Crónicas Clásicas: Cinco razones para el desastre


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Carlos Martí apostó todo a Lázaro Blanco y el granmense estuvo muy lejos del nivel que mostró en el Campeonato Cubano y en la Serie del Caribe / Foto: EFE

Un sistema de gestión obsoleto, las constantes deserciones y un larguísmo etcétera que apunta directamente a las endebles bases de nuestro béisbol, han desembocado en la penúltima crisis tras la abrupta eliminación de Cuba en el IV Clásico Mundial.

Apenas unos minutos después de haber sufrido ante Holanda la mayor humillación del béisbol cubano en toda su historia, el mentor Carlos Martí aseguraba a la prensa que “los rivales han sido superiores, lo demás sería justificarnos… si se perdió por nocao o no, es derrota igual”.

Y, como en casi todos los momentos del IV Clásico Mundial de Béisbol, el veterano mentor granmense se equivocó por completo. No es una derrota más el fuera de combate que nos endosó la diabólica maquinaria naranja, ya especializada en el sádico oficio de hacernos sufrir hasta lo indecible.

La despedida de Cuba con derrota de 14×1 es también el revés de una época, un tiro de gracia al orgullo de la afición cubana, acostumbrada a que sus equipos despertaran admiración allá donde rompían a jugar un béisbol construido casi en secreto dentro de nuestras viejas fábricas de producir y moldear un talento mostrado luego al mundo con indisimulada ostentación.

Esta vez, los más de 150 países a los que llega la señal televisiva del Clásico han sido testigos de una masacre cultural en toda regla, la de una nación conocida por sus tulipanes, el fútbol y la estatura descomunal de su gente, dándole una paliza beisbolera a otra en la que precisamente ese deporte es casi cuestión de seguridad nacional. Fue un tirón importante en el lento proceso de ir desgarrando sin pausas a esa pieza clave de la cubanía que aquí llamamos pelota.

Porque la realidad es que de los 16 equipos que iniciaron la carrera en el actual torneo, solo China, y quizás Australia, fueron inferiores a esta versión desdibujada del “Cuba”.

¿Cómo hemos llegado a este punto? Así:

higinio1. Un sistema desbordado por las circunstancias: Los problemas del béisbol cubano están mucho más allá de nombres y momentos puntuales. En realidad se trata de un sistema de formación, desarrollo y gestión que ha demostrado no estar a la altura de los tiempos que corren, y que estaba ya defectuoso en los tiempos en los que arrasábamos con equipos amateurs de todo el mundo.

La irrupción en 1999 de los profesionales en el béisbol internacional y la inexplicable resistencia interna al cambio, comenzaron a forjar la crisis que vivimos hoy. Después de perder ante Holanda en 2011 la Copa del Mundo, de ni siquiera llegar a la final de los dos últimos Juegos Panamericanos y de asistir como actores de reparto a torneos como el III Clásico Mundial, el Premier 12 y tres de cuatro Series del Caribe; es hora de que rindan cuentas quienes debían cuidar de la pasión mayor de los cubanos.

Por ende, sería inaceptable que el señor Higinio Vélez, y junto a él buena parte de quienes nos han metido en este sendero sin salida, conservaran sus cargos por cuatro años más de sinsabores. La mirada está puesta ahora en los Juegos Olímpicos de Tokío 2020 y ese es un empeño demasiado grande como para seguir en la misma dinámica inmovilista de la última década.

JoseAbreuAlfredoDespaigneWorldBaseballClassic20132. La sangría eterna: Se especula que desde principios de los años 60 del pasado siglo, una cifra superior al medio millar de peloteros cubanos ha abandonado el país en busca de otros horizontes. Algunos listas publicadas hablan de unos 400, de los cuales el 80 por ciento ha salido de la Isla en los años más recientes. Solo en 2015, la cifra ascendió a 102 jugadores de todas las edades.

Hace un año, eran casi 100 los peloteros nacidos en Cuba que habían firmado algún contrato con organizaciones de Grandes Ligas y actualmente juegan en ese béisbol un campeón de Serie Mundial, cinco seleccionados alguna vez al Juego de las Estrellas y un Novato del Año de la Liga Nacional.

Todos ellos han sido formados y desarrollados en Cuba, con los escasos recursos de nuestras escuelas de Alto Rendimiento, y su ausencia en los torneos domésticos y en la Selección Nacional es sencillamente irreparable. Al margen de las deudas del trabajo en la base o la desactualización técnico-metodológica de muchos entrenadores, el béisbol cubano no está en condiciones de formar el relevo de tanto talento en fuga.

Unas semanas atrás, Higinio Vélez reconoció que se negocia con Major League Baseball la reinserción futura de estos jugadores en los equipos nacionales, un propósito confirmado recientemente en Japón por Rob Manfred, Comisionado de MLB. La concreción de ese afán depende en primera instancia de que desaparezcan o se flexibilicen las absurdas leyes del bloqueo contra nuestro país, pero también de un cambio de mentalidad interno que asuma a esos atletas como parte del fenómeno migratorio que traspasa a esta sociedad en todos los sentidos.

Yoenis-Cespedes-WBC20093. El “Cuba” más pobre: Como consecuencia del argumento anterior, el equipo presentado esta vez es por mucho el menos fuerte en la historia del Clásico Mundial. El conjunto subcampeón del 2006 incluyó verdaderas estrellas como Ariel Pestano, Frederich Cepeda, Pedro Luis Lazo, Eduardo Paret, Yuliesky Gurriel, Michel Enríquez, Osmani Urrutia o Alexei Ramírez; mientras que en el 2009 estuvimos representados otra vez por los seis primeros, además de Yoenis Céspedes, Alfredo Desapaigne, Norge Luis Vera, Héctor Olivera y Aroldis Chapman.

En la edición del 2013, la nómina incluyó a actuales jugadores de Grandes Ligas como José Dariel Abreu, Yasmani Tomás, Raicel Iglesias y Guillermo Heredia. Ahora, en cambio, llegamos a Japón con un único segunda base, del nivel de Carlos Benítez, un torpedero debutante a sus 36 años y un jardinero derecho de solo 19, con muchos defectos técnicos y un apellido sonoro. Dependimos, además, de un tercer bate como Frederich Cepeda, seleccionado por MLB el mejor pelotero en la historia de los Clásicos, pero muy lejos de la gran estrella que fue (bateó 067 y no impulsó carreras).

En cuando al pitcheo, baste decir que el supuesto as del equipo, Lázaro Blanco, no rebasó las cinco entradas de labor en dos salidas cruciales. De los demás, poco y malo que agregar, con la única excepción de Vladimir Baños.

4. Mentalidad de equipo menor: Ya desde la planificación de la competencia, la dirección del equipo se puso como meta clasificar dentro del único grupo realmente flojo de la lid y comenzó a trasmitir un mensaje equivocado a sus jugadores. Luego, tomó todas las malas decisiones posibles, solo para ratificar su punto. Carlos Martí merece respeto por sus años y su título de campeón nacional, pero la gestión del colectivo técnico que encabezó fue sencillamente desastrosa.

Clasico-Cub-vs-Jpn-08-580x387“El juego era el de ayer”, decían los peloteros cubanos en el banco cuando Holanda comenzó a batear con desenfreno y no paró hasta echarnos a palos del Clásico. Los jugadores se referían al choque contra Japón, perdido 8×5 el pasado martes, quizás debido a la necedad de no utilizar a los teóricos mejores lanzadores ante un equipo al que el Alto Mando cubano dio por invencible desde el principio.

Así, asistimos con impotencia a un verdadero aquelarre táctico: las dos derrotas frente a los japoneses estaban “planificadas”; frente a un equipo chino con nivel de Series Provinciales, colocamos nada menos que a Vladimir Baños, el único pítcher que demostró estar en buena forma; y el manejo de las alineaciones fue esperpéntico, prolongando hasta la crueldad la humillación de Cepeda y hasta lo inconcebible la inoperancia de Benítez, entre otros titubeos, rezagos de prepotencia o afanes de seguir agradeciendo el título conseguido por los Alazanes en la 56 Serie.

En este sentido, dos ejemplos: Yosvani Alarcón debió perderse casi toda la primera ronda para poder demostrar por enésima vez que es el receptor titular, pues madero en mano solo le supera Despaigne y a la defensa, a pesar de nuestros queridos colegas de la prensa nacional, está al nivel del sobrevalorado y locuaz Frank Camilo Morejón. Y Yoanis Yera, el pitcher que más veces fue llamado al box (como si del mismísimo Pedro Luis Lazo se tratara) es por el momento líder en derrotas (2), carreras limpias permitidas (7) y bases por bolas concedidas (7).

5. Preparación deficiente: Carlos Lois, Jefe Técnico del béisbol cubano, deberá aclarar cómo se realizó la preparación de un equipo que mostró tantas lagunas. La extensa gira asiática apenas dio resultados, con cinco derrotas en siete juegos y un tráiler de lo que vendría.

entenzaPunto y aparte para el pitcheo. Los entrenadores Orelvis Ávila y Ciro Silvino Licea, con poca y ninguna experiencia a este nivel, fueron incapaces de hacer llegar a su staff en plena forma a la cita más importante de los últimos cuatro años.

En total, fueron 30 las bases por bolas regaladas, a cinco por choque. El descontrol por un lado y la ausencia de comando, por otro, dejaron desnudos a nuestros lanzadores frente a bateadores de escaso, bueno y excepcional nivel. En todos los casos, salieron perdedores los nuestros, incapaces de rebasar las 90 millas por hora.

Finalmente, la labor de scouting solo le funcionó a los rivales. Luego de cuatro años de supuesto estudio de los contrarios, los hombres encargados de hacer ese trabajo por nuestra parte ni siquiera fueron capaces de comprender que los chinos no eran contendientes para malgastar a Baños y utilizar a Vladimir García, Moinelo y Lahera. Precisamente, los serpentineros que debieron trabajar el primer día frente a Japón, cuando Cuba perdió la oportunidad de arrancar con el pie derecho un torneo que en definitiva vino a engrosar el ya abultado archivo de nuestros naufragios beisboleros.

 

Crónicas Clásicas: La derrota como método


Después de tantos años asistiendo a la lenta e inexorable caída del béisbol cubano, el IV Clásico Mundial ha traído otra de vuelta de tuerca a la sinrazón: el colectivo técnico que encabeza Carlos Martí apostó a una estrategia en la que la derrota inicial ante Japón estaba planificada.

Sí, para planificar reveses ha quedado la nación más orgullosa del béisbol internacional, la misma que durante muchos años presumió de poseer al único equipo invencible del deporte mundial. Y sí, son palabras muy duras, sobre todo porque ningún elenco sale al terreno a perder, mucho menos uno cubano, pero la decisión de colocar a Noelvis Entenza como abridor ante los nipones solo puede ser entendida como una renuncia tácita a luchar por la victoria.

Porque un trabajo serio de estudio de los rivales habría dejado claro que este es el peor equipo de Japón en la historia del Clásico Mundial y por tanto no era una quimera intentar ganarle. Si nuestros métodos no siguieran dormidos en los lejanos años 80, habríamos concluido que Entenza o cualquiera de los que trabajaron frente a los locales se habrían paseado ante el candoroso equipo de China. Y si las decisiones se tomaran con más humildad y menos empecinamiento, Cuba podría haber situado a Baños, Vladimir García, Moinelo y Lahera ante los japoneses, cuidando que no rebasaran el límite de envíos y quedaran habilitados para lanzar frente a Australia.

En el peor de los casos, habríamos llegado de la misma manera al choque decisivo: con una victoria, una derrota y todo el pitcheo listo para jugárnosla contra los australianos, pero al menos estaríamos tranquilos por no haber traicionado siglo y medio de historia.

Premier 12: La Ley de la Gravedad envía a Cuba de regreso a casa


Foto: Ricardo López Hevia

Foto: Ricardo López Hevia

Con la certidumbre de los fenómenos inexorables, Cuba cedió este lunes 7×2 ante Corea del Sur y se despidió en cuartos de final del Premier 12 de Béisbol.

Después de un tránsito convulso por el torneo, el revés definitivo se consumó sin estridencias, casi con la misma naturalidad con la que aceptamos en nuestras vidas la Ley de la Gravedad: la nave de Víctor Mesa se elevó tanto como pudo y todos nos sentamos ante nuestras madrugadoras pantallas a esperar que, agotada hasta la última reserva de combustible, comenzara a caer.

Y ciertamente el descenso fue rápido. Frank Montieth no tenía recursos para escapar ante una tanda doctorada en hacer contacto con la bola y pereció inevitablemente ante el bombardeo masivo del segundo inning, cuando los asiáticos conectaron todo lo que enviaron tres lanzadores cubanos hacia la goma y no pararon hasta marcar cinco carreras, con igual número de jits consecutivos y seis en total.

La reacción del quinto capítulo alcanzó para recordarnos el ancestral ADN guerrero de los equipos cubanos, aunque ya no sea suficiente para obrar milagros. El sencillo de Stayler Hernández remolcó una carrera y provocó otro error (el enésimo) en el corrido de las bases; mientras que el cañonazo de Yuniesky Gurriel, responsable de la segunda anotación, nos habrá hecho pensar a muchos que quizás, solo quizás, el mayor de los tres hermanos se habrá llevado la mejor parte cuando su padre repartió los genes que le convirtieron en el hombre de los grandes momentos.

Párrafo aparte para Yuliesky Gurriel. Después de su exitoso paso de un año por el mejor béisbol japonés y de la inexplicable negativa a regresar a la liga nipona, luego de su Expediente X que le llevó a autoexcluirse de la Selección que asistió a los Panamericanos de Toronto, y en medio de una temporada doméstica de ciencia ficción, en la que batea por encima .500, no tenía otra salida que ser el líder del equipo en la primera edición del Premier 12.

Sin embargo, el número 10 volvió a fallar en el momento clave del choque decisivo, a la altura del quinto, cuando tenía el empate en sus muñecas; y después fue incapaz de tomar revancha ante un viejo y conocido fantasma, el “submarino” coreano Taehyon Chong, quien lo obligó a batear para doble play en la infausta final olímpica de Beijing y ahora lo dominó fácilmente, otra vez con roletazo por el campo corto.

Y si con toda razón algunos consideran lo anterior un lugar común, luego de tantas y tantas críticas recibidas por Yuliesky a lo largo de estos años, muchas de ellas inmerecidas, ahí les va un dato revelador del torneo hecho por el inamovible tercer bate del equipo cubano: luego de seis choques e innumerables oportunidades, regresa a casa sin carreras impulsadas.

El resto del partido quedó para la anécdota. Los coreanos tuvieron tiempo de completar 13 jits ante nueve lanzadores cubanos y Víctor Mesa finalmente resolvió uno de los grandes misterios del universo: Jónder Martínez y Yoelkis Cruz existen, no fueron abducidos y, definitivamente, no estaban de vacaciones en ninguna playa taiwanesa. Viéndoles lanzar, con poco o ningún dominio sobre los bateadores rivales, nos quedamos sin entender el porqué no trabajaron antes. A fin de cuentas, no hicieron nada distinto del resto de sus compañeros.

Ciertamente, el regreso a casa será triste. No se acopiaron demasiadas vivencias positivas como para justificar jolgorio alguno, luego de sumar apenas tres victorias en seis salidas y confirmar la certeza de que el béisbol cubano sigue mortalmente enfermo.

Mientras, unos cuantos burócratas, de esos que no se toman el trabajo de madrugar para ver a su equipo, seguirán habano en mano, contemplando de qué manera se autodestruye la mayor pasión nacional. El día que definitivamente muera de inanición, presa de la desidia, se estrecharán las manos y harán un último brindis al sol, satisfechos de su obra.

Premier 12: Cuba ante Corea del Sur en cuartos de final


cuba vs korea_seoulsuperseries_game1La Selección Nacional cubana enfrentará este lunes a Corea del Sur en los cuartos de final del Premier 12 de Béisbol, tras los resultados de la última jornada clasificatoria del torneo que acogen Taipéi de China y Japón.

Luego de su victoria de 2×1 ante Italia y del revés de Holanda frente a Canadá (3×1), los cubanos ascendieron al segundo puesto del grupo A, dueños de tres éxitos y dos fracasos. Con idéntico balance concluyeron los holandeses, pero su derrota de 6×5 ante el equipo de Víctor Mesa los relegó al tercer puesto.

Mientras, en la llave B, Japón derrotó este domingo a Venezuela 6×5 y les dejó fuera del torneo. Los nipones ganaron sus cinco partidos y avanzaron primeros, seguidos por Estados Unidos y Corea del Sur (3-2), que concluyeron por ese orden luego de que los norteamericanos vencieran hoy a los asiáticos 3×2 en 10 entradas. México obtuvo el cuarto boleto de la agrupación, pues a pesar de concluir igualado con Venezuela (2-3), ganó 6×4 el duelo particular.

De esta manera, en la muerte súbita de este lunes Japón enfrentará a Puerto Rico, Canadá a Venezuela y Estados Unidos a Holanda. Cuba tendrá que lidiar con la selección de Corea del Sur, enfrentamiento que llega precedido de una división de honores en la reciente serie amistosa efectuada en Seúl.

Yosvani Alarcón y el día soñado: cuatro jonrones consecutivos ante los Cachorros de Holguín


Cinco jonrones en tres juegos ante el excelente pithceo de Holguín, 12 en total y uno congelado ante Guantánamo: los números hablan por sí solos del talento de Yosvani Alarcón.

Cinco jonrones en tres juegos ante el excelente pithceo de Holguín, 12 en total y uno congelado frente a Guantánamo: los números hablan por sí solos del talento de Yosvani Alarcón.

La 55 Serie Nacional del Béisbol Cubano tiene nuevo líder en jonrones. El receptor Yosvani Alarcón llegó este lunes a 12 vuelacercas, después de destrozar al pitcheo de Holguín con cuatro jonrones en fila, interrumpidos apenas por un pasaporte gratis, único recurso de los serpentineros visitantes para escapar al bombardeo del internacional tunero.

La fiesta comenzó en el cuarto inning del choque que Las Tunas le ganó a los Cachorros con marcador de 9×4. Ante los envíos del diestro Carlos Santiesteban, Alarcón envió la esférica contra la pizarra del estadio Julio Antonio Mella y abrió una jornada ofensiva absolutamente espectacular.

“Sin duda es el mejor día a la ofensiva de mi carrera. Pero lo más importante es que casi todos los batazos fueron en momentos importantes del partido y lo estoy disfrutando más precisamente por eso”, aseguraría al concluir el partido el enmascarado con mayor poder de fuego en el béisbol nacional.

El segundo llegó en la parte baja de la sexta entrada. Frente al propio Santiesteban, Alarcón volvió a llevarse las cercas del jardín central para propiciar el transitorio empate a tres carreras, antes de recibir boleto intencional en la séptima, y poner cifras definitivas al choque con jonrón de dos carreras en el octavo episodio que hizo explotar al relevista zurdo Carlos León.

Concluido el primer encuentro del programa, fue el turno del abridor Wilson Paredes, quien soportó el cuarto jonrón consecutivo del cuarto bate de los Leñadores, una línea aterradora que sobrepasó con amplitud la marca de los 370 pies por el jardín izquierdo central del “Mella” y remolcó a dos compañeros en el primer inning.

En definitiva, los holguineros terminaron llevándose la victoria 7×5, en buena parte gracias a que el mentor Noelvis González le ordenó expresamente a sus lanzadores trabajarle muy lejos de la zona a Alarcón. El resultado fueron dos bases por bolas consecutivas que elevaron a ocho el número de veces seguidas en las que el tunero se embasó en la doble jornada.

En la subserie ante el elenco holguinero, Yosvani Alarcón produjo de 10-7, con cinco jonrones y ocho carreras impulsadas, para elevar su average ofensivo a 425 y su slugging hasta 832, en ambos casos segundo del Campeonato por detrás de Yuliesky Gurriel. Igualmente, además de ser líder en jonrones (12), encabeza a los bateadores cubanos en veces que impulsa el empate o la ventaja (12) y en total de bases recorridas (94); al tiempo que marcha sublíder en carreras impulsadas (39) y en promedio de bases por jit, con 1,96.

Por si fuera poco, el receptor tunero tiene congelado otro batazo de cuatro esquinas, conectado el 21 de septiembre en un choque que fue sellado por lluvia en Guantánamo.

El paso ofensivo de Alarcón remite a muchos hasta el año 2009, cuando deslumbró a todos con una temporada en la que implantó récord histórico de jonrones para un cátcher en campeonatos cubanos.

“Me siento muy bien en esta Serie y específicamente en este momento. Muchos recuerdan aquella temporada de los 26 jonrones, aunque estoy convencido de que la diferencia ese año fue la pelota, que tenía mucho bote. La verdad es que he tenido años mejores, como este, estoy bateando con bastante calma y por suerte han comenzado a salir los jonrones”.

Incluido en la nómina de 28 jugadores que llevará Cuba al Premier 12, entre el 8 y el 21 de noviembre en Taipei de China y Japón, el pelotero de 31 años apunta a ser una de las principales figuras en el ataque antillano. En días recientes, el mentor Víctor Mesa ha adelantado la posibilidad de que el avileño Osvaldo Vázquez sea el receptor titular y el tunero ocupe el puesto de bateador designado.

“El béisbol cubano cada año enfrenta algún torneo difícil: el Clásico Mundial, la Serie del Caribe, y ahora el Premier 12, que es sin dudas uno de los más fuertes. Vamos a dar lo mejor de cada uno de nosotros, para tratar de tener un buen resultado. En cuanto a mí, la verdad es que no me interesa mucho si juego como receptor o como designado; lo que sí quiero es ser titular, porque me siento en muy buena forma deportiva y creo que estoy listo para aportar mucho al equipo”, concluyó.

Dos tuneros en polémica nómina de Cuba al Premier 12 de béisbol


 AP Photo/Julio Cortez

AP Photo/Julio Cortez

Los tuneros Yosvani Alarcón y Yoelkis Cruz fueron incluidos en la polémica lista de 28 peloteros, anunciada hoy por la Dirección Nacional de Béisbol para representar a Cuba en la primera edición del torneo Premier 12, previsto del 8 al 21 de noviembre en Taipei de China y Japón.

Alarcón, quien ha sido uno de los mejores bateadores de la presente temporada, aparece junto al avileño Osvaldo Vázquez y al capitalino Frank Camilo Morejón en la nómina de tres receptores, siete jugadores de cuadro, cinco jardineros y 13 lanzadores que dirigirá Víctor Mesa.

Por su parte, Cruz es uno de los nueve abridores escogidos por el colectivo técnico, aunque su rol dentro del equipo podría ser la relevista, tal y como se desempeñó el pasado verano en el torneo de Rotterdam, Holanda.

El otro tunero con posibilidades de integrar la Selección Nacional es el diestro Yadier Hechavarría, actual líder en juegos salvados del Campeonato cubano. El cerrador de los Leñadores se incluye en el  grupo de cinco jugadores de reserva, compuesto además por el receptor Yulexis La Rosa Águila, el jardinero e inicialista Guillermo Avilés Difornot, el antesalista Yunior Paumier Oliva y el lanzador diestro Miguel Lahera Betancourt.

Entre las principales ausencias de la lista, destacan las de los avileños Vladimir García y Yoelvis Fiss. El primero, recuperado de sus lesiones, exhibe balance de 4-0 con efectividad de 1,85 y 27 ponches en 39,0 entradas; mientras el segundo muestra una línea ofensiva envidiable: 362 de promedio, 433 de embasado y 546 de slugging, además de encabezar el Campeonato en impulsadas, con 37.

Igualmente, aunque menos sorpresiva, resalta la no presencia del veterano Frederich Cepeda, infaltable por más de una década en la Selección Nacional. Condenado al ostracismo en la Liga Japonesa, el único bateador ambidextro del elenco cubano ha dejado detrás sus mejores años, si bien fue clave como refuerzo en la victoria de los Vegueros de Pinar del Río durante la pasada Serie del Caribe.

Otros integrantes del último equipo antillano que no hicieron esta vez el grado son, entre otros, el receptor Yulexis la Rosa, los jardineros José Adolis García y Roel Santos, así como los lanzadores Erlis Casanova, Lázaro Blanco y Yander Guevara.

En el capítulo de los regresos llamativos se incluyen los lanzadores Danny Betancourt y Norberto González, este último tras incorporarse tarde a los Elefantes de Cienfuegos, luego de incursiones poco exitosas por las ligas de Italia y México.

Finalmente, con total seguridad no pasará inadvertida la inédita convocatoria de los tres hermanos Gurriel.

De acuerdo con la información publicada por Jit digital, el entrenamiento de los seleccionados comenzará el próximo 28 de octubre en el estadio Latinoamericano, antes de viajar a Corea del Sur para efectuar un tope de preparación con el equipo asiático al Premier 12.

Cuba debutará el día 10 frente a Canadá en el estadio Intercontinental de Taipei y enfrentará luego los días 11, 12, 14 y 15 a Holanda, Puerto Rico, Taipei de China e Italia

En llave B, la más fuerte del torneo, aparecen Japón, Estados Unidos, República Dominicana, Corea del Sur, Venezuela y México.

El sistema de competencia prevé la clasificación de los cuatro primeros de cada grupo a la fase de cuartos de final. Las semifinales tendrán lugar los días 19 y 20, y el sábado 21 se producirá la disputa de las preseas.

Equipo Cuba: 

Receptores: Yosvani Alarcón Tardío, Osvaldo Vázquez Torres y Frank Camilo Morejón Reyes.

Jugadores de cuadro: Yasiel Santoya Zulueta, Alexander Malleta Kerrs, Yorbis Borroto Jáuregui, Yordan Manduley Escalona, Yurisbel Gracial García, Yulieski Gurriel Castillo, Rudy Reyes Erice.

Jardineros: Alfredo Despaigne Rodríguez, Julio Pablo Martínez Sánchez, Stayler Hernández Apesteñis, Lourdes Yunielki Gurriel Castillo, Yunieski Gurriel Castillo.

Lanzadores: Yosvani Torres Gómez, Yoanni Yera Montalvo, Danny Betancourt Chacón, Freddy Asiel Álvarez Sáez, Frank Monthiet Herrera, Alberto Bicet Labrada, Yoalkis Cruz Rondón, Jonder Martínez Martínez, Norberto González Miranda, Liván Moinello Pita, Yunier Cano Vanes, José Ángel García Sánchez y Héctor Manuel Mendoza Ripoll.

Colectivo  de dirección: Víctor Mesa Martínez (director), Alexander Ramos Rabell (asistente), Lázaro López Rivalta (asistente), Rogelio García Alonso (entrenador de pitcheo), Raciel Sánchez Echeverría (entrenador de pitcheo) y Víctor Figueroa Figueroa (preparador físico).