Cuatro décadas de Las Tunas en la Serie Nacional


Félix Núñez, el Látigo de Colombia, ganó 130 juegos para Las Tunas en series nacionales.

Félix Núñez, el Látigo de Colombia, ganó 130 juegos para Las Tunas en series nacionales.

El año que acaba de comenzar no debe ser uno más para el béisbol tunero. En este 2017 celebraremos los 40 años del debut de Las Tunas en Series Nacionales, un lapso de tiempo que si bien ha puesto a prueba la fidelidad de la afición, ha reservado igualmente momentos inolvidables, victorias espectaculares y un gran número de jugadores que han alcanzado ya la categoría de ídolos locales.

Porque no ha sido precisamente un cuento de hadas lo vivido en estas cuatro décadas. Los equipos tuneros debieron acumular muchas horas de sol y cientos de derrotas antes de comenzar a regalar alegrías a sus seguidores.

Han sido numerosas las temporadas difíciles, de escasos triunfos y demasiados reveses, en las que el único asidero para sus fanáticos fue degustar de primera mano el talento, entre muchos otros, de hombres como Gregorio Pérez y Félix Núñez; Ermidelio Urrutia, José Miguel Báez y Juan Carlos Pérez; Dánel Castro, Joan Carlos Pedroso, Osmani Urrutia, Ubisney Bermúdez, Yoelkis Cruz y Yosvani Alarcón.

Todos ellos, herederos de una tradición que data de mucho antes, cuando estas tierras vieron a jugadores de la talla de Cleveland “Chiflán” Clark o Manuel “Chino” Hidalgo, según nos recuerda el maestro Juan Emilio Batista Cruz.

Aquí comenzó Guillermo “Willy” Miranda el camino que luego lo conduciría hasta las Grandes Ligas norteamericanas. Considerado por muchos el mejor defensor del campo corto en la historia del béisbol cubano, se desempeñó entre 1951 y 1959 con los Yankees de Nueva York, los Senadores de Washington, los Medias Blancas de Chicago y los Orioles de Baltimore.

De Las Tunas salieron igualmente el zurdo Orlando Peña, quien lanzó en 14 temporadas con ocho equipos de la Major League Baseball, y el receptor Orlando de Jesús McFarlane, jugador de los Piratas de Pittsburg, los Tigres de Detroit y los Ángeles de California.

Pero fue en la temporada 1977-1978 que un equipo representó por primera vez a la recién nacida provincia de Las Tunas. Aquel equipo dirigido por Luis Cartón concluyó en el penúltimo lugar entre 18 elencos, con balance de 12 victorias y 37 derrotas. Desde entonces, fueron exactamente 12 las campañas con más reveses que triunfos, hasta que en la 1989-1990, bajo el mando de Frángel Reynaldo, los tuneros concluyeron con 25-23.

Aquel período de relativa estabilidad tuvo su punto álgido en la 91-92, cuando el mentor Reynaldo Sabido consiguió que sus jugadores finalizaran en el noveno puesto con 26 ganados y 21 perdidos. Eran los años del mejor staff que ha tenido Las Tunas en toda su historia, aunque la ofensiva y la defensa limitaron las aspiraciones de un elenco que llegó a quedarse a solo un paso de su primera postemporada.

Luego giraron las tornas y la crisis se trasladó hasta el montículo. De manera que volvieron las penurias y Las Tunas tocó fondo en la 41 Serie Nacional (2002), cuando ganó apenas 23 de los 90 juegos del calendario. Sin embargo, casi de inmediato una nueva generación comenzó a encontrar el camino: con Ángel Sosa y Rolando Ponce de León al mando, y ya bajo el mote de Leñadores, se lograron temporadas ganadoras.

Era la antesala del momento más grande en la historia del béisbol tunero, su primera clasificación a la etapa de play off, conseguida luego de alcanzar las 50 victorias y concluir en un histórico séptimo puesto bajo las órdenes de Ermidelio Urrutia.

Desde entonces, el equipo verdirojo ascendió hasta el sexto lugar en el 2012 (su mejor ubicación histórica), con Juan Miguel Gordo en el puesto de dirección de un equipo que elevó hasta 54 su récord de juegos ganados para una temporada.

A 40 años de su primer choque en los clásicos nacionales, el béisbol de Las Tunas comienza el 2017 con nuevas ideas en su renovada estructura de dirección. Y no podía arrancar de mejor manera que mirando al futuro, cuando este fin de semana inicien los play off finales de los campeonatos provinciales en las categorías sub-12 y 9-10 años.

* Datos estadísticos del MSc. Modesto Castelló Góngora

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Béisbol cubano: 10 olvidos imperdonables en el draft de los refuerzos


641x400-duvergelgtmoSi el líder jonronero de la temporada es desdeñado por seis mentores, y encima se hace acompañar por un bateador zurdo de sobrada experiencia internacional, con una espectacular línea ofensiva de 400/524/600, entonces del draft de refuerzos del béisbol cubano habrá cumplido con su particular cuota anual de increíbles olvidos y polémicas preferencias.

Si a algunos les llamó la atención la inclusión de nombres como los del santiaguero Danny Betancourt (Camagüey), el pinareño Reynier León (Villa Clara) o el tunero Yordanis Alarcón (Camagüey), no pocos se sorprendieron de ver fuera de la lista de 30 refuerzos a varios jugadores con números, prestigio o demostrados nervios de acero como para hacer mejores a los seis elencos que siguen en la disputa por la corona de Cuba.

Aquí la lista de las 10 exclusiones más increíbles del draft de refuerzos, versión 2016:

  1. Luis Manuel Castro (Abridor, Mayabeque)

El mejor lanzador de los Huracanes en la temporada consiguió balance de 5-3 con un equipo que culminó último después de ganar solo 11 juegos y perder 33. Castro lanzó para 2,67 carreras limpias por cada nueve entradas y tuvo un aceptable WHIP de 1,28. Sus oponentes le batearon 255 y promedió más de 6,0 innings de labor por cada apertura.

  1. Norberto González (Abridor, Cienfuegos)

Ganó cinco juegos en nueve decisiones y eso es casi todo lo bueno que puede hablarse del veterano zurdo de los Elefantes, además de su acostumbrada tasa de solo tres boletos por juego completo. Sin embargo, la experiencia acumulada durante tantos años de brega encima del box hacían del sureño una opción viable para las dos rondas finales, sobre todo teniendo en cuenta la depresión del pitcheo zurdo cubano. Norberto trabajó para 4,33 y los contrarios le promediaron un altísimo 314.

  1. Rudy Reyes (Jugador de cuadro, Industriales)

Ya sin la velocidad necesaria para desplazarse en las bases o mantenerse como un defensor fiable, el capitalino conserva intacta su condición de toletero oportuno, de los que se motivan con momentos de tensión. Hace poco más de un año fue líder de los bateadores en los Juegos Panamericanos de Toronto, donde ratificó su leyenda de hombre acostumbrado a rendir con el uniforme de la Selección Nacional. Con la camiseta azul de los Industriales, Reyes exhibió línea ofensiva (AVE/OBP/SLU) de 312/350/384, con 15 remolques cuatro jonrones.

  1. Luis E. Castillo (Relevista, Guantánamo)

No suelen correr con suerte los Indios en estos deslucidos shows de los refuerzos. Varios peloteros guantanameros con excelentes números han sido ignorados otros años y esta vez fue el turno de Castillo, autor de ocho salvamentos en la primera fase de la 56 Serie. El apagafuegos oriental trabajó además para un excepcional 2,25 y ponchó a 21 bateadores en 24 entradas de labor.

  1. Eriel Sánchez (Receptor, Sancti Spíritus)

No volverá nunca más a ser el slugger increíblemente agresivo y eficaz con corredores en circulación de antaño, pero como el gallo espirituano quedan pocos bateadores en el béisbol cubano. Su rendimiento estuvo lejos de lo espectacular (267/315/466), aunque pegó seis cuadrangulares y remolcó 23 carreras. En los últimos días, su director en la presente campaña acusó públicamente a algunos veteranos del equipo que ansían dirigir a los Gallos aun siendo jugadores activos y, a pesar de que su nombre nunca apareció en las polémicas declaraciones, estas bien pudieron ser una voz de alerta para el resto de los mentores.

  1. Dánel Castro (Designado, Las Tunas)

Aunque conserva buena parte de su velocidad, las lesiones y un sinnúmero de padecimientos lo han obligado a dosificar esfuerzos. Por eso no jugó ni siquera un inning a la defensa en toda la temporada. Pero Dánel Castro tiene otros conocidos atributos, mucho menos cuantificables y por ende más valiosos, que le habrían convertido en un gran refuerzo. Bien lo saben los Azucareros de Villa Clara, a quienes ayudó a poner fin a una sequía de 18 años sin títulos. El “Héroe de Baltimore” sencillamente no tiene nervios y está hecho para momentos de definiciones. Además, amasó estadísticas, cuanto menos, interesantes: 293/382/478, con ocho dobles, siete jonrones y 34 impulsadas.

  1. Dainier Gálvez (Camarero, Isla de la Juventud)

Hace solo unos días igualó un récord para play off de la pelota cubana, al conectarle de 5-5 al pitcheo de los Cachorros de Holguín. Sin la elegancia o la clase de otros, el camarero pinero creció a la sombra de Michel Enríquez, hasta convertirse en un pelotero que todo lo hace bien. En la actual temporada compiló un excepcional 370/449/506, además de remolcar 27 carreras y liderar el departamento de dobles, con 16. Si no bastara, como defensor de la intermedia cometió apenas tres errores en 237 lances y concluyó con envidiable promedio de 987.

  1. Yariel Duque (Antesalista y designado, Artemisa)

El matancero devenido artemiseño jugó la mitad de sus partidos en la antesala y el resto como bateador designado, un puesto que honró al pegar 10 jonrones y concluir como líder la primera fase, igualado con el avileño Luis Robert Moirán. Quizás la condición de eterno hombre de cambio a la que fue condenado por Víctor Mesa en Matanzas, haya terminado por pesar en los directores que debían decidir si incluirlo o no en sus nóminas. Al margen de esas suspicacias, el toletero zurdo tuvo línea ofensiva de 318/396/597, con 30 impulsadas, seis dobles y 10 vuelacercas. Esta vez, las matemáticas debieron ser suficientes.

  1. Leonardo Urgellés (Jardinero, Isla de la Juventud)

Un hombre que batee 372, exhiba average de embasado de 472 y slugging de 579 no puede quedarse fuera a la hora de escoger 30 refuerzos. Mucho menos si concluye cuarto en impulsadas (38), quinto en total de bases (84) y en OPS (1051), y sexto en slugging. A la defensa se desempeñó en todas las posiciones del outfield y promedió un excelente 981 (dos errores en 103 lances). Finalmente, un dato muy revelador: sus 11 asistencias fueron el mayor número registrado por un jugador que se desempeñara únicamente en los jardines.

  1. Giorbis Duvergel (Designado, Guantánamo)

Ciertamente, jugó solo 41 entradas como jardinero central de los Indios, lo cual le resta mucha versatilidad y opciones de adaptación a la dinámica de otro equipo. Pero, señores, lo de Giorvis con el madero en la mano fue sencillamente espectacular: su línea ofensiva fue de 400/524/600. O sea, segundo en average, primero en promedio de embasado y cuarto en slugging, además de concluir como sublíder en OPS (1124). Bateó ocho dobles y cinco jonrones, recibió 31 boletos en 37 juegos y se ponchó solo 11 veces. Lo del guantanamero en los últimos años ha sido lo más parecido a un Expediente X, pues sus números le han situado siempre en lo más alto de las eventuales preferencias y, en más de una ocasión, ha debido observar por la tele la segunda fase de la temporada.

Otros jugadores excluidos: Yunier Mendoza (SSP/ AVE: 311, OBP: 395), Daviel Gómez (SSP/ AVE: 332, H: 63_líder), Duniesky Barroso (SSP/ AVE: 363, CI: 25), Andrés Reyna (SCU/ AVE: 343, OBP: 472, SLU: 515), Ernesto Lalana (LTU/ AVE: 319, CI: 20), Jorge Johnson (LTU/ AVE: 360, OBP: 410, CI: 16), Yorbert Sánchez (IND/ AVE: 350, DEF: 976), Gerardo Casí (IJV/ AVE: 338, SLU: 519, CI: 25), Rigoberto Gómez (IJV, AVE: 356, OBP: 419), Robert L. Delgado (GTM/ AVE: 310, OBP: 445, 2B: 14), Juan M. Soriano (CFG/ AVE: 324, OBP: 417, CI: 24).

Otros lanzadores excluidos: Orlandis Martínez (GTM/ G-P: 4-1, PCL: 3,45), Eddy Abel García (IND/ G-P: 4-1, PCL: 3,66), Ubisney Bermúdez (LTU/ G-P: 5-3, PCL: 3,74), Yoendris Montero (SCU/ PCL: 2,41).

Leñadores vs. Toros, por un puesto en la élite de la pelota cubana


jorge-johnson-vs-camaguey-beisbol-cubanoLuego de mucho sufrimiento por parte de la afición, y de que su equipo se viera obligado a efectuar verdaderos choques de postemporada ante conjuntos que no se jugaban absolutamente nada, Las Tunas se prepara para enfrentar desde este domingo a los Toros de Camagüey en un play off de tres partidos a ganar dos, por un puesto en la fase élite de la 56 Serie Nacional de Béisbol.

Un cañonazo al jardín central del camarero Ernesto F. Lalana dejó tendidos el miércoles a los Huracanes de Mayabeque y les abrió a los tuneros las puertas de la disputa por uno de los dos cupos que completarán la nómina de seis elencos en la siguiente etapa.

Además de Lalana, un pelotero que ya desde el pasado año le hizo mucha falta al equipo, otros jugadores fueron claves en el triunfo decisivo ante los mayabequenses. Uno de ellos fue el relevista Alejandro Meneses, un muchacho que a ratos desata todo el talento que le hemos conocido desde edades escolares y nos regala actuaciones como la del último encuentro ante los Huracanes.

El espigado serpentinero lanzó un relevo para recordar y se apuntó su cuarta victoria de la temporada. En 6,1 entradas de labor, a Meneses no le hicieron carreras y le batearon apenas tres jits, además de propinar seis ponches y no conceder bases por bolas.

Su labor fue aun más valiosa por haber llegado en un momento en el que su equipo perdía 3×0 y, anulado por completo al bate, necesitaba seguridad desde el box para intentar descifrar al pitcheo rival. Su gran salida permitió que los Leñadores comenzaran a meterse poco a poco en el juego y, ya a la altura del sexto inning, apareció el de siempre, Dánel Castro, quien conectó un jonrón que despertó a la ofensiva local.

Los miles de aficionados que asistieron al estadio Julio Antonio Mella, una concurrencia que pocos parques pueden exhibir por estos tiempos, debieron esperar hasta el octavo inning, cuando el receptor Rafael Viñales igualó el choque con su octavo vuelacercas de la campaña, dejando todo listo para que en el noveno capítulo llegara la carrera decisiva por el cohete al central de Lalana.

Con 23 victorias y 21 reveses, Las Tunas enfrenta este viernes a los Azucareros de Villa Clara en un choque de puro trámite para los locales, pero de capital importancia para los naranjas, pues una victoria les asegura su inclusión directa en la siguiente fase y una derrota les envía a la serie de comodín ante los Piratas de Isla de la Juventud.

En esta batalla campal que fueron los choques pendientes, el gran damnificado fue el elenco de Guantánamo. Cuando necesitaban apenas una victoria para avanzar, los Indios perdieron sus cuatro choques ante Granma y Matanzas, y suceda lo que suceda entre tuneros y villaclareños, han quedado fuera de la presente temporada. Si Las Tunas, que ya no se juega nada y no debe utilizar a sus principales abridores, cae en el encuentro de hoy, terminaría empatada con Guantánamo e Isla de la Juventud, todos con balance de 23-22.

De acuerdo con el reglamento de la Serie, habría que acudir a la fórmula TQB (Team Quality Balance) y con ella los Leñadores tienen ya asegurado el séptimo puesto. Luego, la igualdad entre Piratas e Indios se despejaría por la subserie entre ellos, ganada por unos pineros ya dueños del octavo lugar.

PLAY OFF ADELANTADOS

A la afición tunera, que estuvo representada por una vanguardia en el estadio Guillermón Moncada, jamás se le olvidará la enconada resistencia que encontró su equipo en las Avispas santiagueras.

Condenados a ocupar el puesto 14, sin nada que buscar, los santiagueros dieron una batalla que algunos calificaron de demostración de vergüenza y ética deportivas, pero que a los dirigidos por Ermidelio Urrutia les pudo costar la clasificación. Por eso, porque la memoria es larga y el destino, caprichoso, los tuneros tendrán que saldar algún día esta deuda con los de la Capital del Caribe. Si los papeles se invirtieran, no les quedaría otra opción que honrar debidamente la vergüenza y la ética, peleando cada out hasta repetir esta demostración de integridad protagonizada por un histórico en horas bajas que, de haber jugado cada choque de la temporada como lo hizo en los dos últimos ante Las Tunas, habría podido pelear por al menos acercarse a lo que un día fue.

Para salir vivos de la muy hospitalaria Santiago, fue clave la aportación de hombres como Yordan Calaña y Dánel Castro, líderes ofensivos en la subserie. El primero no solo dio seguridad a la defensa, sino que en esos tres partidos produjo de 10-5, con cuatro remolcadas; mientras que Dánel solo necesitó ser consecuente con su historia en momentos decisivos y bateó de 13-6, con tres impulsadas.

Punto y aparte para los tres abridores, Yoelkis Cruz, Yudiel Rodríguez y Ubisney Bermúdez, autores de excelentes actuaciones que les consolidan como baluartes de las esperanzas tuneras en su duelo frente a los agramontinos. Sin embargo, el acierto de estos tres lanzadores acentúa el desconcierto que reina en el pitcheo de relevo, que con la excepción de Meneses, ha aportado muy poco en la última parte del calendario.

La exclusión por motivos disciplinarios de Diego Granado y las dudas que despierta la forma deportiva de un hombre como Yosbel Alarcón, fundamental en el bullpen, dejan muy pocas opciones al cuerpo de dirección a la hora de manejar los capítulos finales de cada juego.

TOROS A LA VISTA

Para avanzar a la siguiente fase, Las Tunas tendrá que pasar por encima de los Toros de Camagüey, el equipo ante el que debutaron en la presente campaña y al que solo le pudieron marcar tres carreras en igual cantidad de juegos.

Para Yoelkis Cruz, el abridor en el primer partido, será una revancha particular, pues el pasado 7 de agosto, el primer día del Campeonato, permitió cinco carreras y nueve jits en apenas 2,0 entradas. Los agramontinos ganaron aquel choque por nocao de 10×0 y un día después repitieron victoria, esa vez con pizarra de 5×1. Los Leñadores consiguieron escapar a la barrida con cerrado triunfo de 2×1, colgados de los brazos de José Adiel Moreno y el menor de los hermanos Alarcón.

Dos meses después, ambos conjuntos llegan en situaciones distintas. Los camagüeyanos dilapidaron una excelente renta conseguida en la primera mitad, terminaron perdiendo muchos juegos y llegarán al choque dominical con 11 días sin jugar. Por su parte, Las Tunas podría aprovechar la adrenalina de los últimos días para entrar con fuerza a la decisiva serie, sobre todo si se reincorpora a la producción ofensiva, como ya hizo ante Mayabeque, su cuarto bate Rafael Viñales.

Los de la tierra del Mayor son mejores en todos los departamentos de juego, pues batean 301, con 242 carreras anotadas (por 295 y 200 de Las Tunas), defienden para 980 (por 976) y sus lanzadores trabajan para 3,77 carreras limpias por juego, mejor que el 4,33 de los tuneros.

Individualmente, los Toros cuentan con varios hombres de gran labor a la ofensiva. El primero de ellos, el torpedero Alexánder Ayala, quien promedia 373, con cinco vuelacercas y 40 impulsadas (líder). Además, resaltan Leonel Segura (373), Humberto Bravo (324), Yendry Téllez (333) y el jardinero Héctor Hernández, quien bateó 319, remolcó 31 carreras y robó 16 bases en 18 intentos. Entre sus lanzadores, destacan Yariel Rodríguez (5-2 y efectividad de 2,92) y José Ramón Rodríguez (7-2, con 2,30), así como Arbelio Quiroz (4-5, 2,84) y los relevistas Frank Madan (3,04 y seis salvados) y Yormani Socarrás (dos salvamentos y promedio de 2,40).

El play off comenzará este domingo en el estadio Julio Antonio Mella y continuará martes y miércoles en la Ciudad de los Tinajones.

Béisbol cubano: Alejandro Meneses y Ernesto Lalana llevan a Las Tunas a los play off de comodín


Dánel Castro y Ernesto Lalana fueron claves en la victoria de Las Tunas. / Foto: Ángel Luis Santiesteban.

Dánel Castro y Ernesto Lalana fueron claves en la victoria de Las Tunas. / Foto: Ángel Luis Santiesteban.

Un cañonazo al jardín central del camarero Ernesto F. Lalana dejó tendidos este miércoles a los Huracanes de Mayabeque y le dio a Las Tunas una peleada victoria de 4×3 que le abre las puertas de los play off de comodín, por un puesto en la fase élite de la 56 Serie Nacional de Béisbol.

El partido había sido sellado por lluvia el pasado 21 de agosto a la altura del segundo episodio, cuando los mayabequenses ganaban 1×0. En la reanudación, los Huracanes arrancaron con fuerza y no tardaron en ampliar la ventaja: iniciando el tercer episodio ante el abridor José Adiel Moreno, el antesalista Michael González conectó un doble contra el muro del jardín izquierdo que remolcó par de carreras y obligó a Ermidelio Urrutia a apelar temprano al relevista Alejando Meneses.

El espigado serpentinero lanzó un relevo para recordar y se apuntó su cuarta victoria de la temporada. En 6,1 entradas de labor, a Meneses no le hicieron carreras y le batearon apenas tres jits, además de propinar seis ponches y no conceder bases por bolas.

Por el bando contrario, el derecho José Norbelis Betancourt caminó sin problemas hasta el sexto episodio, cuando permitió un jonrón de Dánel Castro que despertó a la ofensiva local. En esa propia entrada, ya frente al relevista Reynier Rodríguez, un elevado de sacrificio del inicialista Frank Muir situó a los Leñadores a solo una anotación del empate.

Sin embargo, los miles de aficionados que asistieron al estadio Julio Antonio Mella debieron esperar hasta el octavo inning, cuando el receptor Rafael Viñales igualó el choque con su octavo vuelacercas de la campaña, conectado al primer lanzamiento del cerrador y derrotado Richard Aguilera.

La definición llegó en la parte baja del noveno capítulo. Después de un out, el jardinero central Yuniesky Larduet se anotó jit en toque de bola, se fue hasta la intermedia por rodado de Andrés Quiala y anotó la carrera decisiva por cohete al central de Lalana.

Con 23 victorias y 21 reveses, Las Tunas culmina en el séptimo puesto y enfrentará ahora a los Toros de Camagüey en un play off de tres juegos a ganar dos, por una plaza entre los seis conjuntos que avanzarán a la segunda fase del Campeonato.

Antes, los Leñadores deberán completar su calendario ante los Azucareros de Villa Clara, en un choque que definirá si son los naranjas o los Cachorros de Holguín quienes obtengan el cuarto boleto de acceso directo a la etapa élite de la 56 Serie Nacional.

 

Dánel Castro arriba a mil carreras impulsadas en el béisbol cubano


Dánel Castro juega con Las Tunas en la Serie Nacional del béisbol cubanoJusto a los 40 años, luego de 23 temporadas de consagración total al béisbol; después de sufrir como pocos injusticias de todo tipo y de vencer siempre dentro del terreno padecimientos que para otros habrían sido prohibitivos, el tunero Dánel Castro arribó este lunes a las mil carreras impulsadas en Series Nacionales.

Con su elocuente número 1 en el uniforme, el tercer bate de los Leñadores remolcó dos de las carreras con las que Las Tunas derrotó 9×5 al campeón nacional, Ciego de Ávila. La número 999 llegó a la altura del tercer capítulo, cuando encendió un cohete hacia el jardín izquierdo del parque Julio Antonio Mella que remolcó desde tercera base a Yuniesky Larduet y sirvió para poner encima a su equipo.

Como tantas otras tardes en la Hoguera de los Leñadores, Dánel volvió a ser el referente ofensivo de un equipo que ha variado con los años su fisonomía, pero que sigue teniendo en la “Pantera” de Manatí a un seguro de vida. Por eso, al margen del descafeinado espectáculo que es la Serie Nacional, la afición del “Mella” se mantuvo expectante hasta que en la parte baja del séptimo episodio encontró nuevamente a Larduet en la antesala y, con un largo elevado al bosque central, alcanzó el millar de remolques en el béisbol nacional.

Arribar a una cifra tan importante es uno más de sus muchos logros. En la retina de la fanaticada cubana sigue aquella noche de 1999 en la ciudad de Baltimore, cuando destrozó un mito a fuerza de batazos y produjo de 5-4, con par de triples, cuatro anotadas y dos impulsadas ante el pitcheo de los Orioles; o las dos ocasiones en que decidió con jonrones sendos Juegos de las Estrellas, algo que nadie más ha conseguido. Entre sus grandes momentos podrían contarse, también, el día en la que Las Tunas clasificó por primera vez a una postemporada, de la mano de una generación en la que él ha sido un pilar, y la noche en que, vestido de naranja, ayudó a los villaclareños a poner fin a una sequía de títulos que duró 18 años.

Todo eso, a pesar de haber confesado que en estos 20 años debió luchar contra un molesto esguince, ya crónico, con frecuentes crisis de gastritis o padeciendo una sinusitis que el inclemente sol antillano convierte en “unos dolores de cabeza infernales”.

El arribo de Dánel a las mil carreras impulsadas se produce en un momento en el que Las Tunas necesita más que nunca de su probada capacidad de liderazgo. La sanción por todo un año al receptor Yosvani Alarcón exige un paso al frente, otro más, del pelotero al que no pocos tuneros prefieren ver, bate en mano, cuando llega la hora de la verdad.

Ermidelio Urrutia: “Las derrotas nos duelen en el corazón”


urritia1No se habla de otra cosa en Las Tunas que no sea el mal momento de los Leñadores, un equipo al que cuesta trabajo reconocer después de que comenzara la segunda etapa de la presente Serie Nacional de Béisbol con cinco victorias consecutivas.

La peor racha en muchos años ha sido desencadenada por una letal combinación de bajo rendimiento deportivo con inexplicables y constantes recesos del calendario, que echan por tierra cualquier planificación, y una plaga de lesiones ensañada con varios de los principales hombres del equipo.

Sin embargo, una vez repartidas las cuotas de responsabilidad que deben asumir por igual jugadores y cuerpo técnico, habrá que recordar que de los ocho elencos aún en disputa, el único debutante en esta etapa es Las Tunas; y convendría no olvidar, por ejemplo, que los actuales subcampeones de Isla de la Juventud tuvieron que pagar un costoso peaje y habitar los últimos puestos de esta fase, antes de dar el salto a la postemporada.

En torno a esta compleja situación, 26 dialogó con Ermidelio Urrutia, mentor de los Leñadores.

¿Qué análisis ha hecho el colectivo técnico del mal momento que vive el equipo?

Sabemos cómo está el pueblo de Las Tunas y somos los primeros que le damos la razón… Un equipo que comenzó inspirado, con cinco victorias seguidas, que no había sufrido una racha tan mala como esta mientras a casi todos los demás les ha pasado, y que de momento comience a perder tantos juegos…

Hemos buscado todo tipo de variantes, cambiando constantemente la alineación para que juegue el que mejor esté en ese instante. Ha sido más difícil por las lesiones de hombres sumamente importantes, que no tienen reemplazo, no solo por su calidad, sino porque hay resoluciones de la Dirección Nacional de Béisbol que nos impiden subir y bajar peloteros.

O sea, que el momento es muy delicado, pero no tiene nada que ver con algunas especulaciones que andan por ahí, de que los muchachos no quieren jugar pelota. Les puedo asegurar a todos que eso no es así, nosotros somos los que más sufrimos con cada derrota, los jugadores salen al terreno porque aman este deporte y se han entregado en busca de las victorias.

¿Cuánto puede haber influido la preparación física y general realizada antes de la competencia?

No creas que no hemos pensado en eso. En estos días hemos estado revisando los planes de entrenamiento y si podemos hacer ajustes los vamos a hacer. Pero también hay que señalar que esto ha sucedido con todos los equipos: Granma perdió más de 10 juegos consecutivos, Ciego de Ávila tuvo un bache, igual que Industriales y Matanzas, la Isla ha tenido muchos problemas… Creo que toda esa inestabilidad se debe en gran parte a la cantidad de recesos que ha habido en la temporada. Así es muy difícil hacer una planificación y en el caso de nosotros nos ha pasado que cuando hemos comenzado a tomar la forma deportiva, ahí se ha detenido la temporada. De todas maneras, estoy convencido de que aún tenemos tiempo, quedan más de 20 juegos y en eso estamos trabajando.

El caso de Dánel Castro es muy sensible para los tuneros, porque es un pelotero muy querido. ¿En qué condiciones está ahora mismo?

Para hablar de Dánel hay que hacerlo con mucho cuidado. Él ha sido un pelotero insignia de esta provincia y aun con su lesión de la rodilla todos lo vieron por la televisión deslizándose fuerte en home para tratar de ayudar al equipo. Además, es un muy importante dentro del banco, por su experiencia, y desgraciadamente es insustituible, no hay otro Dánel en el equipo.

Su lesión nos ha desajustado por completo, porque hemos tenido que mover a Rubén Paz al tercer turno, pero eso nos debilita entonces el primer bate. No tenemos como en otros tiempos tres o cuatro figuras en el banco para entrar por los titulares. Además, hay peloteros claves que no han tenido un buen año y eso ha obligado a que un grupo reducido se haya tenido que echar el equipo encima. El más destacado ha sido Yosvani Alarcón y ya llevamos casi tres subseries completas sin poder contar con él.

También está el caso de José Adiel Moreno, que venía siendo uno de los mejores zurdos del Campeonato y apenas ha aportado algo en esta segunda etapa, porque tiene problemas en el brazo. Sin embargo, hay que destacar la labor que ha hecho Ubisney Bermúdez, que ha respondido muy bien como abridor.

Para colmo de males, el refuerzo Yankiel Mauri no va a lanzar más, dice él que le duele el brazo y que no viene más. Si ya el relevo estaba en una situación difícil, imagínate ahora… porque la mayoría de las veces los abridores han trabajado bien, pero después los relevistas no han podido aguantar.

Todos quieren ver a Las Tunas en la postemporada, pero uno de los objetivos antes de comenzar la Serie era superar la mejor actuación histórica, que es un sexto lugar. ¿Todavía se puede aspirar a eso?

Estoy convencido de que sí. Nosotros ya cumplimos el primer objetivo, que era el de estar entre los ocho primeros, pero creemos que a pesar de todos los problemas que he mencionado, tenemos un grupo de atletas que puede dar mucha batalla todavía y no renunciamos incluso a la meta de estar entre los cuatro grandes.

Solo pedimos un poco más de apoyo. El pueblo es muy sabio y la mayoría de las personas nos dan ánimo, pero es cierto que algunos por la calle hacen críticas injustas. A nosotros las derrotas nos duelen en el corazón. Yo llevo la pelota en la sangre y me duelen más las derrotas que lo que me alegran las victorias.

Los tuneros no pueden olvidar que este mismo equipo fue el que trajo otra vez a Las Tunas el Juego de las Estrellas, que este mismo equipo consiguió después de tres años estar entre los ocho mejores de Cuba. Y yo estoy convencido de que vamos a salir de este mal momento, que vamos a mejorar.

Sin embargo, muchos tenemos la impresión de que el béisbol tunero, y este equipo en particular, necesitan lidiar mejor con la crítica, aprovecharla para crecer.

Mira, esta es una generación de peloteros distinta, que es más sensible a lo que piense o diga el público. En otra época, cuando yo jugaba, entrábamos al terreno y tratábamos de dejar todo lo demás fuera, pero por muchas razones el jugador de hoy es diferente en ese sentido. Y entonces nos afectan mucho las opiniones: si apoyan los motivan, si los critican, les cae un cubo de agua encima.

La afición es libre de expresar sus criterios, pero lo que sí tiene que quedar claro es que nosotros no queremos ver al pueblo triste, queremos verlo feliz. Y quienes están en las gradas no saben si el pelotero tiene un problema familiar, al final somos seres humanos como todos, muchos tienen hijos, se preocupan si están enfermos… y a veces tienen que jugar con todo eso en la cabeza.

¿Se sienten bien atendidos los peloteros tuneros?

Yo sé que hay por ahí algún comentario de que los muchachos no quieren jugar pelota porque no se sienten bien atendidos. Y no niego que quizás pueda haber algún caso individual que no esté del todo satisfecho, pero yo siempre les digo a ellos que nosotros estamos aquí por algo mucho más grande que un simple resultado deportivo.

Con todo respeto para los que estuvieron antes, creo que es la primera vez en 30 años que veo tanto apoyo y atenciones hacia el equipo de Las Tunas, por el Partido y el Gobierno en la provincia y los municipios, los distintos organismos, mucha gente se ha volcado en esa tarea.

Yo vivo inculcándoles a los atletas, a los entrenadores e incluso lo he conversado con nuestros directivos que no podemos solo saber de pelota, hay que saber dónde y en qué condiciones vivimos, hasta dónde puede llegar una provincia que no es de las más desarrolladas de Cuba, que no se puede comparar con otras que tienen turismo y muchos recursos.

¿Cómo está en estos momentos Yosvani Alarcón y cuál es la situación del equipo con las lesiones?

Alarcón está deseoso por jugar, pero la verdad es que yo no soy médico y no puedo apurarlo, arriesgarme a perderlo por el resto de la temporada. Vamos a ir poco a poco insertándolo, quizás juegue hoy si de verdad está en condiciones, pero queremos ser muy cuidadosos.

Del resto, Dánel está lesionado, al igual que el zurdo José Adiel Moreno, que es nuestro cuarto abridor. Vismay Santos también, aunque de todas formas jugó en Ciego de Ávila y lo sigue haciendo ahora; Orlando Acebey tiene problemas en un tobillo y ahí está, activo; Yosbel Alarcón está haciendo un gran esfuerzo, porque tiene un problema en el cuello; y ahora Yankiel Mauri sale del roster por problemas en el brazo.

Son ausencias muy importantes que afectarían a cualquier equipo y nos han llevado a un muy mal momento integral. De todas maneras, el pueblo de Las Tunas tiene que saber que nosotros salimos todos los días con la mejor disposición de ganar, jamás pensamos en la derrota y estamos haciendo nuestro mayor esfuerzo para recuperarnos lo más rápido posible de la mala racha en la que estamos.