Crónicas Clásicas: Cinco razones para el desastre


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Carlos Martí apostó todo a Lázaro Blanco y el granmense estuvo muy lejos del nivel que mostró en el Campeonato Cubano y en la Serie del Caribe / Foto: EFE

Un sistema de gestión obsoleto, las constantes deserciones y un larguísmo etcétera que apunta directamente a las endebles bases de nuestro béisbol, han desembocado en la penúltima crisis tras la abrupta eliminación de Cuba en el IV Clásico Mundial.

Apenas unos minutos después de haber sufrido ante Holanda la mayor humillación del béisbol cubano en toda su historia, el mentor Carlos Martí aseguraba a la prensa que “los rivales han sido superiores, lo demás sería justificarnos… si se perdió por nocao o no, es derrota igual”.

Y, como en casi todos los momentos del IV Clásico Mundial de Béisbol, el veterano mentor granmense se equivocó por completo. No es una derrota más el fuera de combate que nos endosó la diabólica maquinaria naranja, ya especializada en el sádico oficio de hacernos sufrir hasta lo indecible.

La despedida de Cuba con derrota de 14×1 es también el revés de una época, un tiro de gracia al orgullo de la afición cubana, acostumbrada a que sus equipos despertaran admiración allá donde rompían a jugar un béisbol construido casi en secreto dentro de nuestras viejas fábricas de producir y moldear un talento mostrado luego al mundo con indisimulada ostentación.

Esta vez, los más de 150 países a los que llega la señal televisiva del Clásico han sido testigos de una masacre cultural en toda regla, la de una nación conocida por sus tulipanes, el fútbol y la estatura descomunal de su gente, dándole una paliza beisbolera a otra en la que precisamente ese deporte es casi cuestión de seguridad nacional. Fue un tirón importante en el lento proceso de ir desgarrando sin pausas a esa pieza clave de la cubanía que aquí llamamos pelota.

Porque la realidad es que de los 16 equipos que iniciaron la carrera en el actual torneo, solo China, y quizás Australia, fueron inferiores a esta versión desdibujada del “Cuba”.

¿Cómo hemos llegado a este punto? Así:

higinio1. Un sistema desbordado por las circunstancias: Los problemas del béisbol cubano están mucho más allá de nombres y momentos puntuales. En realidad se trata de un sistema de formación, desarrollo y gestión que ha demostrado no estar a la altura de los tiempos que corren, y que estaba ya defectuoso en los tiempos en los que arrasábamos con equipos amateurs de todo el mundo.

La irrupción en 1999 de los profesionales en el béisbol internacional y la inexplicable resistencia interna al cambio, comenzaron a forjar la crisis que vivimos hoy. Después de perder ante Holanda en 2011 la Copa del Mundo, de ni siquiera llegar a la final de los dos últimos Juegos Panamericanos y de asistir como actores de reparto a torneos como el III Clásico Mundial, el Premier 12 y tres de cuatro Series del Caribe; es hora de que rindan cuentas quienes debían cuidar de la pasión mayor de los cubanos.

Por ende, sería inaceptable que el señor Higinio Vélez, y junto a él buena parte de quienes nos han metido en este sendero sin salida, conservaran sus cargos por cuatro años más de sinsabores. La mirada está puesta ahora en los Juegos Olímpicos de Tokío 2020 y ese es un empeño demasiado grande como para seguir en la misma dinámica inmovilista de la última década.

JoseAbreuAlfredoDespaigneWorldBaseballClassic20132. La sangría eterna: Se especula que desde principios de los años 60 del pasado siglo, una cifra superior al medio millar de peloteros cubanos ha abandonado el país en busca de otros horizontes. Algunos listas publicadas hablan de unos 400, de los cuales el 80 por ciento ha salido de la Isla en los años más recientes. Solo en 2015, la cifra ascendió a 102 jugadores de todas las edades.

Hace un año, eran casi 100 los peloteros nacidos en Cuba que habían firmado algún contrato con organizaciones de Grandes Ligas y actualmente juegan en ese béisbol un campeón de Serie Mundial, cinco seleccionados alguna vez al Juego de las Estrellas y un Novato del Año de la Liga Nacional.

Todos ellos han sido formados y desarrollados en Cuba, con los escasos recursos de nuestras escuelas de Alto Rendimiento, y su ausencia en los torneos domésticos y en la Selección Nacional es sencillamente irreparable. Al margen de las deudas del trabajo en la base o la desactualización técnico-metodológica de muchos entrenadores, el béisbol cubano no está en condiciones de formar el relevo de tanto talento en fuga.

Unas semanas atrás, Higinio Vélez reconoció que se negocia con Major League Baseball la reinserción futura de estos jugadores en los equipos nacionales, un propósito confirmado recientemente en Japón por Rob Manfred, Comisionado de MLB. La concreción de ese afán depende en primera instancia de que desaparezcan o se flexibilicen las absurdas leyes del bloqueo contra nuestro país, pero también de un cambio de mentalidad interno que asuma a esos atletas como parte del fenómeno migratorio que traspasa a esta sociedad en todos los sentidos.

Yoenis-Cespedes-WBC20093. El “Cuba” más pobre: Como consecuencia del argumento anterior, el equipo presentado esta vez es por mucho el menos fuerte en la historia del Clásico Mundial. El conjunto subcampeón del 2006 incluyó verdaderas estrellas como Ariel Pestano, Frederich Cepeda, Pedro Luis Lazo, Eduardo Paret, Yuliesky Gurriel, Michel Enríquez, Osmani Urrutia o Alexei Ramírez; mientras que en el 2009 estuvimos representados otra vez por los seis primeros, además de Yoenis Céspedes, Alfredo Desapaigne, Norge Luis Vera, Héctor Olivera y Aroldis Chapman.

En la edición del 2013, la nómina incluyó a actuales jugadores de Grandes Ligas como José Dariel Abreu, Yasmani Tomás, Raicel Iglesias y Guillermo Heredia. Ahora, en cambio, llegamos a Japón con un único segunda base, del nivel de Carlos Benítez, un torpedero debutante a sus 36 años y un jardinero derecho de solo 19, con muchos defectos técnicos y un apellido sonoro. Dependimos, además, de un tercer bate como Frederich Cepeda, seleccionado por MLB el mejor pelotero en la historia de los Clásicos, pero muy lejos de la gran estrella que fue (bateó 067 y no impulsó carreras).

En cuando al pitcheo, baste decir que el supuesto as del equipo, Lázaro Blanco, no rebasó las cinco entradas de labor en dos salidas cruciales. De los demás, poco y malo que agregar, con la única excepción de Vladimir Baños.

4. Mentalidad de equipo menor: Ya desde la planificación de la competencia, la dirección del equipo se puso como meta clasificar dentro del único grupo realmente flojo de la lid y comenzó a trasmitir un mensaje equivocado a sus jugadores. Luego, tomó todas las malas decisiones posibles, solo para ratificar su punto. Carlos Martí merece respeto por sus años y su título de campeón nacional, pero la gestión del colectivo técnico que encabezó fue sencillamente desastrosa.

Clasico-Cub-vs-Jpn-08-580x387“El juego era el de ayer”, decían los peloteros cubanos en el banco cuando Holanda comenzó a batear con desenfreno y no paró hasta echarnos a palos del Clásico. Los jugadores se referían al choque contra Japón, perdido 8×5 el pasado martes, quizás debido a la necedad de no utilizar a los teóricos mejores lanzadores ante un equipo al que el Alto Mando cubano dio por invencible desde el principio.

Así, asistimos con impotencia a un verdadero aquelarre táctico: las dos derrotas frente a los japoneses estaban “planificadas”; frente a un equipo chino con nivel de Series Provinciales, colocamos nada menos que a Vladimir Baños, el único pítcher que demostró estar en buena forma; y el manejo de las alineaciones fue esperpéntico, prolongando hasta la crueldad la humillación de Cepeda y hasta lo inconcebible la inoperancia de Benítez, entre otros titubeos, rezagos de prepotencia o afanes de seguir agradeciendo el título conseguido por los Alazanes en la 56 Serie.

En este sentido, dos ejemplos: Yosvani Alarcón debió perderse casi toda la primera ronda para poder demostrar por enésima vez que es el receptor titular, pues madero en mano solo le supera Despaigne y a la defensa, a pesar de nuestros queridos colegas de la prensa nacional, está al nivel del sobrevalorado y locuaz Frank Camilo Morejón. Y Yoanis Yera, el pitcher que más veces fue llamado al box (como si del mismísimo Pedro Luis Lazo se tratara) es por el momento líder en derrotas (2), carreras limpias permitidas (7) y bases por bolas concedidas (7).

5. Preparación deficiente: Carlos Lois, Jefe Técnico del béisbol cubano, deberá aclarar cómo se realizó la preparación de un equipo que mostró tantas lagunas. La extensa gira asiática apenas dio resultados, con cinco derrotas en siete juegos y un tráiler de lo que vendría.

entenzaPunto y aparte para el pitcheo. Los entrenadores Orelvis Ávila y Ciro Silvino Licea, con poca y ninguna experiencia a este nivel, fueron incapaces de hacer llegar a su staff en plena forma a la cita más importante de los últimos cuatro años.

En total, fueron 30 las bases por bolas regaladas, a cinco por choque. El descontrol por un lado y la ausencia de comando, por otro, dejaron desnudos a nuestros lanzadores frente a bateadores de escaso, bueno y excepcional nivel. En todos los casos, salieron perdedores los nuestros, incapaces de rebasar las 90 millas por hora.

Finalmente, la labor de scouting solo le funcionó a los rivales. Luego de cuatro años de supuesto estudio de los contrarios, los hombres encargados de hacer ese trabajo por nuestra parte ni siquiera fueron capaces de comprender que los chinos no eran contendientes para malgastar a Baños y utilizar a Vladimir García, Moinelo y Lahera. Precisamente, los serpentineros que debieron trabajar el primer día frente a Japón, cuando Cuba perdió la oportunidad de arrancar con el pie derecho un torneo que en definitiva vino a engrosar el ya abultado archivo de nuestros naufragios beisboleros.

 

Premier 12: La Ley de la Gravedad envía a Cuba de regreso a casa


Foto: Ricardo López Hevia

Foto: Ricardo López Hevia

Con la certidumbre de los fenómenos inexorables, Cuba cedió este lunes 7×2 ante Corea del Sur y se despidió en cuartos de final del Premier 12 de Béisbol.

Después de un tránsito convulso por el torneo, el revés definitivo se consumó sin estridencias, casi con la misma naturalidad con la que aceptamos en nuestras vidas la Ley de la Gravedad: la nave de Víctor Mesa se elevó tanto como pudo y todos nos sentamos ante nuestras madrugadoras pantallas a esperar que, agotada hasta la última reserva de combustible, comenzara a caer.

Y ciertamente el descenso fue rápido. Frank Montieth no tenía recursos para escapar ante una tanda doctorada en hacer contacto con la bola y pereció inevitablemente ante el bombardeo masivo del segundo inning, cuando los asiáticos conectaron todo lo que enviaron tres lanzadores cubanos hacia la goma y no pararon hasta marcar cinco carreras, con igual número de jits consecutivos y seis en total.

La reacción del quinto capítulo alcanzó para recordarnos el ancestral ADN guerrero de los equipos cubanos, aunque ya no sea suficiente para obrar milagros. El sencillo de Stayler Hernández remolcó una carrera y provocó otro error (el enésimo) en el corrido de las bases; mientras que el cañonazo de Yuniesky Gurriel, responsable de la segunda anotación, nos habrá hecho pensar a muchos que quizás, solo quizás, el mayor de los tres hermanos se habrá llevado la mejor parte cuando su padre repartió los genes que le convirtieron en el hombre de los grandes momentos.

Párrafo aparte para Yuliesky Gurriel. Después de su exitoso paso de un año por el mejor béisbol japonés y de la inexplicable negativa a regresar a la liga nipona, luego de su Expediente X que le llevó a autoexcluirse de la Selección que asistió a los Panamericanos de Toronto, y en medio de una temporada doméstica de ciencia ficción, en la que batea por encima .500, no tenía otra salida que ser el líder del equipo en la primera edición del Premier 12.

Sin embargo, el número 10 volvió a fallar en el momento clave del choque decisivo, a la altura del quinto, cuando tenía el empate en sus muñecas; y después fue incapaz de tomar revancha ante un viejo y conocido fantasma, el “submarino” coreano Taehyon Chong, quien lo obligó a batear para doble play en la infausta final olímpica de Beijing y ahora lo dominó fácilmente, otra vez con roletazo por el campo corto.

Y si con toda razón algunos consideran lo anterior un lugar común, luego de tantas y tantas críticas recibidas por Yuliesky a lo largo de estos años, muchas de ellas inmerecidas, ahí les va un dato revelador del torneo hecho por el inamovible tercer bate del equipo cubano: luego de seis choques e innumerables oportunidades, regresa a casa sin carreras impulsadas.

El resto del partido quedó para la anécdota. Los coreanos tuvieron tiempo de completar 13 jits ante nueve lanzadores cubanos y Víctor Mesa finalmente resolvió uno de los grandes misterios del universo: Jónder Martínez y Yoelkis Cruz existen, no fueron abducidos y, definitivamente, no estaban de vacaciones en ninguna playa taiwanesa. Viéndoles lanzar, con poco o ningún dominio sobre los bateadores rivales, nos quedamos sin entender el porqué no trabajaron antes. A fin de cuentas, no hicieron nada distinto del resto de sus compañeros.

Ciertamente, el regreso a casa será triste. No se acopiaron demasiadas vivencias positivas como para justificar jolgorio alguno, luego de sumar apenas tres victorias en seis salidas y confirmar la certeza de que el béisbol cubano sigue mortalmente enfermo.

Mientras, unos cuantos burócratas, de esos que no se toman el trabajo de madrugar para ver a su equipo, seguirán habano en mano, contemplando de qué manera se autodestruye la mayor pasión nacional. El día que definitivamente muera de inanición, presa de la desidia, se estrecharán las manos y harán un último brindis al sol, satisfechos de su obra.

Premier 12: Cuba ante Corea del Sur en cuartos de final


cuba vs korea_seoulsuperseries_game1La Selección Nacional cubana enfrentará este lunes a Corea del Sur en los cuartos de final del Premier 12 de Béisbol, tras los resultados de la última jornada clasificatoria del torneo que acogen Taipéi de China y Japón.

Luego de su victoria de 2×1 ante Italia y del revés de Holanda frente a Canadá (3×1), los cubanos ascendieron al segundo puesto del grupo A, dueños de tres éxitos y dos fracasos. Con idéntico balance concluyeron los holandeses, pero su derrota de 6×5 ante el equipo de Víctor Mesa los relegó al tercer puesto.

Mientras, en la llave B, Japón derrotó este domingo a Venezuela 6×5 y les dejó fuera del torneo. Los nipones ganaron sus cinco partidos y avanzaron primeros, seguidos por Estados Unidos y Corea del Sur (3-2), que concluyeron por ese orden luego de que los norteamericanos vencieran hoy a los asiáticos 3×2 en 10 entradas. México obtuvo el cuarto boleto de la agrupación, pues a pesar de concluir igualado con Venezuela (2-3), ganó 6×4 el duelo particular.

De esta manera, en la muerte súbita de este lunes Japón enfrentará a Puerto Rico, Canadá a Venezuela y Estados Unidos a Holanda. Cuba tendrá que lidiar con la selección de Corea del Sur, enfrentamiento que llega precedido de una división de honores en la reciente serie amistosa efectuada en Seúl.

Alarcón, Stayler y José Ángel: aché cubano contra la maldición naranja


alarcon toronto2El receptor Yosvany Alarcón pegó un jit de oro, Stayler Hernández largó un jonrón estratosférico y José Ángel García tiró un gran relevo para conseguir su primera victoria con el equipo mayor de Cuba, que se impuso este miércoles 6×5 a Holanda en el Premier 12 de Béisbol y rompió la maldición naranja que le ha perseguido a lo largo de la última década.

Para escapar al yugo holandés, Víctor Mesa necesitó un poco de cada uno de sus jugadores. Con algunas excepciones, como la de un muy presionado Julio Pablo Martínez que debió ser sustituido,  los cubanos respondieron de manera coral a su mentor, igual de inquieto y quisquilloso, pero más cauteloso y centrado a la hora de tomar decisiones.

Sin embargo, a pesar de que hombres como Yuliesky Gurriel y Alfredo Despaigne hicieron lo suyo, los papeles protagónicos recayeron esta vez en supuestos actores de reparto.

Alarcón, quien había sido relegado al banco en el debut cubano ante Canadá, aprovechó su regreso a la titularidad para reclamar indefinidamente el puesto. El enmascarado tunero se fue de 3-2 e impulsó par de carreras, una de ellas decisiva en la primera victoria antillana.

Con el choque igualado a cinco anotaciones en la octava entrada, Yuliesky Gurriel y Alfredo Despaigne batearon sencillos abriendo el inning y Frank Camilo Morejón, en sustitución de Alexánder Malleta, se sacrificó para llevarlos a posiciones anotadoras. Allí los encontró Alarcón, quien recibió al relevista Bayron-Nigel Cornelisse con cohete al jardín izquierdo, remolcador de la carrera que a la postre inclinaría la balanza hacia la mayor isla del Caribe.

El receptor más ofensivo  de la pelota cubana, ubicado sexto en la tanda, brilló madero en mano, luego de conseguir tres acciones positivas con corredores en circulación: en el segundo capítulo pegó sencillo al derecho con Malleta en la intermedia, en la sexta entrada disparó una tremenda línea al central que se convirtió en elevado de sacrificio, y en la octava, justo a la hora crucial del choque, dio un importante paso al frente con su decisivo cañonazo.

No menos vital fue el aporte de Stayler Hernández. El capitalino descendió del segundo al séptimo puesto en el orden al bate y salió desde el principio dispuesto a reivindicarse. En el segundo episodio impulsó la primera carrera del choque con elevado de sacrificio al bosque central, mientras que en el sexto completó con jonrón una remontada que, quizás por inesperada, fue aun más espectacular.

Cuba perdía 4×1 después de que Frank Montieth no pudiera contener a los tulipanes. Los europeos tomaron el mando con dos carreras en la parte baja del tercer acto, antes de ampliar la ventaja con otras dos en la cuarta, cuando el receptor Shawn Zarraga sacó la bola por el jardín derecho del parque Intercontinental.

La historia parecía encerrar nuevamente a los cubanos en una especie de bucle naranja y negro que ha terminado por quitarnos el sueño. Sin embargo, en la apertura del sexto inning el mentor Hensley Meulens permitió que el ex astro de Grandes Ligas Jair Jurrjens fuera castigado en exceso: Alfredo Despaigne descontó una con doblete al izquierdo, Alarcón cerró el marcador a 4×3 con sacrifly y Stayler consumó el racimo de cuatro carreras con descomunal bambinazo por el jardín derecho.

Del resto se encargaría José Ángel García, líder histórico del béisbol cubano en salvamentos y por alguna oscura razón inédito con la Selección Nacional. El apagafuegos vino en auxilio del también artemiseño Miguel Lahera en el sexto capítulo, luego de que Andrew Jones le pegara jit, Wladimir Valentien se embasara por error del torpedero Yorbis Borroto y un balk situara a los dos corredores en posiciones de anotar.

Con el empate y la ventaja en circulación, José Ángel dominó a dos bateadores en sendos roletazos por el box, pero tras un boleto intencional no pudo evitar que se le escapara un lanzamiento y los holandeses igualaran el choque por wild pitch. En total, lanzó 4,0 entradas, permitió tres jits y ponchó a igual número de bateadores para apuntarse el triunfo.

El carrusel de emociones en el que se convirtió el cerrado duelo entre cubanos y holandeses tuvo su último giro con un acrobático fildeo del jardinero izquierdo Lourdes Gurriel, quien consiguió el último out del juego robándole un extrabase a Yurendell De Caster.

Luego del revés inicial ante Canadá y de la victoria ante Holanda, Cuba enfrentará este miércoles al conjunto de Puerto Rico.

Premier 12: Todo podía salir mal… y salió


Víctor Mesa dirigió de manera errática el debut de Cuba en el Premier 12.

Víctor Mesa dirigió de manera errática el debut de Cuba en el Premier 12.

Los peores presagios se cumplieron este martes en el Intercontinental de Taichung: la Selección Nacional Cubana mostró su peor cara y debutó con revés de 5×1 ante Canadá, en jornada del Premier 12 de béisbol marcada por el errático accionar del equipo que dirige Víctor Mesa.

Sobre la primera conexión del choque Rudy Reyes cometió error en fildeo, una suerte de tráiler de la gris presentación inicial de los antillanos, nuevamente anulados por completo a la ofensiva, con un abridor incapaz de completar la entrada de apertura y una dirección que se las arregló para terminar restándole brillo a la única buena noticia del día: la actuación del joven zurdo Liván Moinello.

Luego de la marfilada del camarero cubano, el experimentado Pete Orr aprovechó un lanzamiento colgado de Yosvani Torres y le sacó la pelota por el jardín derecho, para darle a los bicampeones panamericanos una ventaja de dos carreras que habría sido suficiente. En definitiva, el diestro pinareño permitió una más y debió ceder el box a Moinello, quien a pesar de sus escasos 20 años trabajó en gran forma hasta la séptima entrada.

Por los canadienses, el derecho Chris Leroux tiró con extrema facilidad 5,2 capítulos, a ritmo de una limpia, tres imparables, igual número de boletos y ocho ponches. La única anotación cubana se produjo en la propia primera entrada, cuando Julio Pablo Martínez fue golpeado por un lanzamiento, los hermanos Lourdes y Yuliesky Gurriel recibieron bases por bolas y el designado Alfredo Despaigne conectó elevado de sacrificio al jardín central.

Desde ese instante, los serpentineros norteños caminaron la ruta sin mayores problemas. Al abridor y ganador Leroux le siguieron el zurdo Andrew Alberts y el diestro Scott Richmond, hasta completar un dominio total que redujo el ataque cubano a solo cinco jits, dos de ellos del inicialista Alexánder Malleta.

Por si no bastara la anémica producción ofensiva de su equipo, el mentor Víctor Mesa tomó varias decisiones inexplicables, como permitir que Moinello iniciara el séptimo inning con más de 100 lanzamientos acumulados. Al despropósito de un manager que cuenta con un staff de 13 lanzadores, respondió Canadá con dos carreras inmerecidas a la cuenta del jovencito pinareño, quien ponchó a nueve hombres en 6,0 innings.

Antes, con desventaja de 3×1 en la sexta entrada, el director de los Cocodrilos de Matanzas había apelado al receptor Frank Camilo Morejón para reforzar la defensa de un elenco huérfano de ofensiva (por su fuerza al bate fue titular Osvaldo Vázquez) y solo consiguió perder a dos receptores en apenas minutos, pues abriendo el séptimo trajo como emergente al tunero Yosvany Alarcón. Encima, el enmascarado capitalino no fue el muro que acostumbra ser y, tras notarse inseguro al recibir algunos lanzamientos, no pudo bloquear un envío salvaje del relevista Norberto González que propició la quinta anotación rival.

Norberto había ingresado por Moinello en el séptimo y, luego de no impedir la ampliación de la ventaja canadiense, dio paso en el noveno episodio al veterano Danny Betancourt. Aunque retiró sin contratiempos la entrada, el santiaguero se presentó con escasa velocidad, quizás porque estuvo trabajando en el bullpen cubano durante todo el partido.

Para Cuba, la intención de ganar el grupo y tener un cruce menos complicado en cuartos de final se aleja con la derrota ante los canadienses. Sobre todo porque en su segunda salida tendrá que enfrentar la pesadilla de naranja y negro que es Holanda, uno de los semifinalistas del Clásico Mundial del 2013 y némesis de la Selección Nacional desde la Copa Mundial del 2011.

El diestro Frank Montieth, ha sido anunciado para el vital encuentro, después de que les ganara a los tulipanes en la final del Torneo Interpuertos de Rotterdam, el pasado verano. En su primera presentación, los europeos se impusieron 7×4 ante el elenco de Taipéi de China.

Premier 12: Yosvany Alarcón se queda fuera en el debut


Yosvany Alarcón, durante los Juegos Panamericanos de Toronto, bateando un jonrón ante el equipo de Puerto Rico. (AP Photo/Julio Cortez).

Yosvany Alarcón, durante los Juegos Panamericanos de Toronto, bateando un jonrón ante el equipo de Puerto Rico. (AP Photo/Julio Cortez).

El receptor tunero Yosvany Alarcón no será titular en el debut de la Selección Nacional de béisbol, de acuerdo con la lineación adelantada al periódico Granma por el mentor Víctor Mesa, a solo horas del choque ante Canadá en el Premier 12.

De acuerdo con el diario, para el choque de las 5:30 de la madrugada del martes, el mentor antillano le otorgará la titularidad a Osvaldo Vázquez. Contradictoriamente, el avileño no vio acción durante los dos choques de preparación efectuados recientemente ante Corea del Sur, en los que Alarcón pegó un jit y mostró una producción limitada, muy similar a la de varios de sus compañeros.

La decisión del piloto de los Cocodrilos de Matanzas en la Serie Nacional está marcada por dos realidades acaecidas el pasado verano. Con la Selección Nacional que asistió a los Juegos Panamericanos en manos de Róger Machado, Víctor se llevó al Torneo Interpuertos de Rotterdam a Vázquez, un slugger en crecimiento que no le falló y desde la posición de cuarto bate se convirtió en líder jonronero del certamen ganado por Cuba ante Holanda.

El avileño Osvaldo Vázquez convenció a Víctor Mesa en el Torneo Interpuertos de Holanda. (Foto: Sitio del torneo)

El avileño Osvaldo Vázquez convenció a Víctor Mesa en el Torneo Interpuertos de Holanda. (Foto: Sitio del torneo)

Por su parte, en Toronto, Alarcón arrancó igualmente desde el banco. El mentor Róger Machado, uno de los mejores receptores defensivos en la historia del béisbol cubano, optó por la seguridad detrás del plato de Yulexis la Rosa. Sin embargo, la nula producción del villaclareño obligó al Alto Mando a pensar nuevamente en el tunero, quien asumió la titularidad en el cuarto choque, ante República Dominicana, y no la perdió en el resto del torneo.

En total, Alarcón se fue de 19-7 y promedió .369, el segundo average más alto del equipo. En siete partidos, conectó par de dobles, un jonrón y empujó cuatro carreras, con promedio de embasado de .400 y slugging de .632.

Lo acontecido en ambas lides veraniegas demuestra que Yosvany Alarcón sigue agobiado por la desconfianza de quienes dirigen al Equipo Nacional. Su ausencia en el line up titular, si bien pudiera estar justificada por múltiples factores que solo los técnicos aprecian en cada entrenamiento previo a la competencia, marca una tendencia largamente conocida por el máscara más ofensivo del béisbol cubano actual.

Sin ir más lejos, en la 55 Serie Nacional, Alarcón exhibe una envidiable línea ofensiva (AVE/OBP/SLU) de .397/.488/.743, con 12 jonrones y 41 carreras impulsadas en solo 39 juegos.

Yosvani Torres ante Canadá

Como ya se conocía, el diestro Yosvani Torres será el lanzador cubano ante los norteños, quienes se impusieron en el choque particular de los pasados Juegos Panamericanos.

Ante los monarcas continentales, Víctor Mesa anunció la siguiente alineación:

  1. Julio Pablo Martínez CF
  2. Stayler Hernández RF
  3. Lourdes Y. Gurriel LF
  4. Yulieski Gurriel 3B
  5. Alfredo Despaigne BD
  6. Rudy Reyes 2B
  7. Alexander Malleta 1B
  8. Osvaldo Vázquez R
  9. Yorbis Borroto SS

De acuerdo con el periodista Oscar Sánchez, si Canadá dependiera de un lanzador zurdo, solo variarían los turnos al bate. Así, Julio Pablo seguiría como primero, Lourdes sería segundo, Yulieski tercero y Alfredo Despaigne cuarto. Luego, completarían el ataque cubano Rudy Reyes, Vázquez y Malleta, Borroto sería octavo y Stayler, noveno.

Finalmente, Víctor Mesa adelantó también que el derecho Frank Montieth será el abridor frente a Holanda, que debutó este lunes con victoria de 7×4 ante el local Taipei de China.