. De la ansiedad de los bateadores contrarios sacó provecho Yoelkis, quien apeló más de una vez a su pronunciado slider fuera de la zona de bateo para ponchar a cuatro y espaciar siete jits.

Menos suerte tuvo el abridor camagüeyano José Ramón Rodríguez, quien se presentó en la Hoguera de los Leñadores con balance de 7-2 y excelente efectividad de 2,30, pero no pudo pasar de la tercera entrada. Con mucho mejores números en función de relevista (5-0, PCL de 0.38 y WHIP de 0.68) que como iniciador (2-2/ 3.77/1.32), el joven serpentinero estuvo todo el tiempo encima de un volcán que no entró en erupción únicamente por la inoperancia de los bateadores locales con compañeros en circulación.

Hasta 15 corredores tuneros quedaron en las almohadillas, a la espera de un remolque que solo se produjo a la altura del tercer capítulo, cuando Ernesto F. Lalana empujó con sencillo al jardín izquierdo la primera anotación del juego. La segunda de los Leñadores llegó en la cuarta entrada, ya frente a los envíos del relevista Arbelio Quiroz, quien no pudo controlar sus envíos y propició que el veloz Héctor Castillo aprovechara un wild pitch para anotar la segunda y última carrera del encuentro.

Los Toros necesitaron utilizar a cinco lanzadores, entre ellos el zurdo Dariel Góngora y el apagafuegos Frank Madam, quienes se combinaron para mantener en el juego a su equipo. Sin embargo, los visitantes nunca pudieron concretar el repunte, pues tras la salida de Yoelkis Cruz por completar el número máximo de lanzamientos (120), el zurdo Yudiel Rodríguez se presentó en gran forma.

Rodríguez ponchó a tres bateadores en 2,0 capítulos y, además de apuntarse el salvamento, quedó habilitado para trabajar el próxima martes, cuando el parque Cándido González de la capital agramontina acoja el segundo partido del play off.

El mentor Ermidelio Urrutia anunció para ese crucial choque al veterano Ubisney Bermúdez, quien tiene foja de 5-3 y efectividad de 3.74. Por su parte, el camagüeyano Orlando González debe utilizar al derecho Yariel Rodríguez, quien ha gando cinco juegos en siete decisiones y lanza para 2.92 carreras limpias por encuentro.

 

Leñadores vs. Toros, por un puesto en la élite de la pelota cubana


jorge-johnson-vs-camaguey-beisbol-cubanoLuego de mucho sufrimiento por parte de la afición, y de que su equipo se viera obligado a efectuar verdaderos choques de postemporada ante conjuntos que no se jugaban absolutamente nada, Las Tunas se prepara para enfrentar desde este domingo a los Toros de Camagüey en un play off de tres partidos a ganar dos, por un puesto en la fase élite de la 56 Serie Nacional de Béisbol.

Un cañonazo al jardín central del camarero Ernesto F. Lalana dejó tendidos el miércoles a los Huracanes de Mayabeque y les abrió a los tuneros las puertas de la disputa por uno de los dos cupos que completarán la nómina de seis elencos en la siguiente etapa.

Además de Lalana, un pelotero que ya desde el pasado año le hizo mucha falta al equipo, otros jugadores fueron claves en el triunfo decisivo ante los mayabequenses. Uno de ellos fue el relevista Alejandro Meneses, un muchacho que a ratos desata todo el talento que le hemos conocido desde edades escolares y nos regala actuaciones como la del último encuentro ante los Huracanes.

El espigado serpentinero lanzó un relevo para recordar y se apuntó su cuarta victoria de la temporada. En 6,1 entradas de labor, a Meneses no le hicieron carreras y le batearon apenas tres jits, además de propinar seis ponches y no conceder bases por bolas.

Su labor fue aun más valiosa por haber llegado en un momento en el que su equipo perdía 3×0 y, anulado por completo al bate, necesitaba seguridad desde el box para intentar descifrar al pitcheo rival. Su gran salida permitió que los Leñadores comenzaran a meterse poco a poco en el juego y, ya a la altura del sexto inning, apareció el de siempre, Dánel Castro, quien conectó un jonrón que despertó a la ofensiva local.

Los miles de aficionados que asistieron al estadio Julio Antonio Mella, una concurrencia que pocos parques pueden exhibir por estos tiempos, debieron esperar hasta el octavo inning, cuando el receptor Rafael Viñales igualó el choque con su octavo vuelacercas de la campaña, dejando todo listo para que en el noveno capítulo llegara la carrera decisiva por el cohete al central de Lalana.

Con 23 victorias y 21 reveses, Las Tunas enfrenta este viernes a los Azucareros de Villa Clara en un choque de puro trámite para los locales, pero de capital importancia para los naranjas, pues una victoria les asegura su inclusión directa en la siguiente fase y una derrota les envía a la serie de comodín ante los Piratas de Isla de la Juventud.

En esta batalla campal que fueron los choques pendientes, el gran damnificado fue el elenco de Guantánamo. Cuando necesitaban apenas una victoria para avanzar, los Indios perdieron sus cuatro choques ante Granma y Matanzas, y suceda lo que suceda entre tuneros y villaclareños, han quedado fuera de la presente temporada. Si Las Tunas, que ya no se juega nada y no debe utilizar a sus principales abridores, cae en el encuentro de hoy, terminaría empatada con Guantánamo e Isla de la Juventud, todos con balance de 23-22.

De acuerdo con el reglamento de la Serie, habría que acudir a la fórmula TQB (Team Quality Balance) y con ella los Leñadores tienen ya asegurado el séptimo puesto. Luego, la igualdad entre Piratas e Indios se despejaría por la subserie entre ellos, ganada por unos pineros ya dueños del octavo lugar.

PLAY OFF ADELANTADOS

A la afición tunera, que estuvo representada por una vanguardia en el estadio Guillermón Moncada, jamás se le olvidará la enconada resistencia que encontró su equipo en las Avispas santiagueras.

Condenados a ocupar el puesto 14, sin nada que buscar, los santiagueros dieron una batalla que algunos calificaron de demostración de vergüenza y ética deportivas, pero que a los dirigidos por Ermidelio Urrutia les pudo costar la clasificación. Por eso, porque la memoria es larga y el destino, caprichoso, los tuneros tendrán que saldar algún día esta deuda con los de la Capital del Caribe. Si los papeles se invirtieran, no les quedaría otra opción que honrar debidamente la vergüenza y la ética, peleando cada out hasta repetir esta demostración de integridad protagonizada por un histórico en horas bajas que, de haber jugado cada choque de la temporada como lo hizo en los dos últimos ante Las Tunas, habría podido pelear por al menos acercarse a lo que un día fue.

Para salir vivos de la muy hospitalaria Santiago, fue clave la aportación de hombres como Yordan Calaña y Dánel Castro, líderes ofensivos en la subserie. El primero no solo dio seguridad a la defensa, sino que en esos tres partidos produjo de 10-5, con cuatro remolcadas; mientras que Dánel solo necesitó ser consecuente con su historia en momentos decisivos y bateó de 13-6, con tres impulsadas.

Punto y aparte para los tres abridores, Yoelkis Cruz, Yudiel Rodríguez y Ubisney Bermúdez, autores de excelentes actuaciones que les consolidan como baluartes de las esperanzas tuneras en su duelo frente a los agramontinos. Sin embargo, el acierto de estos tres lanzadores acentúa el desconcierto que reina en el pitcheo de relevo, que con la excepción de Meneses, ha aportado muy poco en la última parte del calendario.

La exclusión por motivos disciplinarios de Diego Granado y las dudas que despierta la forma deportiva de un hombre como Yosbel Alarcón, fundamental en el bullpen, dejan muy pocas opciones al cuerpo de dirección a la hora de manejar los capítulos finales de cada juego.

TOROS A LA VISTA

Para avanzar a la siguiente fase, Las Tunas tendrá que pasar por encima de los Toros de Camagüey, el equipo ante el que debutaron en la presente campaña y al que solo le pudieron marcar tres carreras en igual cantidad de juegos.

Para Yoelkis Cruz, el abridor en el primer partido, será una revancha particular, pues el pasado 7 de agosto, el primer día del Campeonato, permitió cinco carreras y nueve jits en apenas 2,0 entradas. Los agramontinos ganaron aquel choque por nocao de 10×0 y un día después repitieron victoria, esa vez con pizarra de 5×1. Los Leñadores consiguieron escapar a la barrida con cerrado triunfo de 2×1, colgados de los brazos de José Adiel Moreno y el menor de los hermanos Alarcón.

Dos meses después, ambos conjuntos llegan en situaciones distintas. Los camagüeyanos dilapidaron una excelente renta conseguida en la primera mitad, terminaron perdiendo muchos juegos y llegarán al choque dominical con 11 días sin jugar. Por su parte, Las Tunas podría aprovechar la adrenalina de los últimos días para entrar con fuerza a la decisiva serie, sobre todo si se reincorpora a la producción ofensiva, como ya hizo ante Mayabeque, su cuarto bate Rafael Viñales.

Los de la tierra del Mayor son mejores en todos los departamentos de juego, pues batean 301, con 242 carreras anotadas (por 295 y 200 de Las Tunas), defienden para 980 (por 976) y sus lanzadores trabajan para 3,77 carreras limpias por juego, mejor que el 4,33 de los tuneros.

Individualmente, los Toros cuentan con varios hombres de gran labor a la ofensiva. El primero de ellos, el torpedero Alexánder Ayala, quien promedia 373, con cinco vuelacercas y 40 impulsadas (líder). Además, resaltan Leonel Segura (373), Humberto Bravo (324), Yendry Téllez (333) y el jardinero Héctor Hernández, quien bateó 319, remolcó 31 carreras y robó 16 bases en 18 intentos. Entre sus lanzadores, destacan Yariel Rodríguez (5-2 y efectividad de 2,92) y José Ramón Rodríguez (7-2, con 2,30), así como Arbelio Quiroz (4-5, 2,84) y los relevistas Frank Madan (3,04 y seis salvados) y Yormani Socarrás (dos salvamentos y promedio de 2,40).

El play off comenzará este domingo en el estadio Julio Antonio Mella y continuará martes y miércoles en la Ciudad de los Tinajones.