Liga Japonesa: Guerrero y Viciedo producen, pero Chunichi sigue sin ganar


Alexander Guerrero y Dayán Viciedo batearon de 4-2 e impulsaron una carrera cada uno, pero no pudieron evitar que su equipo, los Dragones de Chunichi, cayera este lunes por tercera jornada consecutiva ante los Gigantes de Yomiuri, en la Liga Central de la Nippon Professional Baseball.

Ahora Guerrero batea .333 (12-4), con doble, jonrón y una remolcada en tres juegos, como antesalista y tercer bate. Por su parte, Viciedo lo hace para .167 (12-2), con doble e impulsada en el rol de cuarto bate e inicialista.

En cuanto al pitcheo, el zurdo Raúl Valdés acumula una buena salida, en la que trabajó 6,1 entradas y se fue sin decisión. Ponchó a tres, aunque regaló siete bases por bolas.

Con 0-3, Chunichi es el único equipo de la Liga Central que no ha conseguido aún victorias.

Comparan la Serie Nacional cubana con Liga de California, de categoría Clase A avanzada


El matancero Víctor V. Mesa batea en la Serie Nacional Cubana de BéisbolDe acuerdo con los más avanzados sistemas de análisis estadístico del béisbol, la Serie Nacional cubana tendría un nivel similar al de la Liga de California, en la que juegan sucursales de Clase A avanzada, pertenecientes a las Ligas Menores del béisbol de Estados Unidos.

La poco alentadora y, cuando menos, discutible clasificación fue anunciada por el analista Dan Szymborski, de ESPN Insider, de acuerdo con los datos aportados por el sistema de proyección ZiPS. “Los mejores peloteros en la Serie Nacional de Cuba pueden competir codo a codo con los ligamayoristas, pero la naturaleza reservada de la Liga significa que no tiene el mismo tipo de profundidad en todos los niveles como Grandes Ligas o la Nippon Professional Baseball de Japón. Cuando se interpretan estadísticas cubanas para proyectar a los peloteros que vienen a Estados Unidos, las interpretaciones que son más certeras colocan a la Serie Nacional apenas al nivel de la Liga de California, que pertenece a las sucursales Clase A alta en Ligas Menores”, afirma el especialista.

Sin embargo, y sin minimizar la utilidad de las ciencias sabermétricas, resulta llamativo que el propio sistema, tras analizar los datos del Campeonato Cubano, proyectaba para el cienfueguero José Dariel Abreu una temporada debut en Grandes Ligas con average de 273, 364 de promedio de embasado y 494 de slugging, además de 26 jonrones y 85 carreras remolcadas en unas 538 comparecencias. Solo un mes después, los números espectaculares del inicialista de los Medias Blancas han obligado a que el sistema se “reinicie” y corrija el tiro. El ZiPS, que hace proyecciones durante la temporada incorporando sobre la marcha información nueva, predice ahora que Pito terminará con los siguientes guarismos: 269/.349/.537, con 35 bambinazos y 97 remolcadas. Mientras, para las primeras tres temporadas del cubano, ZiPS proyecta una línea de .270/.359/.524, con un total de 99 jonrones.

Al margen de las variables que afectan siempre a una ciencia para nada exacta, los análisis a distancia de la realidad del béisbol cubano parecen bastante temerarios, pues existe una amplia diversidad de factores a los que ningún sistema de análisis de datos tiene acceso y que solo pueden comprobarse con un seguimiento in situ de nuestras Series Nacionales. Obviamente, para ningún cubano resulta un secreto que la calidad de los torneos domésticos no es ahora mismo la que otrora fue, pero cuesta trabajo creer que la pelota cubana está al nivel de una Liga como la de California, en la que juegan peloteros cuyas edades oscilan entre los 20 y los 23 años.

En la escala de jerarquía del sistema de Grandes Ligas, la liga californiana está precedida por la MLB (élite), tres de categoría Triple A (Liga Internacional, Liga de la Costa del Pacífico y Liga Mexicana de Invierno), y otras tres de Doble A (Liga del Este, Liga del Sur y Liga de Texas). En su mismo nivel, el de Clase A avanzada, se encuentran también la Liga de Carolina y la Liga del Estado de Florida.