Dos cornadas muy difíciles de olvidar


El pase de diapositivas requiere JavaScript.

A pesar del enorme espectáculo que fue para la afición de todo el país, más allá del torrente de emociones en el que se convirtió el primer play off de comodín del béisbol cubano, a los tuneros nos tocó una vez más sufrir con un equipo incapaz de manejar la presión extrema del momento, eliminado por los Toros de Camagüey y herido de muerte por dos cornadas que tardarán mucho en ser olvidadas por los fanáticos locales.

El desarrollo de la decisiva serie entre dos vecinos que se conocen sobradamente fue configurando la mutación de ambos elencos. Si los camagüeyanos salieron el pasado domingo visiblemente nerviosos a la grama del estadio Julio Antonio Mella, quizás debido a la gran juventud que prima en sus filas, los Leñadores se encargaron de permitirles gentilmente recuperar de a poco la confianza.

En la jornada dominical, los bateadores tuneros dejaron en circulación la escandalosa cifra de 15 corredores y, aunque ganaron colgados de los brazos de Yoelkis Cruz y Yudiel Rodríguez, lo cierto es que lo hicieron por un margen lo suficientemente estrecho como para dejar intactas las ganas de un equipo con 10 años de sed de victorias y una gran reserva de talento en su nómina.

En total, los dirigidos por Ermidelio Urrutia desperdiciaron hasta 37 hombres sobre las almohadillas y dejaron ¡siete! veces las bases llenas en solo tres juegos, cifras condicionadas por un line up inoperante en buena parte de sus turnos de mayor responsabilidad.

La nula oportunidad de los Leñadores fue condicionando entrada tras entrada su juego. Después de la primera mitad del segundo partido, los de verde y rojo perdieron la calma con la que habían superado en toda la línea al rival y dejaron crecer la inspiración agramontina, inflamada todo el tiempo por una afición entregada hasta la demencia.

INOPERANCIA OFENSIVA

Para cualquier equipo del mundo habría sido complicado ganar con los números que exhibió Las Tunas. Del primero al sexto turnos de su alineación, la columna vertebral del ataque, el rendimiento quedó muy lejos de lo que se podía esperar.

Además del buen accionar de Andrés Quiala, quien produjo de 10-4 e incluso pegó un importante cuadrangular, la notable excepción fue el receptor Rafael Viñales. El manatiense había avisado ya en la Serie Provincial, cuando conectó batazos claves para el histórico título de Manatí, aunque lo de la 56 Serie ha sido de escándalo.

Obligado a suplir la irreparable ausencia de Yosvani Alarcón, Viñales no solo fue un puntal a lo largo de toda la fase clasificatoria (nueve jonrones y 31 impulsadas), sino que se echó el equipo al hombro en el play off y encandiló a toda la familia del béisbol cubano. El enmascarado tunero produjo de 13-6 (462), con par de bambinazos, tres dobles e igual número de carreras remolcadas.

Hasta ahí las buenas noticias. Entre los turnos 1, 3, 5 y 6 del orden al bate tunero, se bateó de 47-8 en los tres choques, para un anémico promedio de 170 y un inaceptable número de fallos en momentos decisivos, que a la postre costaron las dos derrotas, la eliminación y la ausencia de béisbol en el “Mella” por los próximos 10 meses.

UN DESIERTO EN EL BULLPEN

Enfrentar una serie de eliminación con apenas cuatro lanzadores parecía una misión imposible y finalmente así fue. Sobre todo porque el bullpen tunero era un solar yermo, ausentes ya por motivos disciplinarios Diego Granado y José Adiel Moreno, y con un relevista clave como Yosbel Alarcón en una inexplicable baja forma deportiva. Del resto, en total seis serpentineros, poco esperaba una dirección que les permitió trabajar en apenas 64 entradas a lo largo de todo el Campeonato.

Reconvertido en apagafuegos, el zurdo Yudiel Rodríguez estuvo casi perfecto en el primer encuentro, pero no salió igual en el segundo y se quedó sin ver acción en el tercero. La razón por la cual no fue el relevista en el fatídico séptimo episodio del juego del miércoles solo la conoce el colectivo técnico del equipo, el mismo que demoró innecesariamente a un Alarcón castigado en demasía, hasta permitirles a los Toros tomar una insalvable ventaja de cuatro carreras.

De manera que casi todo se encomendó a los abridores, los tres de excelente labor. La fulgurante actuación de Yoelkis Cruz el pasado domingo se tradujo en la única victoria, mientras que Ubisney Bermúdez mereció alcanzar su triunfo 120 en Serie Nacionales y Alejandro Meneses respondió a la hora buena, cuando pocos confiaban en que trabajara con la madurez y la autoconfianza que mostró.

Del desastroso estado en el que llegó el pitcheo tunero a estas instancias decisivas habrá que sacar algunas lecciones. La más evidente está relacionada con la inclusión de algunos hombres que se sabía podrían aportar muy poco, en algún caso por la edad y los muchos años sin lanzar a este nivel, en otro porque ya había venido anteriormente de otra provincia a convertirse en un experimento fallido. Fuera del equipo quedaron otros muchachos jóvenes, quizás sin las herramientas necesarias para este nivel, pero en todo caso con el futuro que ya no tienen otros.

DEUDAS CON LA AFICIÓN

Puestos a resumir lo que ha sido esta temporada para Las Tunas, habría que destacar por encima de todo cuán lejos quedó el equipo de su principal objetivo, ubicarse entre los cuatro grandes, tal y como se propusieron a principios de temporada sus directivos.

Luego de un inicio prometedor, el primer contratiempo grave llegó en Matanzas, donde no solo sufrieron su primera barrida, sino que perdieron para el resto de la temporada a Yosvani Alarcón. Cuando se produjo su lamentable autoexpulsión, Alarcón bateaba 365, con seis jonrones y 13 impulsadas en solo 16 juegos. En el resto del calendario, su ausencia fue un fantasma que atormentó una y otra vez al conjunto, a pesar de la tremenda respuesta de Viñales.

Después, la inestabilidad de algunos abridores, la zozobra de los relevistas y en general el muy discutible manejo del pitcheo y del juego táctico del equipo (también ante Camagüey en el play off) se unieron a la baja forma de figuras imprescindibles dentro del grupo, que en muchos casos no asumieron el rol de líderes que les tocaba.

Para los Leñadores queda únicamente el consuelo de aspirar a la séptima plaza del Campeonato, enviar a Rafael Viñales, Jorge Johnson y Yoelkis Cruz al Juego de las Estrellas, y esperar que el resto de los clasificados escoja como refuerzos al mayor número posible de peloteros tuneros.

Anuncios

2 pensamientos en “Dos cornadas muy difíciles de olvidar

  1. Hola Dubler:
    Siempre que tengo la oportunidad leo tu blog, que de paso te felicito por el mismo.
    A propósito de lo acontecido en el play off contra Camagüey, me llama la atención como en nuestra provincia, la Comisión Provincial de Beisbol se aferra a decisiones erradas y no quiere dar su brazo a torcer. El equipo necesita impulsar esos corredores que abundantemente deja en circulación. ¿Por qué no incluir nuevamente a Pedroso en el equipo? UN jonronero impulsador nato, el mejor que ha tenido el equipo en toda su historia y uno de los mejores del beisbol nacional, quien en más de una ocasión ha manifestado su disposición y deseos de reincorporarse al equipo, que además en la Liga Mexicana del Pacífico demostró de lo que es capaz cuando se lo propone, con el estado actual de la SN debe darse banquete y ser un puntal en la mejora del equipo. Realmente le he perdido el rastro a este gran pelotero, pero pienso que pueda ser llamado a filas nuevamente. Ahí tenemos al zurdo Norberto González, quien lo acompañó en su estancia en Italia y en su primera temporada en Mexico, después de eso Cienfuegos lo incluyó en su roster nuevamente, e incluso, integró la selección nacional. ¿Por qué la Comisión Provincial de Beisbol no rectifica aquella gran injusticia que cometió?
    Por otro lado la última información que tuve de Carlos Juan Viera es que lo habían regresado a Cuba. ¿Por qué no reincorporarlo nuevamente? Ya ha pagado caro su error, le sería de gran ayuda al equipo y es una oportunidad para demostrar que somos capaces de perdonar y permitirles a las personas rectificar.
    Mis saludos;
    José.

    Me gusta

    • Hola, José. Joan Carlos podría ser champion jonronero en esta pelota, pero él sigue por México. Hasta donde sé, él no ha hablado oficialmente de regresar al equipo. La postura aquí es que si quiere regresar debe hacer lo mismo que los otros: jugar la Serie Provincial, entrenar, eliminarse, firmar contrato con el equipo por un año. Eso es lo que han dicho los dirigentes de Deportes y del béisbol, en particular. En cuando a Viera, tengo entendido que está en Estados Unidos. Saludos.

      Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s