Yoelkis regresa con el Granma a México


Foto: Luis Carlos Palacios

Foto: Luis Carlos Palacios

Además de inesperada y espectacular, la victoria de Granma en la 56 Serie Nacional de Béisbol ha adquirido una gran carga simbólica. Muy poco tiempo después de haber conmemorado el aniversario 60 de la histórica travesía del yate en el que arribó a esas tierras la semilla de la libertad, los Alazanes han completado el círculo y regresan a la vecina nación, convertidos en campeones nacionales y como embajadores de Cuba en la Serie del Caribe.

Y como parte de la expedición estará el tunero Yoelkis Cruz, el tercer leñador que alcanza un título de Cuba, después de que lo hicieran Dánel Castro (Villa Clara, Serie 52) y Andrés Quiala (Pinar del Río, Serie 53).

Para el lanzador de 37 años no hubo demasiada suerte en los play off, pues en cada una de sus salidas el equipo apenas pudo producir ante el pitcheo rival. Sin embargo, el tunero registró excelentes actuaciones, como la conseguida en la derrota de 2×1 ante Matanzas y, sobre todo, su vital aporte al primer éxito en la gran final ante los Tigres.

Porque el arrollador galope de los Alazanes rumbo al título tuvo un momento definitorio en ese partido inicial. Y dependió mucho de la capacidad de Yoelkis para autorelevarse y contener durante 7,0 entradas a los dos veces monarcas de Cuba en su propio estadio.

La posterior reacción para empatar y el jonrón decisivo de Alfredo Despaigne en extrainning se robaron por completo el protagonismo, pero casi con total seguridad no habría sucedido nada de eso sin el sacrificio y el coraje de Cruz.

Por eso es más que merecida su inclusión en el equipo que debutará el próximo miércoles ante República Dominicana, en el Nuevo Estadio Tomateros, de Culiacán.

Alazanes de Granma:

Receptores: Frank Camilo Morejón y Osvaldo Vázquez (Ciego de Ávila). Jugadores de cuadro: Guillermo Avilés, William Saavedra (Matanzas), Carlos Benítez, Yúnior Paumier, Lázaro Cedeño, Osvaldo Abreu, Yuslán Milán, Alexánder Ayala y Yordan Manduley. Jardineros (5): Alfredo Despaigne, Roel Santos, Yoelkis Céspedes, Denis Laza y Víctor Víctor Mesa. Lanzadores: Lázaro Blanco, Leandro Martínez, Yanier González, César García, Miguel

Dánel Castro arriba a mil carreras impulsadas en el béisbol cubano


Dánel Castro juega con Las Tunas en la Serie Nacional del béisbol cubanoJusto a los 40 años, luego de 23 temporadas de consagración total al béisbol; después de sufrir como pocos injusticias de todo tipo y de vencer siempre dentro del terreno padecimientos que para otros habrían sido prohibitivos, el tunero Dánel Castro arribó este lunes a las mil carreras impulsadas en Series Nacionales.

Con su elocuente número 1 en el uniforme, el tercer bate de los Leñadores remolcó dos de las carreras con las que Las Tunas derrotó 9×5 al campeón nacional, Ciego de Ávila. La número 999 llegó a la altura del tercer capítulo, cuando encendió un cohete hacia el jardín izquierdo del parque Julio Antonio Mella que remolcó desde tercera base a Yuniesky Larduet y sirvió para poner encima a su equipo.

Como tantas otras tardes en la Hoguera de los Leñadores, Dánel volvió a ser el referente ofensivo de un equipo que ha variado con los años su fisonomía, pero que sigue teniendo en la “Pantera” de Manatí a un seguro de vida. Por eso, al margen del descafeinado espectáculo que es la Serie Nacional, la afición del “Mella” se mantuvo expectante hasta que en la parte baja del séptimo episodio encontró nuevamente a Larduet en la antesala y, con un largo elevado al bosque central, alcanzó el millar de remolques en el béisbol nacional.

Arribar a una cifra tan importante es uno más de sus muchos logros. En la retina de la fanaticada cubana sigue aquella noche de 1999 en la ciudad de Baltimore, cuando destrozó un mito a fuerza de batazos y produjo de 5-4, con par de triples, cuatro anotadas y dos impulsadas ante el pitcheo de los Orioles; o las dos ocasiones en que decidió con jonrones sendos Juegos de las Estrellas, algo que nadie más ha conseguido. Entre sus grandes momentos podrían contarse, también, el día en la que Las Tunas clasificó por primera vez a una postemporada, de la mano de una generación en la que él ha sido un pilar, y la noche en que, vestido de naranja, ayudó a los villaclareños a poner fin a una sequía de títulos que duró 18 años.

Todo eso, a pesar de haber confesado que en estos 20 años debió luchar contra un molesto esguince, ya crónico, con frecuentes crisis de gastritis o padeciendo una sinusitis que el inclemente sol antillano convierte en “unos dolores de cabeza infernales”.

El arribo de Dánel a las mil carreras impulsadas se produce en un momento en el que Las Tunas necesita más que nunca de su probada capacidad de liderazgo. La sanción por todo un año al receptor Yosvani Alarcón exige un paso al frente, otro más, del pelotero al que no pocos tuneros prefieren ver, bate en mano, cuando llega la hora de la verdad.

Pestano, Valdés, Alarcón… el círculo infernal de Víctor Mesa (+vídeo)


Ariel Pestano, Luis Alberto Valdés, Yosvani Alarcón… El vía crucis de Víctor Mesa y sus Cocodrilos hacia un título nacional tiene sus propios demonios: tres hombres y sus jonrones estratosféricos, tres instantes inolvidables e igual número de dolorosos reveses (acaso injustos) para la tierra en la que obtuvo su inscripción de nacimiento el béisbol cubano.

Todo comenzó con el fatídico número 13 de Pestano, el 18 de junio de 2013, durante el quinto juego del play off final entre Villa Clara y Matanzas. En el sexto inning del choque, el considerado por muchos mejor receptor de la historia de la pelota cubana pegó un jonrón con bases llenas que dejó sin opciones a los de la Atenas de Cuba.

Su celebración, con dedicatoria incluida hacia la cueva de los Cocodrilos, estuvo marcada por una arbitraria marginación de la Selección Nacional y por su largo historial de enfrentamientos con Víctor, en la etapa de este como mentor villaclareño. El batazo tuvo cierto toque de “justicia divina” y puso fin a una sequía de títulos naranjas que se extendió por 18 años.

valdésEl segundo capítulo se escribió el 17 de abril de 2014. Su autor fue el torpedero Luis Alberto Valdés, quien igualmente encontró las almohadillas congestionadas y envió la bola más allá de los límites del terreno en el Victoria de Girón, para darle el tiro de gracia al elenco matancero. Fue en el sexto encuentro de la gran final, ganada 4-2 por las huestes de Alfonso Urquiola.

Y el círculo diabólico completó su tercera órbita alrededor de Víctor Mesa este 3 de abril, nuevamente con el Palacio de los Cocodrilos como escenario. En esta ocasión, el tunero Yosvani Alarcón fue el protagonista, solo unas semanas después de que el piloto del conjunto yumurino declinara incluirlo como refuerzo de su equipo.

El bambinazo de Alarcón, su número 20 de la temporada, no encontró corredores en circulación, pero fue suficiente para que los Vegueros de Pinar del Río avanzaran a su tercera final en seis años.

f0057359Tras el dramático desenlace, y luego de que este blog enjuiciara recientemente la reprobable conducta de Víctor Mesa, se han recibido aquí varios mensajes con un denominador común: aun cuando un alto por ciento de los cubanos preferiría no ver al manager de Matanzas levantar un título nacional, no pocos han expresado un sentimiento de compasión hacia ese hombre obsesionado con una meta que año tras año se le hace esquiva.

Porque si de las horas de desvelo y dedicación al juego dependiera, hace mucho tiempo que Víctor sería campeón de Cuba. Si solo bastara con su capacidad de rescatar del olvido al béisbol matancero y de premiar el esfuerzo casi sumiso de sus atletas, el polémico mentor habría ascendido ya a la cumbre de la Serie Nacional.

Pero, a todas luces, nada de eso es suficiente y la gloria yumurina tendrá que esperar. Quizás a que la fortuna cambie definitivamente de bando, a que sus peloteros sean los mejores sobre el terreno de una vez por todas, o a que los dioses a los que cada tanto apela Víctor, decidan romper finalmente el círculo infernal que lo aprisiona.

Béisbol cubano: El tsunami se llama Alarcón


alarcón-decidió-con-bambinazo-foto-alejandro-rosales-el-guerrilleroCuando la pelota emprendió vuelo hacia el techo del estadio Victoria de Girón, Yosvani Alarcón comprendió de golpe que con el sideral batazo se había completado su extenso viaje hacia la consagración en la pelota cubana. La alegría incontenible de su rostro lo delataba: más allá de lo que pueda suceder en la final ante los Tigres de Ciego de Ávila, sabía que su nombre pasaba automáticamente a estar escrito con mayúsculas en la historia de la 55 Serie Nacional.

Porque su vigésimo cuadrangular de la temporada no solo concretó una espectacular remontada de los Vegueros de Pinar del Río ante el Matanzas de Víctor Mesa, ni siquiera porque les permite a los del extremo occidental de Cuba estar en su tercera final en seis años; sino porque una conexión de esta naturaleza, revestida de todos los resortes dramáticos que conducen a la gloria, despojan al mejor receptor del país de los lastres que hasta hoy lo separaban de la condición de indiscutido bateador estelar.

Se decía que sus deseos de jugar lo traicionaban en los momentos grandes, que la exigencia del público le agregaba presión y que el puesto de tercer bate pinareño, por el que han desfilado entre muchos otros, hombres tan grandes como Luis Giraldo Casanova y Omar Linares, le pesaba a la hora buena. Quizás fuera esa la causa de su inclemente sonrisa hacia la fanaticada matancera, a la que agradeció al final del choque por asediarle incansablemente y, de paso, ayudarle a divertirse jugando al béisbol y permitirle hacer mejor su trabajo, de acuerdo con sus propias palabras.

De manera que el día señalado, en el que no se podía fallar, Yosvani Alarcón produjo de 5-3 y consiguió su primer walk-off en postemporadas. El enmascarado de la Selección Nacional ayudó al triunfo de 3×2 que se agenció el diestro Yosvani Torres y que cita a Vegueros y Tigres para disputar el título desde el próximo miércoles.

Y es que el apellido Alarcón terminó por ser clave en la semifinal frente a los matanceros. Yosvani sumó tres vuelacercas y remolcó nueve carreras en los siete encuentros del play off; mientras que su hermano Yordanis, con una jornada aciaga de cuatro errores en el quinto juego, tomó sobrado desquite este domingo al batear de 4-3 e impulsar la primera anotación de su equipo, justo cuando perdía 2×0. Fue la carrera de la chispa que a la postre hizo reventar otra vez al Palacio de los Cocodrilos, doblemente valiosa por sacar del box al estelar Freddy Asiel Álvarez a la altura del sexto episodio.

Luego, cuando Yordanis atrapó el último rodado del choque y consiguió el out en la intermedia, el deporte-pasión de los cubanos volvió a demostrar que siempre ofrece la otra mejilla y regala revanchas tan disfrutables como la vivida por el antesalista de los Leñadores, que ha seguido vestido de verde para defender la esquina caliente de la provincia con más títulos en las últimas cinco décadas del béisbol nacional.

La enorme tarde de los hermanos Yosvani y Yordanis Alarcón en tierras matanceras cerró el círculo perfecto de su aportación en el regreso de los Vegueros a la pelea por la corona. El pasado 26 de marzo, entre ambos produjeron cinco carreras y contribuyeron a la paliza pinareña de 12×2, durante el juego uno de la postemporada de la 55 Serie Nacional.

En los siete compromisos ante Matanzas, Yosvani Alarcón produjo para 355 (31-11), con tres jonrones, un triple, nueve remolques, ocho carreras anotadas y, en total, 14 producidas para encabezar el ataque del tsunami. Por su parte, Yordanis estuvo menos brillante, con average de 269 (26-7) y tres impulsadas.

La próxima parada para la nave verde será la guarida de los Tigres de Ciego de Ávila, vigentes campeones y arrasadores victimarios de los Leones de Industriales en la otra semifinal. Tal y como les sucedió ante los Cocodrilos, los Vegueros no saldrán favoritos, aunque el peso de su tremenda historia volverá a jugar a su favor. Eso, y la valía de dos hermanos que en cada salida engrandecen el apellido Alarcón.

Alarcón, Stayler y José Ángel: aché cubano contra la maldición naranja


alarcon toronto2El receptor Yosvany Alarcón pegó un jit de oro, Stayler Hernández largó un jonrón estratosférico y José Ángel García tiró un gran relevo para conseguir su primera victoria con el equipo mayor de Cuba, que se impuso este miércoles 6×5 a Holanda en el Premier 12 de Béisbol y rompió la maldición naranja que le ha perseguido a lo largo de la última década.

Para escapar al yugo holandés, Víctor Mesa necesitó un poco de cada uno de sus jugadores. Con algunas excepciones, como la de un muy presionado Julio Pablo Martínez que debió ser sustituido,  los cubanos respondieron de manera coral a su mentor, igual de inquieto y quisquilloso, pero más cauteloso y centrado a la hora de tomar decisiones.

Sin embargo, a pesar de que hombres como Yuliesky Gurriel y Alfredo Despaigne hicieron lo suyo, los papeles protagónicos recayeron esta vez en supuestos actores de reparto.

Alarcón, quien había sido relegado al banco en el debut cubano ante Canadá, aprovechó su regreso a la titularidad para reclamar indefinidamente el puesto. El enmascarado tunero se fue de 3-2 e impulsó par de carreras, una de ellas decisiva en la primera victoria antillana.

Con el choque igualado a cinco anotaciones en la octava entrada, Yuliesky Gurriel y Alfredo Despaigne batearon sencillos abriendo el inning y Frank Camilo Morejón, en sustitución de Alexánder Malleta, se sacrificó para llevarlos a posiciones anotadoras. Allí los encontró Alarcón, quien recibió al relevista Bayron-Nigel Cornelisse con cohete al jardín izquierdo, remolcador de la carrera que a la postre inclinaría la balanza hacia la mayor isla del Caribe.

El receptor más ofensivo  de la pelota cubana, ubicado sexto en la tanda, brilló madero en mano, luego de conseguir tres acciones positivas con corredores en circulación: en el segundo capítulo pegó sencillo al derecho con Malleta en la intermedia, en la sexta entrada disparó una tremenda línea al central que se convirtió en elevado de sacrificio, y en la octava, justo a la hora crucial del choque, dio un importante paso al frente con su decisivo cañonazo.

No menos vital fue el aporte de Stayler Hernández. El capitalino descendió del segundo al séptimo puesto en el orden al bate y salió desde el principio dispuesto a reivindicarse. En el segundo episodio impulsó la primera carrera del choque con elevado de sacrificio al bosque central, mientras que en el sexto completó con jonrón una remontada que, quizás por inesperada, fue aun más espectacular.

Cuba perdía 4×1 después de que Frank Montieth no pudiera contener a los tulipanes. Los europeos tomaron el mando con dos carreras en la parte baja del tercer acto, antes de ampliar la ventaja con otras dos en la cuarta, cuando el receptor Shawn Zarraga sacó la bola por el jardín derecho del parque Intercontinental.

La historia parecía encerrar nuevamente a los cubanos en una especie de bucle naranja y negro que ha terminado por quitarnos el sueño. Sin embargo, en la apertura del sexto inning el mentor Hensley Meulens permitió que el ex astro de Grandes Ligas Jair Jurrjens fuera castigado en exceso: Alfredo Despaigne descontó una con doblete al izquierdo, Alarcón cerró el marcador a 4×3 con sacrifly y Stayler consumó el racimo de cuatro carreras con descomunal bambinazo por el jardín derecho.

Del resto se encargaría José Ángel García, líder histórico del béisbol cubano en salvamentos y por alguna oscura razón inédito con la Selección Nacional. El apagafuegos vino en auxilio del también artemiseño Miguel Lahera en el sexto capítulo, luego de que Andrew Jones le pegara jit, Wladimir Valentien se embasara por error del torpedero Yorbis Borroto y un balk situara a los dos corredores en posiciones de anotar.

Con el empate y la ventaja en circulación, José Ángel dominó a dos bateadores en sendos roletazos por el box, pero tras un boleto intencional no pudo evitar que se le escapara un lanzamiento y los holandeses igualaran el choque por wild pitch. En total, lanzó 4,0 entradas, permitió tres jits y ponchó a igual número de bateadores para apuntarse el triunfo.

El carrusel de emociones en el que se convirtió el cerrado duelo entre cubanos y holandeses tuvo su último giro con un acrobático fildeo del jardinero izquierdo Lourdes Gurriel, quien consiguió el último out del juego robándole un extrabase a Yurendell De Caster.

Luego del revés inicial ante Canadá y de la victoria ante Holanda, Cuba enfrentará este miércoles al conjunto de Puerto Rico.

Premier 12: Todo podía salir mal… y salió


Víctor Mesa dirigió de manera errática el debut de Cuba en el Premier 12.

Víctor Mesa dirigió de manera errática el debut de Cuba en el Premier 12.

Los peores presagios se cumplieron este martes en el Intercontinental de Taichung: la Selección Nacional Cubana mostró su peor cara y debutó con revés de 5×1 ante Canadá, en jornada del Premier 12 de béisbol marcada por el errático accionar del equipo que dirige Víctor Mesa.

Sobre la primera conexión del choque Rudy Reyes cometió error en fildeo, una suerte de tráiler de la gris presentación inicial de los antillanos, nuevamente anulados por completo a la ofensiva, con un abridor incapaz de completar la entrada de apertura y una dirección que se las arregló para terminar restándole brillo a la única buena noticia del día: la actuación del joven zurdo Liván Moinello.

Luego de la marfilada del camarero cubano, el experimentado Pete Orr aprovechó un lanzamiento colgado de Yosvani Torres y le sacó la pelota por el jardín derecho, para darle a los bicampeones panamericanos una ventaja de dos carreras que habría sido suficiente. En definitiva, el diestro pinareño permitió una más y debió ceder el box a Moinello, quien a pesar de sus escasos 20 años trabajó en gran forma hasta la séptima entrada.

Por los canadienses, el derecho Chris Leroux tiró con extrema facilidad 5,2 capítulos, a ritmo de una limpia, tres imparables, igual número de boletos y ocho ponches. La única anotación cubana se produjo en la propia primera entrada, cuando Julio Pablo Martínez fue golpeado por un lanzamiento, los hermanos Lourdes y Yuliesky Gurriel recibieron bases por bolas y el designado Alfredo Despaigne conectó elevado de sacrificio al jardín central.

Desde ese instante, los serpentineros norteños caminaron la ruta sin mayores problemas. Al abridor y ganador Leroux le siguieron el zurdo Andrew Alberts y el diestro Scott Richmond, hasta completar un dominio total que redujo el ataque cubano a solo cinco jits, dos de ellos del inicialista Alexánder Malleta.

Por si no bastara la anémica producción ofensiva de su equipo, el mentor Víctor Mesa tomó varias decisiones inexplicables, como permitir que Moinello iniciara el séptimo inning con más de 100 lanzamientos acumulados. Al despropósito de un manager que cuenta con un staff de 13 lanzadores, respondió Canadá con dos carreras inmerecidas a la cuenta del jovencito pinareño, quien ponchó a nueve hombres en 6,0 innings.

Antes, con desventaja de 3×1 en la sexta entrada, el director de los Cocodrilos de Matanzas había apelado al receptor Frank Camilo Morejón para reforzar la defensa de un elenco huérfano de ofensiva (por su fuerza al bate fue titular Osvaldo Vázquez) y solo consiguió perder a dos receptores en apenas minutos, pues abriendo el séptimo trajo como emergente al tunero Yosvany Alarcón. Encima, el enmascarado capitalino no fue el muro que acostumbra ser y, tras notarse inseguro al recibir algunos lanzamientos, no pudo bloquear un envío salvaje del relevista Norberto González que propició la quinta anotación rival.

Norberto había ingresado por Moinello en el séptimo y, luego de no impedir la ampliación de la ventaja canadiense, dio paso en el noveno episodio al veterano Danny Betancourt. Aunque retiró sin contratiempos la entrada, el santiaguero se presentó con escasa velocidad, quizás porque estuvo trabajando en el bullpen cubano durante todo el partido.

Para Cuba, la intención de ganar el grupo y tener un cruce menos complicado en cuartos de final se aleja con la derrota ante los canadienses. Sobre todo porque en su segunda salida tendrá que enfrentar la pesadilla de naranja y negro que es Holanda, uno de los semifinalistas del Clásico Mundial del 2013 y némesis de la Selección Nacional desde la Copa Mundial del 2011.

El diestro Frank Montieth, ha sido anunciado para el vital encuentro, después de que les ganara a los tulipanes en la final del Torneo Interpuertos de Rotterdam, el pasado verano. En su primera presentación, los europeos se impusieron 7×4 ante el elenco de Taipéi de China.