¿Es legal que Yuliesky Gurriel lidere a los bateadores en la 55 Serie Nacional?


Yulieski-GourrielMás allá de la visita del Tampa Bay y el probable lanzamiento de la primera bola nada menos que por Barack Obama en el mismísimo Latinoamericano; al margen del apagado entusiasmo que despierta la postemporada de la 55 Serie Nacional; e incluso por encima de la presencia de decenas de cubanos en los entrenamientos primaverales de MLB, el tema del momento en la pelota nacional es el liderazgo de los bateadores de la temporada que concluye.

Porque atenidos únicamente a las reglas del béisbol y calculadora en mano, el destacadísimo líder sería Yuliesky Gurriel, quien a pesar de ausentarse en el tramo final de la Serie implantaría un astronómico récord de .483, dejando detrás el .469 conseguido por el tunero Osmani Urrutia en 2004. Y, ojo, porque se han publicado varios artículos en los que se fija esa nueva cota en .470, obviando que el cálculo de las comparecencias mínimas al bate se realiza de acuerdo con la cantidad de juegos efectuados por el equipo que menos haya jugado.

En este caso, Isla de la Juventud y Matanzas celebraron solo 85 partidos, por lo que cualquier cálculo debe partir de este dato. Así, en lugar de las 235 comparecencias de las que se ha hablado, deberían exigirse solo 230. Hasta el momento en el que jugó por última vez con los Leones de Industriales, Gurriel acumuló 224 viajes al home plate y un total de 174 veces al bate, con 87 imparables.

Luego, de acuerdo con la Regla 10.22 (a), recogida por el Reglamento Oficial de la 55 Serie Nacional de Béisbol, el ya exjugador azul terminaría con average ofensivo de .483 (180-87).

Sin embargo, repetimos, eso sería de acuerdo únicamente con las Reglas del Béisbol y las estadísticas. Pero desde que el pasado 8 de febrero Yuliesky y su hermano Lourdes decidieron abandonar en Santo Domingo a los Tigres de Ciego de Ávila, entró en juego el Reglamento Disciplinario de la 55 Serie.

Resulta que además de desligarse del vigente campeón cubano, los Gurriel cortaron igualmente su vínculo con el elenco de Industriales, y en su Capítulo II, Artículo 2, inciso i), dicho Reglamento considera una Falta Muy Grave el “abandono del equipo, lo que conlleva al no cumplimiento del contrato firmado por su participación en la competencia”.

Más adelante, en el Artículo 1, inciso a) del Capítulo III, referido a las sanciones, el cuerpo jurídico agrega que en el caso de las Faltas Muy Graves, será aplicada la medida siguiente: “Separación como miembro de los equipos de béisbol o la estructura de trabajo bajo la jurisdicción de la Dirección Nacional de Béisbol por un período no menor de dos años, ni mayor de ocho años”.

De acuerdo con estas disposiciones, y aun cuando en ningún momento se especifica qué acción tomar en cuanto a los liderazgos individuales, se podría concluir que Yuliesky Gurriel no forma parte actualmente del equipo de Industriales ni se encuentra ya bajo la jurisdicción de la Dirección Nacional de Béisbol, por lo que NO debería aspirar a encabezar a los bateadores en la presente Serie Nacional, un premio que por demás está sustentado por un estímulo monetario.

A pesar de que el mencionado Reglamento Disciplinario le otorga a las “autoridades competentes” un plazo de “10 días hábiles” para pronunciarse al respecto de estas infracciones, la Dirección Nacional de Béisbol no ha hecho pública ninguna sanción a Yuliesky y su hermano.

A la espera de que el ente que rige el destino de la pelota cubana determine algo, o no, el receptor tunero Yosvani Alarcón (371) es el mejor ubicado para aspirar a un hipotético liderazgo de los bateadores.

Premier 12: La Ley de la Gravedad envía a Cuba de regreso a casa


Foto: Ricardo López Hevia

Foto: Ricardo López Hevia

Con la certidumbre de los fenómenos inexorables, Cuba cedió este lunes 7×2 ante Corea del Sur y se despidió en cuartos de final del Premier 12 de Béisbol.

Después de un tránsito convulso por el torneo, el revés definitivo se consumó sin estridencias, casi con la misma naturalidad con la que aceptamos en nuestras vidas la Ley de la Gravedad: la nave de Víctor Mesa se elevó tanto como pudo y todos nos sentamos ante nuestras madrugadoras pantallas a esperar que, agotada hasta la última reserva de combustible, comenzara a caer.

Y ciertamente el descenso fue rápido. Frank Montieth no tenía recursos para escapar ante una tanda doctorada en hacer contacto con la bola y pereció inevitablemente ante el bombardeo masivo del segundo inning, cuando los asiáticos conectaron todo lo que enviaron tres lanzadores cubanos hacia la goma y no pararon hasta marcar cinco carreras, con igual número de jits consecutivos y seis en total.

La reacción del quinto capítulo alcanzó para recordarnos el ancestral ADN guerrero de los equipos cubanos, aunque ya no sea suficiente para obrar milagros. El sencillo de Stayler Hernández remolcó una carrera y provocó otro error (el enésimo) en el corrido de las bases; mientras que el cañonazo de Yuniesky Gurriel, responsable de la segunda anotación, nos habrá hecho pensar a muchos que quizás, solo quizás, el mayor de los tres hermanos se habrá llevado la mejor parte cuando su padre repartió los genes que le convirtieron en el hombre de los grandes momentos.

Párrafo aparte para Yuliesky Gurriel. Después de su exitoso paso de un año por el mejor béisbol japonés y de la inexplicable negativa a regresar a la liga nipona, luego de su Expediente X que le llevó a autoexcluirse de la Selección que asistió a los Panamericanos de Toronto, y en medio de una temporada doméstica de ciencia ficción, en la que batea por encima .500, no tenía otra salida que ser el líder del equipo en la primera edición del Premier 12.

Sin embargo, el número 10 volvió a fallar en el momento clave del choque decisivo, a la altura del quinto, cuando tenía el empate en sus muñecas; y después fue incapaz de tomar revancha ante un viejo y conocido fantasma, el “submarino” coreano Taehyon Chong, quien lo obligó a batear para doble play en la infausta final olímpica de Beijing y ahora lo dominó fácilmente, otra vez con roletazo por el campo corto.

Y si con toda razón algunos consideran lo anterior un lugar común, luego de tantas y tantas críticas recibidas por Yuliesky a lo largo de estos años, muchas de ellas inmerecidas, ahí les va un dato revelador del torneo hecho por el inamovible tercer bate del equipo cubano: luego de seis choques e innumerables oportunidades, regresa a casa sin carreras impulsadas.

El resto del partido quedó para la anécdota. Los coreanos tuvieron tiempo de completar 13 jits ante nueve lanzadores cubanos y Víctor Mesa finalmente resolvió uno de los grandes misterios del universo: Jónder Martínez y Yoelkis Cruz existen, no fueron abducidos y, definitivamente, no estaban de vacaciones en ninguna playa taiwanesa. Viéndoles lanzar, con poco o ningún dominio sobre los bateadores rivales, nos quedamos sin entender el porqué no trabajaron antes. A fin de cuentas, no hicieron nada distinto del resto de sus compañeros.

Ciertamente, el regreso a casa será triste. No se acopiaron demasiadas vivencias positivas como para justificar jolgorio alguno, luego de sumar apenas tres victorias en seis salidas y confirmar la certeza de que el béisbol cubano sigue mortalmente enfermo.

Mientras, unos cuantos burócratas, de esos que no se toman el trabajo de madrugar para ver a su equipo, seguirán habano en mano, contemplando de qué manera se autodestruye la mayor pasión nacional. El día que definitivamente muera de inanición, presa de la desidia, se estrecharán las manos y harán un último brindis al sol, satisfechos de su obra.

Premier 12: Sin adornos, Cuba avanza a costa de Italia


Hasta el momento, el jovencito Liván Moinello ha sido el hombre fuerte del  pitcheo cubano.

Hasta el momento, el jovencito Liván Moinello ha sido el hombre fuerte del pitcheo cubano.

Visto lo visto en este Premier 12 de Béisbol, la clasificación a cuartos de final conseguida hoy con victoria de 2×1 ante Italia debe ser recibida sin caras largas, por mucho que a los más puristas les pueda escocer este marcador de fútbol ante la otra selección azzurri.

No era día para mirarse en el espejo o para rememorar con rezagos aristocráticos los tiempos en los que un partido de esta clase se habría definido inexorablemente por la vía rápida. En realidad, se trataba de una dicotomía simple: sumar el tercer triunfo y jugárnosla en los cuartos de final este lunes, o emprender el viaje de regreso a Cuba y sumirnos en la autoflagelación y las cacerías de brujas.

En fin, que puestos a escoger no había lugar para las dudas, y Víctor Mesa tuvo el tino de designar a Yosvani Torres como abridor. Aunque para muchos el pinareño debía ser la primera opción de cara a la muerte súbita de este lunes, lo cierto es que los vaivenes de Cuba en el torneo le condenaron a definir frente a los europeos el boleto a la segunda fase.

Encima, los italianos dependieron de su mejor carta, el diestro Alex Maestri, un pitcher con experiencia en el béisbol asiático de primer nivel y con buenas actuaciones en múltiples torneos internacionales anteriores. Por supuesto, una cosa es la calidad indiscutible de un lanzador de 90 millas por hora, buen control y excelente bola rompiente; y otra muy distinta es la pobrísima ofensiva cubana, productora de apenas siete jits y retirada nueve veces por la vía de los strikes ante el peor pitcheo de todo el Campeonato.

Esta vez, el jardinero central Yuniesky Gurriel fue el único con más de un imparable (4-2), al tiempo que el avileño Osvaldo Vázquez regresó al line up titular con una carrera impulsada y Alfredo Despaigne conectó en la séptima entrada el jit decisivo.

Pero primero, como se ha hecho incómodamente habitual, tocó sufrir. Los italianos aprovecharon a un Yosvani Torres desconocido, más cercano al lanzador indefenso que explotó en el primer capítulo ante Canadá que al verdadero seguro de vida que conocemos todos. Después de un episodio inicial complicado, en el segundo Torres permitió sencillo al central de Nicholas Morreale, quien llegó a la intermedia por sacrificio y anotó por cohete del receptor Alberto Mineo.

Cuba respondió con celeridad. Alexander Malleta recibió boleto y, mientras Maestri ponchaba a Yosvani Alarcón y Stayler Hernández con lanzamientos alejados de la zona de strike, aprovechó par de wild pitches para anclar en la antesala. Desde allí vino con el empate, remolcado por sencillo al izquierdo de Osvaldo Vázquez.

Pareció que las aguas comenzarían a tomar su nivel y que en cualquier momento los bates antillanos despertarían, pero fue solo un espejismo. La reacción ofensiva no llegó ni siquiera después de que el abridor italiano fuera sustituido en el quinto acto, un cambio que podría haber estado condicionado por los límites que imponen los clubes de origen a algunos de sus peloteros cuando son convocados a Selecciones Nacionales.

En definitiva, el diestro Trey Nielsen quedó en el box, cerró el quinto inning y retiró sin mayores problemas el sexto, con sendos ponches ante Yuliesky Gurriel y Alfredo Despaigne. Sin embargo, en la parte baja de la séptima abrió con boleto a Yordan Manduley y puso en circulación la carrera que a la postre sería decisiva. Lourdes Gurriel Jr. se sacrificó, su hermano Yuniesky falló en rodado por tercera, Yuliesky recibió pasaportes gratis y la mesa quedó servida para que Despaigne remolcara la ventaja con sencillo al izquierdo.

El resto fue cosa de Liván Moinello, quien había ingresado en el principio de esa entrada por Torres. En 6,2 innings, el abridor cubano permitió seis jits y una carrera limpia, con cuatro ponches sin bases por bolas.

De pinareño a pinareño, Moinello tomó las riendas del juego y se apuntó la victoria con labor perfecta durante 2,1 entradas, en las que ponchó a dos bateadores y no permitió que ningún italiano entrara en circulación.

En la jornada, Puerto Rico eliminó a Taipéi de China con triunfo de 7×4 en 12 entradas y facilitó el ascenso de Cuba hasta la segunda plaza del grupo. El primer puesto quedó en manos de Canadá, que mantuvo su condición de invicto tras derrotar 3×1 a Holanda.

Por la otra llave, Japón dejó  al campo a Venezuela 6×5 y Estados Unidos se impuso 3×2 a Corea del Sur en 10 innings. Japón, con 5-0 dominó la llave, por delante de norteamericanos y sudcoreanos (3-2). México y Venezuela, con 2-3, ocuparon el cuarto escaño, aunque los primeros avanzan por haber ganado el duelo particular.

De esta manera, en la muerte súbita de este lunes Japón enfrentará a Puerto Rico, Canadá a México y Estados Unidos a Holanda. Cuba tendrá que lidiar con la selección de Corea del Sur.

Premier 12: Las carencias del béisbol cubano y la ruleta rusa de Víctor Mesa


Foto: Taipei Times

Foto: Taipei Times

Lastrado por una indisciplina táctica imperdonable a nivel profesional, colgado de decisiones poco menos que irracionales e incluso de inexplicables errores al transmitir las señas en momentos decisivos, el equipo cubano cedió este sábado 4×1 ante Taipéi de China, un elenco que llegó al choque con un rendimiento mediocre de su pitcheo y apenas fue importunado por los bateadores antillanos.

Como en las buenas películas, convendría adelantar algo de la muerte del protagonista, ocurrida como debe ser sobre el final del rodaje, pero gestada a lo largo de una trama digna del mejor thriller americano. Víctor Mesa, al igual que tantas veces ha hecho en un béisbol distinto, limitado como el que tenemos en Cuba por estos tiempos, montó su propia ruleta rusa, tiró dos veces del gatillo y a la segunda terminó suicidándose.

Lo hizo el mentor de los Cocodrilos en el octavo episodio, cuando por segunda ocasión consecutiva (en el sexto le dio resultado) decidió tentar a la fortuna y bolear al segundo bateador de Taipéi, Yen-Wen Kuo, para trabajarle al estelar Chim-Sheng Lin, quien recibió la decisión del mentor cubano con una sonrisa socarrona que fue todo un presagio. En la siguiente escena, el camarero asiático se encontró con un rompimiento colgado del relevista Danny Betancourt y bateó un jonrón de tres carreras que dejó sin opciones a la anémica ofensiva antillana.

Pero antes, muchas cosas debieron suceder para que Cuba encajara su segunda derrota en el Premier 12.

Retrospectiva

En el final del segundo episodio, los locales habían convertido en un manicomio al estadio Intercontinental, de Taichung, repleto por una afición que apenas necesita motivos para enloquecer. Kuo-Hui Kao y  Jin-De Jahng dispararon sencillos al jardín central y, después del segundo out, la estrella local Dai-Kang Yang remolcó la primera con cohete al centro del terreno.

Caminaba por el desierto el abridor matancero Yoanni Yera, quien encontró brevemente un oasis en el tercer inning (ponchó a dos de los tres bateadores) y volvió a su particular vía crucis en la cuarta. Ya en el capítulo inicial había permitido un sencillo y regalado un boleto, por lo que en apenas un tercio de juego cinco de los 10 hombres enfrentados entraron en circulación.

La espectacular defensa de Yuliesky Gurriel y Yordan Manduley impidió males mayores en el principio de la cuarta, aunque no pudo evitar que Víctor Mesa extrajera del box al abridor zurdo. Kuo-Hui Kao se embasó por jit dentro del cuadro que no fue doble gracias el guante de Yulieski, Yung-Chi Chen se sacrificó y Jin-De Jahng conectó un metrallazo con etiqueta de jit que Manduley consiguió llevarse de primer rebote para poner out en la antesala a Kao. Luego, un boleto a Po-Jung Wang decretó la explosión de Yera y la entrada del artemiseño Miguel Lahera, quien ponchó a Dai-Kang Yang para cerrar la entrada.

Mientras, el local Chia Hao Sung lanzaba como si de otro día aburrido en la oficina se tratara. En la segunda, Cuba había amenazado luego de que Alfredo Despaigne llegara a la inicial por error del torpedero taiwanés, pero Malleta lo forzó en segunda con rodado por tercera y fue puesto out después intentando robar. El fallido ensayo de estafa hizo estéril el sencillo de Yosvany Alarcón y marcó una tendencia que probablemente haya sido fundamental en la definición del choque: los cubanos estuvieron horribles en el corrido de las bases, algo alarmantemente común en nuestra Serie Nacional.

La maquinaria antillana vivía de las escaramuzas, aunque finalmente eran solo eso. En el cuarto inning, Yunieski Gurriel y Alexander Malleta conectaron sencillos al jardín central, y Yosvany Alarcón estuvo a punto de cambiar la historia del juego, pero su batazo fue capturado en la zona de seguridad del bosque izquierdo.

Otra vez cortesía del paracortos Yen Wen Kuo, los caribeños igualaron las acciones en el sexto. Tras dos outs, Yuliesky se apuntó triple al jardín derecho y anotó el empate por la segunda marfilada de Kuo en el partido, nuevamente sobre rodado de Alfredo Despaigne.

El apagafuegos José Ángel García relevó a Lahera en la parte baja de esa entrada con dos corredores en circulación. Sus ponches ante Dai Kang Yang y Chim Sheng Lin, probablemente los dos mejores toleteros de Taipéi de China, lo reafirmaron como el serpentinero corajudo que todos conocemos, algo que esta vez no bastaría para conseguir la victoria: a la hora cero del encuentro, Víctor no le tuvo fe.

De impedir el triunfo, además del muy buen equipo local, se encargaron los propios cubanos. En la apertura de la séptima, Yosvany Alarcón comenzó con cañonazo al izquierdo. El receptor tunero, quien bateó de 4-3 y elevó su average a 462, llegó a segunda base por sacrificio de Stayler Hernández y, con el emergente Julio Pablo Martínez en turno, se fue inexplicablemente al robo de la antesala. Tras ser capturado con facilidad, dos cosas sucedieron: el coach de tercera base Lázaro López pareció reconocer que le había transmitido equivocadamente la seña del robo y el jovencito guantanamero pegó un largo batazo a la banda derecha que se convirtió en doblete, pero no encontró ya corredor alguno en las almohadillas.

Con semejante cúmulo de despropósitos, el resultado no podía ser distinto. Por décadas los guiones hollywoodescos han funcionado estupendamente y no había razones para que eso cambiara hoy. Así, sobrevino la definición en la octava, cuando Víctor Mesa sustituyó a José Ángel y optó por confiar otra vez en los envíos rompientes de Danny Betancourt, a fin de cuentas la razón esgrimida por el piloto cubano para incluir en el equipo a un pitcher de resultados poco brillantes en la presente temporada y con demasiados recuerdos en sepia de sus mejores momentos.

El cuadrangular de Lin sobre un slider en la esquina interior solo dejó espacio para que el noveno inning fuera apenas el rodaje de esos créditos con imágenes que mantienen al público unos minutos más frente a la pantalla, aunque realmente ya no haya nada que ver. Luego de un out, Alarcón pegó su tercer imparable de la noche asiática y Víctor tomó otra de esas decisiones suyas: al parecer Stayler se fue sin señas y en su lugar el manager cubano envió a Osvaldo  Vázquez, el hombre que se pintaba solo para buscar un batazo  cuando el empate estuviera a su alcance. En definitiva, el avileño recibió pasaporte gratis y la responsabilidad de pegar el jonrón salvador recayó en el matancero Yurisbel Gracial. Su inofensivo rodado a manos del pitcher no fue culpa de su mal turno al bate, ni de la presión que podría sentir un debutante en estos momentos; era la última línea de un guion que los cubanos escribieron desde el principio con renglones torcidos.

 

Cuba-Puerto Rico: con susto y todo, la salsa sigue siendo cubana


Alfredo Despaigne conectó su primer cuadrangular del Premier 12. (Foto: Alex Castro)

Alfredo Despaigne conectó su primer cuadrangular del Premier 12. (Foto: Alex Castro)

Parecía que la eterna disputa musical no tenía sentido y que en el terreno del Intercontinental de Taichung Cuba pondría toda la salsa de un choque que ganaba 7×2 a la altura del noveno episodio, cuando Puerto Rico interrumpió el fin de fiesta y fabricó un racimo de cinco carreras para forzar el primer extrainning del Premier 12 de Béisbol.

Y aunque en la décima entrada, Regla Ibaf mediante, un fatal desliz de la defensa boricua propició la segunda victoria cubana, con pizarra de 8×7, lo cierto es que en cuestión de minutos todas las certezas amasadas desde el éxito del miércoles frente a Holanda, se convirtieron en dudas.

Y eso que, hasta sus postrimerías, fue un juego sin mayores exigencias, que Cuba estuvo ganando desde el propio inning de apertura. Con un doble al jardín derecho, Alexánder Malleta remolcó las dos primeras ante el abridor Randy Fontanez, primero de siete lanzadores utilizados por el mentor Edwin Rodríguez.

El diestro Freddy Asiel Álvarez no tuvo, sin embargo, una presentación hermética. En el tercer episodio los bateadores boricuas combinaron un boleto con un sacrificio y un texas de Richard Thon para descontar una; mientras que en el cuarto Aldo Méndez sacó la bola por el jardín central y puso el empate transitorio.

La respuesta fue inmediata y en la parte baja de ese inning Cuba retomó el mando. Malleta abrió con sencillo, Yosvany Alarcón conectó doble al centro del terreno y Stayler Hernández remolcó la ventaja con largo elevado de sacrificio, antes de que Yuniesky Gurriel impulsara una más con cohete al jardín central.

En el quinto, Alfredo Despaigne le sacó música al madero con su primer bambinazo del torneo. El resto fue cosa de Yuniesky, quien se aferró a la titularidad con otras dos carreras remolcadas, hasta completar tres y liderar una ofensiva cubana que acumuló 11 imparables. En el sexto inning, el mayor de los tres hermanos Gurriel (por primera vez juntos como titulares en el equipo Cuba) impulsó a Stayler con rodado por la intermedia, y en el octavo volvió a traer para la goma a su compañero en los Leones de Industriales, con doble al izquierdo.

Luego de 6,2 entradas, en las que permitió seis jits y dos limpias, Freddy Asiel cedió el montículo al zurdo Norberto González, quien apenas pudo sacar un out y, tras abrir con boleto el octavo capítulo, fue extraído inmediatamente del box.

Víctor Mesa llamó entonces al joven Yennier Cano y este, que al parecer dejó olvidada en la Mayor de las Antillas su recta de 95 millas por hora, no pudo cerrar la victoria. En el noveno acto, el avileño explotó tras permitir dos carreras, producto de tres cohetes consecutivos. El relevista de los Gigantes de Yomiuri, el derecho Héctor Mendoza, fue convocado para sofocar la rebelión rival y, luego de propinar un pelotazo, admitió enorme vuelacercas de Richard Thon que empató el juego.

A esas alturas, el Alto Mando cubano le había dado descanso a cuatro de sus titulares y las consecuencias habrían sido peores si Mendoza y el santiaguero Danny Betancourt no hubieran combinado esfuerzos para colgar un complicado cero en el principio del décimo.

Ya recuperados del impacto recibido en el noveno inning, los cubanos aprovecharon la polémica Regla Ibaf y el nerviosismo de los defensores puertorriqueños, para ganar en definitiva el choque con un rodado impulsor de Yasiel Santoya.

Vencido un obstáculo de los considerados menores en el torneo, la Selección Nacional tendrá día y medio para preparar el duelo del próximo sábado (hora de Cuba) ante el local Taipéi de China. La certeza de que sus dos teóricos cerradores andan con la pólvora mojada y las marcadas dificultades que han tenido todos sus abridores, ciernen otra vez un manto de dudas sobre la nave antillana. Volver a despejarlas tendrá que ser entonces su objetivo.

Los hermanos Gurriel protagonizan revancha cubana ante Corea del Sur


yuliesky gurriel_seoul_super_seriesApoyado en la ofensiva de los hermanos Yuliesky y Lourdes Gurriel, el equipo cubano que se alista para tomar parte en el Premier 12 de béisbol derrotó hoy a Corea del Sur 3×1 y tomó desquite de la derrota sufrida el miércoles en la serie de dos encuentros amistosos que los asiáticos nombraron Súper Serie de Seúl.

Un día después de haber sido reducidos a solo cuatro jits por el excelente pitcheo coreano, los discípulos de Víctor Mesa salieron delante en el propio primer episodio. Tras un sencillo en toque de bola de Julio Pablo Martínez y un doblete de Stayler Hernández, Lourdes Gurriel Jr. remolcó la primera con elevado de sacrificio al jardín derecho. Acto seguido, su hermano Yuliesky pegó una fuerte línea que pegó en la anatomía del abridor Woo Kyu-min y, además de convertirse en jit, sacó del juego y del Premier 12 al lanzador local.

A su rescate llegó el zurdo Jang Won-jun, quien no pudo evitar que Alfredo Despaigne impulsara la segunda anotación cubana con otro fly de sacrificio.

En el principio del segundo inning, el pinareño Yosvany Torres propinó par de pelotazos y aceptó un infiel jit que llenó las bases, pero se recuperó a tiempo para dominar a Lee Yong-kyu en inofensivo elevado a manos del inicialista.

La respuesta cubana se produjo de inmediato, aunque con un resultado idéntico: par de sencillos y un error del camarero Jeong Keun-woo repletaron las almohadillas, pero Jang Won-jun retrató en el home a Lourdes Gurriel para cerrar la entrada.

A la altura del cuarto, el villaclareño Freddy Asiel Álvarez relevó a Yosvani Torres y apenas pudo sostenerse en el box, después de permitir un sencillo y regalar par de boletos. Víctor Mesa no esperó más y llamó al experimentado Jónder Martínez, quien colgó el cero al retirar por la vía de los strikes a Lee Yong-kyu.

Con desventaja de 0x2 y sus relevistas haciendo el trabajo ante la batería cubana, Corea del Sur descontó en la apertura del sexto. Na Sung-bum abrió con doble y se fue hasta tercera por un elevado a los jardines. Sin embargo, When Kang Min-ho conectó un rodado por el montículo y Na, que se había adelantado varios metros, fue capturado en la antesala. En la jugada, Kang consiguió llegar a segunda base y desde allí anotó la única de su equipo luego de que Hur Kyoung-min pegara un sencillo al jardín central.

Con el descuento de los anfitriones, los bateadores cubanos volvieron a la acción en la parte baja de la séptima entrada, cuando tras un out Lourdes Gurriel conectó doblete contra las cercas del jardín derecho y Yuliesky lo remolcó con sencillo al bosque izquierdo.

La última escaramuza del choque se produjo en el principio de la novena, cuando ante los envíos del cerrador Yennier Cano, Yang Eui-ji abrió con doble al jardín derecho y Lee Yong-kyu obligó al avileño a realizarle nueve lanzamientos antes de ganarle el boleto. Sin embargo, Jeong Keun-woo bateó a continuación un rodado por el box que se convirtió en salvador doble play.

Para buscar el triunfo, Víctor Mesa apeló entonces al diestro Héctor Mendoza, quien regaló un pasaporte gratis a Son Ah-seop y permitió un largo batazo de Kim Hyun-soo hacia la zona del jardín central, espectacularmente capturado por Yuniesky Gurriel antes de colisionar con su hermano Lourdes.

Por Cuba, Yosvany Torres permitió dos jits y ponchó a tres bateadores en 3,0 entradas; mientras que Jónder Martinez, el segundo de los cinco lanzadores cubanos en el choque, se apuntó el triunfo luego de permitir una carrera limpia en 1,2 innings.

A la ofensiva, los hermanos Gurriel fueron los más destacados: Yuliesky se fue de 4-3, con una impulsada y Lourdes de 4-2, con un doblete y un remolque.

A solo unos días de debutar ante Canadá en el Premier 12, la victoria refuerza al equipo cubano, que había cedido 6×0 en el primer encuentro ante la fuerte escuadra de Corea del Sur.

Line up cubano: Julio Pablo Martínez (CF), Stayler Hernández (RF), Lourdes Gurriel Jr. (2B), Yuliesky Gurriel (3B), Alfredo Despaigne (LF), Alexander Malleta (1B), Rudy Reyes (BD), Frank Camilo Morejón (R) y Yordan Manduley (SS). Abridor: Yosvani Torres